te de diez libras esterlinas
que el seor Granger tena en la mano.
Nos veremos aqu luego dijo Ron a Hermione, cuando otro duende de
Gringotts se dispona a conducir a los Weasley y a Harry a las cmaras acorazadas
donde se guardaba el dinero.
Para llegar a las cmaras tenan que subir en unos carros pequeos, conducidos por
duendes, que circulaban velozmente sobre unos rales en miniatura por los tneles que
haba debajo del banco. Harry disfrut del vertiginoso descenso hasta la cmara
acorazada de los Weasley, pero cuando la abrieron se sinti mal, mucho peor que en el
callejn Knockturn. Dentro no haba ms que un montoncito de
sickles
de plata y un
galen de oro. La seora Weasley repas los rincones de la cmara antes de echar todas
las monedas en su bolso. Harry an se sinti peor cuando llegaron a la suya. Intent
impedir que vieran el contenido metiendo a toda prisa en una bolsa de cuero unos
puados de monedas.
Cuando salieron a las escaleras de mrmol, el grupo se separ. Percy musit
vagamente que necesitaba otra pluma. Fred y George haban visto a su amigo de
Hogwarts, Lee Jordan. La seora Weasley y Ginny fueron a una tienda de tnicas de
segunda mano. Y el seor Weasley insista en invitar a los Granger a tomar algo en el
Caldero Chorreante.
Nos veremos dentro de una hora en Flourish y Blotts para compraros los libros
de texto dijo la seora Weasley, yndose con Ginny. Y no os acerquis al callejn
Knockturn! grit a los gemelos, que ya se alejaban.
Harry, Ron y Hermione pasearon por la tortuosa calle adoquinada. Las monedas de
oro, plata y bronce que tintineaban alegremente en la bolsa dentro del bolsillo de Harry
estaban pidiendo a gritos que se les diera uso, as que compr tres grandes helados de
fresa y mantequilla de cacahuete, que devoraron con avidez mientras suban por el
callejn, contemplando los fascinantes escaparates. Ron se qued mirando un conjunto
completo de tnicas de los jugadores del Chudley Cannon en el escaparate de
Artculos

de calidad para el juego de quidditch
, hasta que Hermione se los llev a rastras a la
puerta de al lado, donde deban comprar tinta y pergamino. En la tienda de artculos de
broma Gambol y Japes encontraron a Fred, George y Lee Jordan, que se estaban
abasteciendo de las Fabulosas bengalas del doctor Filibuster, que no necesitan fuego
porque se prenden con la humedad, y en una tienda muy pequea de trastos usados,
repleta de varitas rotas, balanzas de bronce torcidas y capas viejas llenas de manchas de
pociones, encontraron a Percy, completamente absorto en la lectura de un libro
aburridsimo que se titulaba
Prefectos que conquistaron el poder
.
Estudio sobre los prefectos de Hogwarts y sus trayectorias profesionales
ley Ron en voz alta de la contracubierta. Suena fascinante...
Marchaos les dijo Percy de mal humor.
Desde luego, Percy es muy ambicioso, lo tiene todo planeado; quiere llegar a
ministro de Magia... dijo Ron a Harry y Hermione en voz baja, cuando salieron
dejando all a Percy
Una hora despus, se encaminaban a Flourish y Blotts. No eran, ni mucho menos,
los nicos que iban a la librera. Al acercarse, vieron para su sorpresa a una multitud que
se apretujaba en la puerta, tratando de entrar. El motivo de tal aglomeracin lo
proclamaba una gran pancarta colgada de las ventanas del primer piso:
GILDEROY LOCKHART
firmar hoy ejemplares de su autobiografa
EL ENCANTADOR
de 12.30 a 16.30 horas
Podremos conocerle en persona! chill Hermione. Es el que ha escrito
casi todos los libros de la lista!
La multitud estaba formada principalmente por brujas de la edad de la seora
Weasley. En la puerta haba un mago con aspecto abrumado, que deca:
Por favor, seoras, tengan calma..., no empujen..., cuidado con los libros...
Harry, Ron y Hermione consiguieron al fin entrar. En el interior de la librera, una
larga cola serpenteaba hasta el fondo, donde Gilderoy Lockhart estaba firmando libros.
Cada uno cogi un ejemplar de
Recreo con la banshee
y se unieron con disimulo al
grupo de los Weasley, que estaban en la cola junto con los padres de Hermione.
