nocer que no haba, como s haba hecho con Sirius, buscado desesperadamente algn tipo
de laguna, alguna manera de que Dumbledore pudiese volver... senta su bolsillo en busca de la fra cadena del
Horcrux falso, que ahora llevaba con l a todas partes, no como un talismn, sino como un recordatorio de lo que le
haba costado y de lo que todava quedaba por hacer.
Harry se levant temprano para meter todo en su bal el da siguiente; el Expreso de Hogwarts partira una hora
despus del funeral. Escaleras abajo descubri el humor apagado del Gran Comedor. Todo el mundo vesta sus
tnicas de gala y nadie pareca muy hambriento. La profesora McGonagall haba dejado la silla en el medio de la mesa
alta, que pareca un trono, vaca. La silla de Hagrid tambin estaba vaca: Harry pens que quizs no habra sido capaz
de enfrentarse al desayuno; pero el sitio de Snape haba sido ocupado sin ceremonias por Rufus Scrimgeour. Harry
evit sus ojos amarillentos mientras estos repasaban el Gran Comedor; Harry tena el incmodo presentimiento de que
Scrimgeour lo buscaba a l. Entre el squito de Scrimgeour, Harry ubic el pelo rojo y las gafas con montura de Percy
Weasley. Ron no dio seal de haber avistado a Percy, aparte de cortar trozos de arenque con una inusual
malevolencia.
En la mesa de Slytherin, Crabbe y Goyle estaban hablando entre dientes. Aunque eran muchachos descomunales,
parecan extraamente solos sin la alta y plida figura de Malfoy entre ellos, mandando y ordenando. Harry no le haba
dedicado a Malfoy muchos pensamientos. Toda su animosidad era para Snape, pero no haba olvidado el miedo en la
voz de Malfoy en lo alto de aquella torre, ni el hecho de que haba bajado su varita antes de que los otros Mortfagos
llegaran. Harry no crea que Malfoy hubiera matado a Dumbledore. Todava despreciaba a Malfoy por su
encaprichamiento con las Artes Oscuras, pero ahora una pequesima cantidad de pena se mezclaba con su
desagrado. Dnde, se preguntaba Harry, estaba Malfoy ahora, y qu era lo que Voldemort le obligaba a hacer bajo
la amenaza de matarlos a l, y a sus padres?
Los pensamientos de Harry fueron interrumpidos por un codo de Ginny en sus costillas. La profesora McGonagall se
haba levantado y el murmullo de profunda tristeza del Comedor desapareci al instante.
'Es casi la hora' dijo 'Por favor, sigan a sus Jefes de sus casas afuera, a los terrenos. Gryffindors, conmigo.'
Se alinearon detrs de sus bancos casi en silencio. Harry capt la imagen de Slughorn encabezando la fila de
Slytherins, vistiendo una tnica magnfica verde esmeralda, bordada con plata. Nunca haba visto a la profesora
Sprout, Jefa de la casa Hufflepuff, tan limpia; no haba ni un simple parche en su sombrero, y cuando llegaron al Hall
de entrada, encontraron a Madam Pince de pie, al lado de Filch, ella con un amplio velo negro que caa hasta sus
rodillas, y l en un antiguo traje negro y con corbata apestando a naftalina.
Se estaban dirigiendo, como vio Harry cuando estuvo fuera en las escaleras de piedra de las puertas principales, hacia
el lago. La calidez del sol acariciaba su cara mientras seguan a la profesora McGonagall en silencio hacia el lugar





donde cientos de sillas haban sido colocadas en filas. Un altar se aproximaba en el centro de ellas: haba una mesa de
mrmol al frente, con todas las sillas encarndola. Era el ms precioso de los das de verano.
Un extraordinario surtido de gente ya haba cubierto la mitad de las sillas: gastados y elegantes, viejos y jvenes. A la
mayora Harry no los conoca, pero haba algunos que s, incluyendo a los miembros de la Orden del Fnix: Kingsley
Shacklebolt, Ojoloco Moody, Tonks, cuyo pelo haba vuelto milagrosamente a un vvido rosa, Remus Lupin, con el
que pareca estar de la mano; los seores Weasley, Bill ayudado por Fleur, seguidos de Fred y George, que vestan
cazadoras de piel de dragn negras. Luego estaba Madam Maxime, que ocupaba dos sillas y media ella sola; Tom, el
dueo del Caldero Chorreante; Arabella Figg, la vecina squib de Harry; el peludo mago que tocaba el bajo en las
Brujas de Macbeth; Ernie Prank, el conductor del autobs noctmbulo; Madam Malkin, de la tienda de tnicas del
Callejn Diagon; y alguna gente a la que Harry conoca meramente de vista, como el camarero de Cabeza de Puerco,
y la bruja que empujaba el carrito en el Expresso de Hogwarts. Los fantasmas del castillo tambin estaban all, apenas
visibles a la brillante luz del Sol, discernibles slo cuando se movan, insustancialmente relucientes en el esplndido
cielo.
