r no lo har, no lo har, no
lo har- 
Como puedes ver, Harry, dijo Dumbledore ltamente, sobre los continuos chillidos de Kreacher de no lo har, no
lo har, no lo har, Kreacher muestra cierta resistencia a que seas el dueo.
No me importa, dijo Harry una vez ms, mostrndose disgustado frente al elfo que pataleaba y se retorca. No lo
quiero.
No lo har, no lo har, no lo har- 
Preferiras que se lo de a Bellatrix Lestrange? Teniendo en cuenta que l ha estado viviendo en los cuarteles de la
Orden del Fnix el ao pasado?
No lo har, no lo har, no lo har- 
Harry mir fjamente a Dumbledore. Saba que Kreacher no poda ir y vivir con Bellatrix Lestrange, pero la idea de
tenerlo, de tener la responsabilidad de la criatura que haba traicionado a Sirius, era repugnante.
Dale una orden, dijo Dumbledore. Si ahora eres su dueo, tendr que obedecerte. Sino, pensaremos otras cosas
para mantenerlo al lado de su amo.
No lo har, no lo har, NO LO HAR!-
La vos de Kreacher subi tanto que pareca que gritaba. Harry no saba qu decir, excepto, Kreacher, cllate!
Mir por un momento como si Kreacher fuera a atragantarse. Tom su garganta, su boca todava movindose
furiosamente, sus ojos salindosele de las rbitas. Luego de unos segundos de frenticos salivazos, se puso cara a
cara con la alfombra (Ta Petunia gimote) y golpe el piso con sus manos y pies, lastimndose a s mismo con
violencia, pero en total silencio y rabioso.
Bueno, eso simplifica las cosas, dijo Dumbledore alegremente. Se ve que Sirius saba lo que haca. Tu eres el dueo
correcto del nmero doce de Grimmauld Place y de Kreacher.
Debo  debo tenerlo a l conmigo? pregunt Harry, horrorizado, mientras Kreacher se golpeaba a sus pies.
No sino quieres, dijo Dumbledore. Como sugerencia, lo podras enviar a Hogwarts a trabajar en la cocina. De este
modo, los otros elfos domsticos podran echarle un vistazo.
S, dijo Harry con alivio, s, har eso. Er  Kreacher  quiero que vayas a Hogwarts y trabajes en las cocinas con
los otros elfos domsticos.
Kreacher, quien yaca de espaldas al puso con sus brazos y piernas en la solla, dio a Harry un movimiento hacia arriba
y hacia abajo, con una mirada de profundo aborrecimiento y, con otro fuerte chirrido, desapareci.
Bien, dijo Dumbledore. Tambin est el problema del hipogrifo Buckbeak. Hagrid lo ha cuidado desde que Sirius
muri, pero Buckbeak es tuyo ahora, por lo que si prefirieras hacer otros cambios- 
No, dijo Harry al unsono, puede estar con Hagrid. Pienso que Buckbeak lo preferira.
Hagrid estar encantado, dijo Dumbledore, sonriendo. Se emocion al ver a Buckbeak de nuevo. Incidentalmente,
hemos decidido, por la seguridad de Buckbeak, de rebautizarlo con el nombre Alasmarchitas por el momento, ya
que dudo que el Ministerio adivinara en que l es el hipogrifo que fue sentenceado esa vez a muerte. Bien Harry, ya
empacaste?
Erm ...
Quisieras que suba? sugiri Dumbledore inteligentemente.
Ir y  er  terminar, dijo Harry precipitadamente, apresurado por alzar el telescopio y las zapatillas.
Le tom unos diez minutos localizar todo lo que necesitaba; al menos se las ingeni para sacar su Capa de
Invisibilidad de debajo de la cama, enroscar su tarro de tinta de color, y forzar meter el caldero en su bal. Luego, con





el bal por arriba de una de sus manos y sosteniendo la jaula de Hedwig en la otra, baj las escaleras.
Se desilucion al descubrir que Dumbledore no estaba esperando en el vestbulo, lo que significaba que tena que
regresar a la sala de estar.
Nadie hablaba. Dumbledore tarareando por lo bajo, aparentemente cmodo, pero la atmsfera estaba ms densa que
natillas fras, y Harry no se atrevi a mirar a los Dursleys, y dijo, Profesor  ya estoy listo.
Bien, dijo Dumbledore. Una tima cosa. Y se dirigi a hablarles a los Dursleys una vez ms.
