eran reconocer.
All! grit Harry de forma que Ron y
Hedwig
dieron un bote. All delante
mismo!
En lo alto del acantilado que se elevaba sobre el lago, las numerosas torres y
atalayas del castillo de Hogwarts se recortaban contra el oscuro horizonte.
Pero el coche haba empezado a dar sacudidas y a perder velocidad.
Vamos! dijo Ron para animar al coche, dando una ligera sacudida al
volante. Venga, que ya llegamos!
El motor chirriaba. Del cap empezaron a salir delgados chorros de vapor. Harry se
agarr muy fuerte al asiento cuando se orientaron hacia el lago.
El coche oscil de manera preocupante. Mirando por la ventanilla, Harry vio la

superficie calma, negra y cristalina del agua, un par de kilmetros por debajo de ellos.
Ron aferraba con tanta fuerza el volante, que se le ponan blancos los nudillos de las
manos. El coche volvi a tambalearse.
Vamos! dijo Ron.
Sobrevolaban el lago. El castillo estaba justo delante de ellos. Ron apret el pedal a
fondo.
Oyeron un estruendo metlico, seguido de un chisporroteo, y el motor se par
completamente.
Oh! exclam Ron, en medio del silencio.
El morro del coche se inclin irremediablemente hacia abajo. Caan, cada vez ms
rpido, directos contra el slido muro del castillo.
Noooooo! grit Ron, girando el volante; esquivaron el muro por unos
centmetros cuando el coche vir describiendo un pronunciado arco y plane sobre los
invernaderos y luego sobre la huerta y el oscuro csped, perdiendo altura sin cesar.
Ron solt el volante y se sac del bolsillo de atrs la varita mgica.
ALTO! ALTO! grit, dando unos golpes en el salpicadero y el parabrisas,
pero todava estaban cayendo en picado, y el suelo se precipitaba contra ellos...
CUIDADO CON EL RBOL! grit Harry, cogiendo el volante, pero era
demasiado tarde.
PAF!!
Con gran estruendo, chocaron contra el grueso tronco del rbol y se dieron un gran
batacazo en el suelo. Del abollado cap sali ms humo;
Hedwig
daba chillidos de
terror; a Harry le haba salido un doloroso chichn del tamao de una bola de golf en la
cabeza, al golpearse contra el parabrisas; y, a su lado, Ron emita un gemido ahogado de
desesperacin.
Ests bien? le pregunt Harry inmediatamente.
Mi varita mgica! dijo Ron con voz temblorosa. Mira mi varita!
Se haba partido prcticamente en dos pedazos, y la punta oscilaba, sujeta slo por
unas pocas astillas.
Harry abri la boca para decir que estaba seguro de que podran recomponerla en el
colegio, pero no lleg a decir nada. En aquel mismo momento, algo golpe contra su
lado del coche con la fuerza de un toro que les embistiera y arroj a Harry sobre Ron, al
mismo tiempo que el techo del coche reciba otro golpe igualmente fuerte.
Qu ha pasado?
Ron ahog un grito al mirar por el parabrisas, y Harry sac la cabeza por la
ventanilla en el preciso momento en que una rama, gruesa como una serpiente pitn,
golpeaba en el coche destrozndolo. El rbol contra el que haban chocado les atacaba.
El tronco se haba inclinado casi el doble de lo que estaba antes, y azotaba con sus
nudosas ramas pesadas como el plomo cada centmetro del coche que tena a su alcance.
Aaaaag! grit Ron, cuando una rama retorcida golpe en su puerta
produciendo otra gran abolladura; el parabrisas tembl entonces bajo una lluvia de
golpes de ramitas, y una rama gruesa como un ariete aporre con tal furia el techo, que
pareci que ste se hunda.
Escapemos! grit Ron, empujando la puerta con toda su fuerza, pero
inmediatamente el salvaje latigazo de otra rama lo arroj hacia atrs, contra el regazo de
Harry.
Estamos perdidos! gimi, viendo combarse el techo.
De repente el suelo del coche comenz a vibrar: el motor se pona de nuevo en
funcionamiento.
Marcha atrs! grit Harry, y el coche sali disparado. El rbol an trataba de

