ercy.
Bajaron a desayunar y encontraron al seor Weasley, que lea la primera pgina de
El Profeta
con el entrecejo fruncido, y a la seora Weasley, que hablaba a Ginny y a
Hermione de un filtro amoroso que haba hecho de joven. Las tres se rean con risa
floja.
Qu me ibas a contar? pregunt Ron a Harry cuando se sentaron.
Ms tarde murmur Harry, al mismo tiempo que Percy irrumpa en el
comedor.
Con el ajetreo de la partida, Harry tampoco tuvo tiempo de hablar con Ron. Todos
estaban muy ocupados bajando los bales por la estrecha escalera del Caldero
Chorreante y apilndolos en la puerta, con
Hedwig
y
Hermes
, la lechuza de Percy,
encaramadas en sus jaulas. Al lado de los bales haba un pequeo cesto de mimbre que
bufaba ruidosamente.
Vale,
Crookshanks
susurr Hermione a travs del mimbre, te dejar salir en

el tren.
No lo hars dijo Ron terminantemente. Y la pobre
Scabbers
?
Se seal el bolsillo del pecho, donde un bulto revelaba que
Scabbers
estaba all
acurrucada.
El seor Weasley, que haba aguardado fuera a los coches del Ministerio, se asom
al interior.
Aqu estn anunci. Vamos, Harry.
El seor Weasley condujo a Harry a travs del corto trecho de acera hasta el
primero de los dos coches antiguos de color verde oscuro, los dos conducidos por brujos
de mirada furtiva con uniforme de terciopelo verde esmeralda.
Sube, Harry dijo el seor Weasley, mirando a ambos lados de la calle llena de
gente. Harry subi a la parte trasera del coche, y enseguida se reunieron con l
Hermione y Ron, y para disgusto de Ron, tambin Percy
El viaje hasta Kings Cross fue muy tranquilo, comparado con el que Harry haba
hecho en el autobs noctmbulo. Los coches del Ministerio de Magia parecan bastante
normales, aunque Harry vio que podan deslizarse por huecos que no podra haber
traspasado el coche nuevo de la empresa de to Vernon. Llegaron a Kings Cross con
veinte minutos de adelanto; los conductores del Ministerio les consiguieron carritos,
descargaron los bales, saludaron al seor Weasley y se alejaron, ponindose, sin que se
supiera cmo, en cabeza de una hilera de coches parados en el semforo.
El seor Weasley se mantuvo muy pegado a Harry durante todo el camino de la
estacin.
Bien, pues propuso mirndolos a todos. Como somos muchos, vamos a
entrar de dos en dos. Yo pasar primero con Harry.
El seor Weasley fue hacia la barrera que haba entre los andenes nueve y diez,
empujando el carrito de Harry y, segn pareca, muy interesado por el Intercity 125 que
acababa de entrar por la va 9. Dirigindole a Harry una elocuente mirada, se apoy
contra la barrera como sin querer. Harry lo imit.
Un instante despus, cayeron de lado a travs del metal slido y se encontraron en
el andn nueve y tres cuartos. Levantaron la mirada y vieron el expreso de Hogwarts, un
tren de vapor de color rojo que echaba humo sobre un andn repleto de magos y brujas
que acompaaban al tren a sus hijos. De repente, detrs de Harry aparecieron Percy y
Ginny. Jadeaban y pareca que haban atravesado la barrera corriendo.
Ah, ah est Penelope! dijo Percy, alisndose el pelo y sonrojndose.
Ginny mir a Harry, y ambos se volvieron para ocultar la risa en el momento en
que Percy se acerc sacando pecho (para que ella no pudiera dejar de notar la insignia
reluciente) a una chica de pelo largo y rizado.
Despus de que Hermione y el resto de los Weasley se reunieran con ellos, Harry y
el seor Weasley se abrieron paso hasta el final del tren, pasaron ante compartimentos
repletos de gente y llegaron finalmente a un vagn que estaba casi vaco. Subieron los
bales, pusieron a
Hedwig
y a
Crookshanks
en la rejilla portaequipajes, y volvieron a
salir para despedirse de los padres de Ron.
La seora Weasley bes a todos sus hijos, luego a Hermione y por ltimo a Harry
ste se sinti embarazado pero muy agradecido cuando ella le dio un abrazo de ms.
Cudate, Harry Lo hars? dijo separndose de l, con los ojos especialmente
brillantes. Luego abri su enorme bolso y dijo: He preparado bocadillos para todos.
Aqu los tenis, Ron... no, no son de conserva de buey.. Fred... dnde est Fred? Ah,
ests ah, cario...!
Harry le dijo en voz baja el seor Weasley, ven aqu un momento.
Seal una columna con la cabeza y Harry lo sigui hasta ella. Se pusieron detrs,

