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cincuenta y seis. Encontrars algunos nombres familiares ah, lo cual podra aadirle algo de inters a tu tarea. Aqu
tienes ...'
Sac una tarjeta de una de las cajas que estaban encima y ley:
'James Potter y Sirius Black. Aprehendidos por usar un hechizo ilegal contra Bertram Aubrey. La cabeza de Aubrey
ha vuelto a su tamao normal. Doble detencin.' Snape hizo un gesto de desprecio. 'Pudiera funcionar como consuelo,
ahora que ambos se han ido, tener un registro de sus grandes logros como recuerdo ...'
Harry sinti la ya muy familiar sensacin de que algo herva en su estmago. Se mordi la lengua para no hablar y
evitar represalias, se sent frente a las cajas y se acerc una de ellas.
Este trabajo era, como Harry lo haba anticipado, intil y aburrido. Adems, (como Snape claramente lo haba
planeado) senta una sacudida en el estmago cada vez que lea el nombre de su padre o el de Sirius, usualmente
haciendo pareja en algunas fechoras insignificantes, y algunas veces acompaados por Remus Lupin y Peter
Pettigrew. Y mientras copiaba sus delitos y sus castigos, se preguntaba qu estara pasando afuera, donde el partido
acababa de empezar ... Ginny jugando de buscadora contra Cho ...
Harry miraba una y otra vez el gran reloj que estaba en la pared. Pareca que se mova a la mitad de velocidad que un





reloj normal; quiz Snape lo haba hechizado para que fuera ms lento. No era posible que l apenas hubiera estado
ah por media hora ... una hora ... una hora y media ...
El estmago de Harry empez a retorcerse cuando el reloj marc las doce y media. Snape, que no haba dicho ni una
palabra ms desde que Harry empez con su tarea, finalmente levant la cabeza cuando eran la una y diez.
'Creo que has hecho suficiente,' dijo framente. 'Haz una marca en el lugar que te has quedado. Continuars el prximo
sbado a las diez en punto.'
'S, seor.'
Harry meti una tarjeta arrugada en una caja al azar y se dio prisa en salir por la puerta antes de que Snape pudiera
cambiar de opinin. Corri escalones arriba, agudizando los odos para escuchar cualquier sonido proveniente del
estadio, pero todo estaba muy callado ... haba terminado, entonces ...
Vacil un momento fuera del Gran Saln, que estaba lleno de gente en ese momento, pero finalmente decidi correr
escaleras arriba; ya que si Gryffindor haba ganado o perdido, el equipo usualmente celebraba o se lamentaba en su
propia sala comn.
'Quid agis?' le dijo tentativamente a la Dama Gorda, preguntndose qu sera lo que encontrara adentro.
La expresin de ella era indescifrable cuando le contest:
'Velo t mismo.'
Y se hizo a un lado para permitirle el paso.
Un rugido de celebracin brot por el agujero detrs de ella. Harry se sorprendi cuando las personas adentro
empezaron a gritar al verlo a l. Varias manos lo tomaron y lo jalaron al interior de la sala comn.
'Ganamos!' grit Ron, que se acerc a l dando brincos y le pas la Copa plateada. 'Ganamos! Cuatrocientos
cincuenta a ciento cuarenta! Ganamos!'
Harry mir alrededor; Ginny estaba corriendo hacia l. Tena un rostro resplandeciente cuando envolvi a Harry con
sus brazos. Y sin pensarlo, sin haberlo planeado, sin preocuparse por el hecho que cincuenta personas estuvieran
viendo, Harry la bes.
Despus de algunos segundos ... o bien pudiera haber pasado media hora ... o quiz varios das ... ellos se separaron.
La sala comn se haba quedado muy silenciosa. Entonces, varios aullaron y otros soltaron risitas nerviosas. Harry
mir sobre la cabeza de Ginny para observar a Dean Thomas haciendo aicos un vaso en su mano, y a Romilda Vane
mirando como si quisiera arrojarle algo. Hermione sonrea radiante, pero lo que en verdad buscaban los ojos de Harry
era a Ron. Por fin lo encontr, todava sosteniendo la Copa y con una expresin adecuada de quien ha recibido un
porrazo en la cabeza. Por una fraccin de segundo se miraron el uno al otro, entonces Ron dio una pequea sacudida
de cabeza que Harry entendi que quera decir: 'Bueno ... si debe ser as ...'