Qu bien, ya estis aqu! dijo la seora Weasley. Pareca que le faltaba el
aliento, y se retocaba el cabello con las manos. Enseguida nos tocar.
A medida que la cola avanzaba, podan ver mejor a Gilderoy Lockhart. Estaba
sentado a una mesa, rodeado de grandes fotografas con su rostro, fotografas en las que
guiaba un ojo y exhiba su deslumbrante dentadura. El Lockhart de carne y hueso
vesta una tnica de color ail, que combinaba perfectamente con sus ojos; llevaba su
sombrero puntiagudo de mago desenfadadamente ladeado sobre el pelo ondulado.
Un hombre pequeo e irritable merodeaba por all sacando fotos con una gran
cmara negra que echaba humaredas de color prpura a cada destello cegador del flash.
Fuera de aqu gru a Ron, retrocediendo para lograr una toma mejor. Es
para el diario
El Profeta
.
Vaya cosa! exclam Ron, frotndose el pie en el sitio en que el fotgrafo lo
haba pisado.
Gilderoy Lockhart lo oy y levant la vista. Vio a Ron y luego a Harry, y se fij en
l. Entonces se levant de un salto y grit con rotundidad:
No ser se Harry Potter?
La multitud se hizo a un lado, cuchicheando emocionada. Lockhart se dirigi hacia

Harry y cogindolo del brazo lo llev hacia delante. La multitud aplaudi. Harry se
notaba la cara encendida cuando Lockhart le estrech la mano ante el fotgrafo, que no
paraba un segundo de sacar fotos, ahumando a los Weasley.
Y ahora sonre, Harry le pidi Lockhart con su sonrisa deslumbrante. T y
yo juntos nos merecemos la primera pgina.
Cuando le solt la mano, Harry tena los dedos entumecidos. Quiso volver con los
Weasley, pero Lockhart le pas el brazo por los hombros y lo retuvo a su lado.
Seoras y caballeros dijo en voz alta, pidiendo silencio con un gesto de la
mano. ste es un gran momento! El momento ideal para que les anuncie algo que he
mantenido hasta ahora en secreto! Cuando el joven Harry entr hoy en Flourish y
Blotts, slo pensaba comprar mi autobiografa, que estar muy contento de regalarle.
La multitud aplaudi de nuevo. l no saba continu Lockhart, zarandeando a
Harry de tal forma que las gafas le resbalaron hasta la punta de la nariz que en breve
iba a recibir de m mucho ms que mi libro
El encantador
. Harry y sus compaeros de
colegio contarn con mi presencia. S, seoras y caballeros, tengo el gran placer y el
orgullo de anunciarles que este mes de septiembre ser el profesor de Defensa Contra
las Artes Oscuras en el Colegio Hogwarts de Magia!
La multitud aplaudi y vitore al mago, y Harry fue obsequiado con las obras
completas de Gilderoy Lockhart. Tambalendose un poco bajo el peso de los libros,
logr abrirse camino desde la mesa de Gilderoy, en que se centraba la atencin del
pblico, hasta el fondo de la tienda, donde Ginny aguardaba junto a su caldero nuevo.
Tenlos t le farfull Harry, metiendo los libros en el caldero. Yo comprar
los mos...
A que te gusta, eh, Potter? dijo una voz que Harry no tuvo ninguna dificultad
en reconocer. Se puso derecho y se encontr cara a cara con Draco Malfoy, que exhiba
su habitual aire despectivo. El famoso Harry Potter. Ni siquiera en una librera puedes
dejar de ser el protagonista.
Djale en paz, l no lo ha buscado! replic Ginny Era la primera vez que
hablaba delante de Harry. Estaba fulminando a Malfoy con la mirada.
Vaya, Potter, tienes novia! dijo Malfoy arrastrando las palabras. Ginny se
puso roja mientras Ron y Hermione se acercaban, con sendos montones de los libros de
Lockhart.
Ah, eres t! dijo Ron, mirando a Malfoy como se mira un chicle que se le ha
pegado a uno en la suela del zapato. A que te sorprende ver aqu a Harry, eh?
No me sorprende tanto como verte a ti en una tienda, Weasley replic
Malfoy. Supongo que tus padres pasarn hambre durante un mes para pagarte esos
libros.
Ron se puso tan rojo como Ginny. Dej los libros en el caldero y se fue hacia
Malfoy, pero Harry y Hermione lo agarraron de la 