Como no dudarn, Harry llegar a la mayora de edad en un ao- 
No, dijo Ta Petunia, hablando por primera vez desde la llegada de Dumbledore.
Perdn? dijo Dumbledore educadamente.
No, no lo ser. Es un mes ms joven que Dudley, y Dudders no tendr dieciocho hasta el prximo ao.
Ah, dijo Dumbledore amablemente, pero en el Mundo Mgico, tenemos la mayora de edad a los diecisiete.
To Vernon murmur, Ridculo, pero Dumbledore lo ignor.
Ahora, como ya saben, el mago llamado Lord Voldemort ha regresado a este pas. La Comunidad Mgica est en un
estado de guerra abierta. Harry, a quien Lord Voldemort ya ha intentado asesinar en un nmero de ocasiones, est en
ms grave peligro ahora que el da en que lo dej en la entrada de esta casa hace quince aos, con una carta
explicando lo del asesinato de sus padres y expresando el deseo de que lo cuidasen como si fuese de ustedes.
Dumbledore se paus, sin embargo su voz expres claridad y calma, y no dio ningun signo obvio de furia. Harry sinti
una especie de fro en emanando de l y not que los Dursleys mostraron ligeramente apretados el uno con el otro.
No lo hiciste como te lo ped. Nunca trataste a Harry como a un hijo. No supo nada, pero solo el abandono y la
crueldad vinieron de ustedes. Lo mejor que se puede decir es que al menos se ha escapado del horroroso dao que le
han infligido sobre el chico que ven sentado entre ustedes.
Tanto Ta Petunia como To Vernon miraron alrededor instintivamente, como si esperar ver a alguien ms aparte de
Dudley, que estaba apretado entre ellos.
Nosotros - maltratar a Dudders? A qu te-? comenz To Vernon furiosamente, pero Dumbledore levant su
dedo en seal de silencio, un silencio que cay como si hubiese atacado a To Vernon.
La magia que evoqu hace quince aos significa que Harry tiene proteccin mgica mientras pueda llamar a esta casa
hogar. Sin embargo, l ha estado aqu miserablemente, no muy bienvenido, tratado de mala gana, ustedes, al menos,
de mala gana, le dieron una habitacin. Esta magia cesar de operar en el momento en que Harry tenga diecisiete; en
otras palabras, antes del momento en que sea su cumpleaos diecisiete, se asegurar que la proteccin contine hasta
ese momento.
Ninguno de los Dursleys dijo nada. Dudley apenas frunci el entrecejo, como si estuviese todava tratando de calcular
cundo haba sido maltratado. To Vernon mir como si tuviese metido algo en su garganta; Ta Petunia, sin embargo,
estaba raramente ruborizada.
Bien, Harry ... hora de irnos, dijo Dumbledore al fin, parndose y acomodando su larga capa. Hasta la prxima,
dijo a los Dursleys, quienes miraron como si el momento tomara tanto tiempo que les preocupase, y luego de hacer
una reverencia con su sombrero, se retir de la sala.
Adios, dijo Harry precipitadamente a los Dursleys, y sigui a Dumbledore, quien se paus frente al bal de Harry, en
cuya tapa yaca la jaula con Hedwig sentada.
No queremos incumbir con esto, dijo l, sacando su varita nuevamente. Lo enviar a la Madriguera para que nos
espere all. Sin embargo, me gustara que lleves tu Capa de Invisibilidad ... por si a caso.
Harry sac su capa del bal con alguna dificultad, tratando de no mostrar a Dumbledore el desorden en su interior.
Cuando ya la puso dentro de uno de sus bolsillos de su campera, Dumbledore agit su varita y el bal, la jaula y
Hedwig desaparecieron. Dumbledore volvi a agitar su varita, y la puerta principal revel una oscuridad calma y
neblinosa.
Y ahora, Harry, salgamos a la noche y prosigamos con la inconstante aventura.





Captulo 4: Horace Slughorn
A pesar del hecho de que haba pasado cada momento los das pasados esperando desesperadamente que
Dumbledore de verdad fuera a buscarlo, Harry se sinti claramente torpe como un nio de once aos.
l nunca antes haba tenido una conversacin apropiada con el director fuera de Hogwarts; por lo general haba un
escritorio entre ellos. El ltimo recuerdo de un encuentro cara a cara lleva tambin la imprudencia mantenida, y esto
ms bien aument en Harry el sentimiento de vergenza; haba gritado mucho en esa ocasin para no mencionar que
hizo tod