Harry, Ron, Hermione y Ginny cogieron sitio al final de una fila al lado del lago. Las personas susurraban entre ellas;
sonaba como una brisa a ras de la hierba, pero el canto de los pjaros era claramente ms alto. La multitud segua
creciendo; con una gran ola de afecto hacia ambos, Harry vio a Neville siendo ayudado por Luna para sentarse. Tan
slo ellos de todos los del ED haban respondido a la llamada de Hermione la noche que Dumbledore haba muerto, y
Harry saba porqu: ellos eran los que haban echado ms de menos el ED... probablemente los nicos que haban
mirado sus monedas regularmente con la esperanza de que hubiese otra reunin...
Cornelius Fudge pas caminando a su lado hacia las filas de delante, su expresin miserable, revolviendo su sombrero
como siempre; luego Harry reconoci a Rita Skeeter, la que, enfurecindolo al verlo, tena una libreta firmemente
agarrada en su mano semejante a una garra; y entonces, con una peor sacudida de furia, Dolores Umbridge, con una
para nada convincente expresin de dolor sobre su cara odiosa, luciendo un lazo aterciopelado negro situado encima
de sus rizos color hierro. Al ver a Firenze el centauro, que estaba de pie como un centinela cerca de la orilla del agua,
ella dio un respingo y se escurri apresuradamente a otro sitio bastante ms lejos.
Los profesores se sentaron por fin. Harry poda ver a Scrimgeour serio y majestuoso en la fila de delante con la
profesora McGonagall. Se pregunt si Scrimgeour o alguno de aquella gente importante sentan realmente que
Dumbledore estuviese muerto. Pero entonces escuch una msica, extraa, msica como de otro mundo, y olvid su
desprecio por el Ministerio, buscando a su alrededor lo que la emita. No fue el nico: muchas cabezas estaban
giradas, buscando, un poco alarmadas.
'All' susurr Ginny en la oreja de Harry.
Y l los vio en el agua verde clara iluminada por la luz del Sol, milmetros por debajo de la superficie, recordndole
horriblemente de los Inferi; un coro de gente del agua cantando en una lengua extraa que l no entenda, con sus
plidas caras ondulando, y sus cabellos violetas vagando a su alrededor. La msica hizo que los pelos de la nuca de
Harry se erizaran y sin embargo no era desagradable. Hablaba claramente de prdida y desesperanza. Mientras
miraba hacia las salvajes caras de los cantantes tuvo el sentimiento de que ellos, al menos, sentan la muerte de
Dumbledore. Entonces Ginny volvi a darle un codazo otra vez y l volvi en s.
Hagrid caminaba lentamente hacia el altar entre las sillas. Estaba llorando silenciosamente, su cara llena de lgrimas, y
en sus brazos, envuelto en terciopelo prpura salpicado por estrellas doradas, estaba lo que Harry supo que era el
cuerpo de Dumbledore. Un duro dolor se desat en la garganta de Harry viendo esto: por un momento, la extraa
msica y el saber que el cuerpo de Dumbledore estaba tan cerca parecieron robar toda la calidez del da. Ron estaba
blanco e impactado. Las lgrimas caan gordas y rpidas en los regazos de Ginny y Hermione.
No podan ver claramente lo que estaba ocurriendo delante. Hagrid pareca haber situado el cuerpo cuidadosamente
encima de la mesa. Ahora volva a bajar del altar, sonando su nariz con ruidos como de trompeta que arrancaron
miradas escandalizadas de algunos, incluida, segn vio Harry, Dolores Umbridge... pero Harry saba que a
Dumbledore no le habra importado. Intent hacerle una seal agradable a Hagrid cuando pas, pero los ojos de
Hagrid estaban tan hinchados que se pregunt si podra v