golpearles, y pudieron or crujir sus races cuando, en un intento de arremeter contra el
coche que escapaba, casi se arranca del suelo.
Por poco dijo Ron jadeando. As se hace, coche!
El coche, sin embargo, haba agotado sus fuerzas. Con dos golpes secos, las puertas
se abrieron y Harry sinti que su asiento se inclinaba hacia un lado y de pronto se
encontr sentado en el hmedo csped. Unos ruidos sordos le indicaron que el coche
estaba expulsando el equipaje del maletero; la jaula de
Hedwig
sali volando por los
aires y se abri de golpe, y la lechuza sali emitiendo un fuerte chillido de enojo y vol
apresuradamente y sin parar en direccin al castillo. A continuacin, el coche, abollado
y echando humo, se perdi en la oscuridad, emitiendo un ruido sordo y con las luces de
atrs encendidas como en un gesto de enfado.
Vuelve! le grit Ron, blandiendo la varita rota. Mi padre me matar!
Pero el coche desapareci de la vista con un ltimo bufido del tubo de escape.
Es posible que tengamos esta suerte? pregunt Ron embargado por la tristeza
mientras se inclinaba para recoger a
Scabbers
, la rata. De todos los rboles con los
que podamos haber chocado, tuvimos que dar contra el nico que devuelve los golpes.
Se volvi para mirar el viejo rbol, que todava agitaba sus ramas pavorosamente.
Vamos dijo Harry, cansado. Lo mejor que podemos hacer es ir al colegio.
No era la llegada triunfal que haban imaginado. Con el cuerpo agarrotado, fro y
magullado, cada uno cogi su bal por la anilla del extremo, y los arrastraron por la
ladera cubierta de csped, hacia arriba, donde les esperaban las inmensas puertas de
roble de la entrada principal.
Me parece que ya ha comenzado el banquete dijo Ron, dejando su bal al
principio de los escalones y acercndose sigilosamente para echar un vistazo a travs de
una ventana iluminada. Eh, Harry, ven a ver esto... es la Seleccin!
Harry se acerc a toda prisa, y juntos contemplaron el Gran Comedor.
Sobre cuatro mesas abarrotadas de gente, se mantenan en el aire innumerables
velas, haciendo brillar los platos y las copas. Encima de las cabezas, el techo encantado
que siempre reflejaba el cielo exterior estaba cuajado de estrellas.
A travs de la confusin de los sombreros negros y puntiagudos de Hogwarts,
Harry vio una larga hilera de alumnos de primer curso que, con caras asustadas, iban
entrando en el comedor. Ginny estaba entre ellos; era fcil de distinguir por el color
intenso de su pelo, que revelaba su pertenencia a la familia Weasley. Mientras tanto, la
profesora McGonagall, una bruja con gafas y con el pelo recogido en un apretado moo,
pona el famoso Sombrero Seleccionador de Hogwarts sobre un taburete, delante de los
recin llegados.
Cada ao, este sombrero viejo, remendado, rado y sucio, distribua a los nuevos
estudiantes en cada una de las cuatro casas de Hogwarts: Gryffindor, Hufflepuff,
Ravenclaw y Slytherin. Harry se acordaba bien de cuando se lo haba puesto, un ao
antes, y haba esperado muy quieto la decisin que el sombrero pronunci en voz alta en
su odo. Durante unos escasos y horribles segundos, haba temido que lo fuera a destinar
a Slytherin, la casa que haba dado ms magos y brujas tenebrosos que ninguna otra,
pero haba acabado en Gryffindor, con Ron, Hermione y el resto de los Weasley. En el
ltimo trimestre, Harry y Ron haban contribuido a que Gryffindor ganara el
campeonato de las casas, venciendo a Slytherin por primera vez en siete aos.
Haban llamado a un chaval muy pequeo, de pelo castao, para que se pusiera el
sombrero. Harry desvi la mirada hacia el profesor Dumbledore, el director, que se
hallaba contemplando la Seleccin desde la mesa de los profesores, con su larga barba
plateada y sus gafas de media luna brillando a la luz de las velas. Varios asientos ms
all, Harry vio a Gilderoy Lockhart, vestido con una tnica color aguamarina. Y al final

estaba Hagrid, grande y peludo, apurando su copa.
Espera... dijo Harry a Ron en voz baja. Hay una silla vaca en la mesa de los
profesores. Dnde est Snape?
Severus Snape era el profesor que menos le gustaba a Harry. Y Harry result ser el
alumno que menos le gustaba a Snape, que daba clase de Pociones y era cruel,