Harry sinti que su pecho ruga de triunfo, sonri a Ginny y sin palabras la llev fuera del agujero del portarretrato.
Una larga caminata por los jardines pareci indicada, durante la cual ... si es que tuvieron tiempo ... pudieron hablar
del partido.





Captulo 26: La Cueva
Harry pudo oler el aroma a sal y escuchar las olas, una ligera y picante brisa despein su cabello mientras miraba el
mar a la luz de la luna y el cielo lleno de estrellas. Estaba parado sobre un montculo de piedras negras, con el agua
haciendose espuma y agitndose debajo de l. Mir sobre su hombro. Un elevado acantilado estaba detrs de ellos,
una lamina escarpada negra y solitaria. Algunos pedazos de roca, como en el que estaban Harry y Dumbledore,
pareca como si se hubieran separado de la pared del acantilado en algn momento en el pasado. Era una vista
inhspita y spera, el mar y las rocas sin ningn rbol o pedazo con hierba o arena.
'Que piensas?' pregunt Dumbledore. Pudo haber estado pidiendo la opinin de Harry sobre si era un buen lugar
para un dia de campo.
'Traen aqu a los chicos del orfanato?' pregunt Harry, quien no poda imaginar un lugar menos acogedor para un
paseo.
'No aqu, precisamente,' dijo Dumbledore. 'Hay una aldea de gente mediocre a mitad de camino a lo largo de los
acantilados detrs de nosotros. Creo que llevan a los hurfanos ah por un poco de aire del mar y una vista de las olas.
No, creo que eran solo Tom Riddle y sus jvenes victimas quienes visitaban este lugar. Ningn muggle podra llegar a
este lugar al menos que fueran unos escaladores fuera de lo comn, y los botes no pueden acercarse al los acantilados,
el agua a su alrededor es muy peligrosa. Imagino que Riddle baj por aqu, la magia debe haberle sido mas til que las
cuerdas. Y trajo a dos nios pequeos con l, probablemente por el placer de aterrorizarlos. Creo que el viaje solo lo
pudo haber hecho, no?.'
Harry vi lo alto del acantilado y le dieron escalofros
'Pero su destino final... y el nuestro... es un poco mas lejos. Vamos.'
Dumbledore llam con seas a Harry al borde de la roca donde una serie de lugares dentados hacan puntos de apoyo
para los pies debajo de pedruscos que estaban sumergidos a la mitad dentro del agua y ms cercanos acantilado. Era
un descenso peligroso y Dumbledore, con un poco de dificultad por su mano marchita, se mova despacio. Las rocas
de mas abajo se deslizaban con el agua de mar. Harry pudo sentir gotas fras y saladas de agua chocar en su cara.
'Lumus,' dijo Dumbledore, cuando alcanzaba la piedra mscercana de cara al acantilado. Miles de rayos de luz
dorada chispearon sobre la superficie del agua, algunos debajo de donde l se agach; la pared de piedra negra
detrs de l tambin estaba iluminada.
'Ves?' dijo Dumbledore despacio, sosteniendo su varita un poco ms alto. Harry vio una grieta en el acantilado en la
cual el agua oscura remolinaba. 'No te importara mojarte un poco?'
'No.' dijo Harry
'Entonces qutate tu Capa Invisible, no hay necesidad de ella por ahora... y tomemos una zambullida.' Y con la
repentina habilidad de un hombre mucho ms joven, Dumbledore baj del pedrusco, se meti al mar, y comenz a
nadar, con un perfecto braceo, hacia la grieta oscura de la cara de la roca, con su varita sostenida en los dientes.
Harry se quito su capa, la guard en su bolsillo y lo sigui. El agua estaba demasiado fra; la ropa mojada de Harry se
mova a su alrededor y por su peso lo jalaba hacia abajo. Tomando grandes respiros que llenaban sus fosas nasales de
sal y algas marinas, se dirigi hacia la resplandeciente luz que ahora se mova a lo mas profundo del acantilado. La
grieta pronto se abri en un oscuro tnel que Harry pudo comprobar estaba lleno de agua con la marea alta. Las
paredes fangosas estaban separadas por apenas tres pies y brillaban tenuemente como alquitrn mojado al paso de la
varita de Dumbledore. Despus de avanzar un poco, el callejn daba vuelta a la izquierda, y Harry vio que se extenda
lejos entre el acantilado. Continuo nadando con la e