dejando a los otros con la seora Weasley
Tengo que decirte una cosa antes de que te vayas dijo el seor Weasley con
voz tensa.
No es necesario, seor Weasley Ya lo s.
Que lo sabes? Cmo has podido saberlo?
Yo... eh... les o anoche a usted y a su mujer. No pude evitarlo. Lo siento...
No quera que te enteraras de esa forma dijo el seor Weasley, nervioso.
No... Ha sido la mejor manera. As me he podido enterar y usted no ha faltado a
la palabra que le dio a Fudge.
Harry, debes de estar muy asustado...
No lo estoy contest Harry con sinceridad. De verdad aadi, porque el
seor Weasley lo miraba incrdulo. No trato de parecer un hroe, pero Sirius Black
no puede ser peor que Voldemort, verdad?
El seor Weasley se estremeci al or aquel nombre, pero no coment nada.
Harry, saba que estabas hecho..., bueno, de una pasta ms dura de lo que Fudge
cree. Me alegra que no tengas miedo, pero...
Arthur! grit la seora Weasley, que ya haca subir a los dems al tren.
Arthur!, qu haces? Est a punto de irse!
Ya vamos, Molly dijo el seor Weasley Pero se volvi a Harry y sigui
hablando, ms bajo y ms aprisa. Escucha, quiero que me des tu palabra...
De que ser un buen chico y me quedar en el castillo? pregunt Harry con
tristeza.
No exactamente respondi el seor Weasley, ms serio que nunca. Harry,
promteme que no irs en busca de Black.
Harry lo mir fijamente.
Qu?
Se oy un potente silbido y pasaron unos guardias cerrando todas las puertas del
tren.
Promteme, Harry dijo el seor Weasley hablando an ms aprisa, que
ocurra lo que ocurra...
Por qu iba a ir yo detrs de alguien que s que quiere matarme? pregunt
Harry, sin comprender.
Promteme que, oigas lo que oigas...
Arthur; aprisa! grit la seora Weasley.
Sala vapor del tren. ste haba comenzado a moverse. Harry corri hacia la puerta
del vagn, y Ron la abri y se ech atrs para dejarle paso. Se asomaron por la
ventanilla y dijeron adis con la mano a los padres de los Weasley hasta que el tren
dobl una curva y se perdieron de vista.
Tengo que hablaros a solas dijo entre dientes a Ron y Hermione en cuanto el
tren cogi velocidad.
Vete, Ginny dijo Ron.
Qu agradable eres! respondi Ginny de mal humor; y se march muy
ofendida.
Harry, Ron y Hermione fueron por el pasillo en busca de un compartimento vaco,
pero todos estaban llenos salvo uno que se encontraba justo al final.
En ste slo haba un ocupante: un hombre que estaba sentado al lado de la ventana
y profundamente dormido. Harry, Ron y Hermione se detuvieron ante la puerta. El
expreso de Hogwarts estaba reservado para estudiantes y nunca haban visto a un adulto
en l, salvo la bruja que llevaba el carrito de la comida.
El extrao llevaba una tnica de mago muy rada y remendada. Pareca enfermo y

exhausto. Aunque joven, su pelo castao claro estaba veteado de gris.
Quin ser? susurr Ron en el momento en que se sentaban y cerraban la
puerta, eligiendo los asientos ms alejados de la ventana.
Es el profesor R. J. Lupin susurr Hermione de inmediato.
Cmo lo sabes?
Lo pone en su maleta respondi Hermione sealando el portaequipajes que
haba encima del hombre dormido, donde haba una maleta pequea y vieja atada con
una gran cantidad de nudos. El nombre, Profesor R. J. Lupin, apareca en una de las
esquinas, en letras medio desprendidas.
Me pregunto qu ensear dijo Ron frunciendo el entrecejo y mirando el
plido perfil del profesor Lupin.
Est claro susurr Hermione. Slo hay una vacante, no es as? Defensa
Contra las Artes Oscuras.
Harry, Ron y Hermione ya haban tenido dos profesores de Defensa Contra las
Artes Oscuras, que haban durado slo un ao cada un