ron en sentido contrario, hacia la mesa de Gryffindor, tan silenciosamente
como les fue posible. La gente se volva para mirarlos cuando pasaban por la parte
trasera del Comedor y algunos sealaban a Harry. Haba corrido tan rpido la noticia
de su desmayo delante del dementor?
l y Hermione se sentaron a ambos lados de Ron, que les haba guardado los
asientos.
De qu iba la cosa? le pregunt a Harry.
Comenz a explicarse en un susurro, pero entonces el director se puso en pie para
hablar y Harry se call.
El profesor Dumbledore, aunque viejo, siempre daba la impresin de tener mucha
energa. Su pelo plateado y su barba tenan ms de medio metro de longitud; llevaba
gafas de media luna; y tena una nariz extremadamente curva. Solan referirse a l como
al mayor mago de la poca, pero no era por eso por lo que Harry le tena tanto respeto.
No se poda menos de confiar en Albus Dumbledore, y cuando Harry lo vio sonrer con
franqueza a todos los estudiantes, se sinti tranquilo por vez primera desde que el
dementor haba entrado en el compartimento del tren.
Bienvenidos! dijo Dumbledore, con la luz de la vela reflejndose en su
barba. Bienvenidos a un nuevo curso en Hogwarts! Tengo algunas cosas que deciros
a todos, y como una es muy seria, la explicar antes de que nuestro excelente banquete
os deje aturdidos. Dumbledore se aclar la garganta y continu: Como todos sabis
despus del registro que ha tenido lugar en el expreso de Hogwarts, tenemos
actualmente en nuestro colegio a algunos dementores de Azkaban, que estn aqu por
asuntos relacionados con el Ministerio de Magia. Se hizo una pausa y Harry record
que el seor Weasley haba dicho sobre que a Dumbledore no lo le agradaba que los
dementores custodiaran el colegio. Estn apostados en las entradas a los terrenos del
colegio continu Dumbledore, y tengo que dejar muy claro que mientras estn aqu
nadie saldr del colegio sin permiso. A los dementores no se les puede engaar con
trucos o disfraces, ni siquiera con capas invisibles aadi como quien no quiere la
cosa, y Harry y Ron se miraron. No est en la naturaleza de un dementor comprender
ruegos o excusas. Por lo tanto, os advierto a todos y cada uno de vosotros que no debis
darles ningn motivo para que os hagan dao. Confo en los prefectos y en los ltimos
ganadores de los Premios Anuales para que se aseguren de que ningn alumno intenta
burlarse de los dementores.
Percy, que se sentaba a unos asientos de distancia de Harry, volvi a sacar pecho y
mir a su alrededor orgullosamente. Dumbledore hizo otra pausa. Recorri la sala con
una mirada muy seria y nadie movi un dedo ni dijo nada.
Por hablar de algo ms alegre continu, este ao estoy encantado de dar la
bienvenida a nuestro colegio a dos nuevos profesores. En primer lugar, el profesor
Lupin, que amablemente ha accedido a ensear Defensa Contra las Artes Oscuras.
Hubo algn aplauso aislado y carente de entusiasmo. Slo los que haban estado
con l en el tren aplaudieron con ganas, Harry entre ellos. El profesor Lupin pareca un
adn en medio de los dems profesores, que iban vestidos con sus mejores togas.
Mira a Snape! le susurr Ron a Harry en el odo.

El profesor Snape, el especialista en Pociones, miraba al profesor Lupin desde el
otro lado de la mesa de los profesores. Era sabido que Snape anhelaba aquel puesto,
pero incluso a Harry, que aborreca a Snape, le asombraba la expresin que tena en
aquel momento, crispando su rostro delgado y cetrino. Era ms que enfado: era odio.
Harry conoca muy bien aquella expresin: era la que Snape adoptaba cada vez que lo
vea a l.
En cuanto al otro ltimo nombramiento prosigui Dumbledore cuando se
apag el tibio aplauso para el profesor Lupin, siento deciros que el profesor
Kettleburn, nuestro profesor de Cuidado de Criaturas Mgicas, se retir al final del
pasado curso para poder aprovechar en la intimidad los miembros que le quedan. Sin
embargo, estoy encantado de anunciar que su lugar lo ocupar nada menos que Rubeus
Hagrid, que ha accedido a compaginar estas clases con sus obligaciones de
guardabosques.
Harry, Ron y Hermione se miraron atnitos. Luego se unieron al aplauso, que fue
especialmente caluroso en la mesa de Gryffindor. Harry se inclin para ver a Hagrid,
que estaba rojo como un tomate y se miraba las enormes manos, con la amplia sonrisa
oculta por la barba negra.
Tendramos que haberlo adivinado! dijo Ron, dando un puetazo en la
mesa. Qu otro habra sido capaz de mandarnos que comprramos un libro que
muerde?
Harry, Ron y Hermione fueron los ltimos en dejar de aplaudir; y cuando el
profesor Dumbledore volvi a hablar, pudieron ver que Hagrid se secaba los ojos con el
mantel.
Bien, creo que ya he dicho todo lo importante dijo Dumbledore. Que
comience el banquete!
Las fuentes doradas y las copas que tenan delante se llenaron de pronto de comida
y bebida. Harry, que de repente se dio cuenta de que tena un hambre atroz, se sirvi de
todo lo que estaba a su alcance, y empez a comer.
Fue un banquete delicioso. El Gran Comedor se llen de conversaciones, de risas y
del tintineo de los cuchillos y tenedores. Harry, Ron y Hermione, sin embargo, tenan
ganas de que terminara para hablar con Hagrid. Saban cunto significaba para l ser
profesor. Hagrid no era un mago totalmente cualificado; haba sido expulsado de
Hogwarts en tercer curso por un delito que no haba cometido. Fueron Harry, Ron y
Hermione quienes, durante el curso anterior; haban limpiado el nombre de Hagrid.
Finalmente, cuando los ltimos bocados de tarta de calabaza desaparecieron de las
bandejas doradas, Dumbledore anunci que era hora de que todos se fueran a dormir y
ellos vieron llegado su momento.
Enhorabuena, Hagrid! grit Hermione muy alegre, cuando llegaron a la mesa
de los profesores.
Todo ha sido gracias a vosotros tres dijo Hagrid mientras los miraba, secando
su cara brillante en la servilleta. No puedo creerlo... Un gran tipo, Dumbledore...
Vino derecho a mi cabaa despus de que el profesor Kettleburn dijera que ya no poda
ms. Es lo que siempre haba querido.
Embargado de emocin, ocult la cara en la servilleta y la profesora McGonagall
les hizo irse.
Harry, Ron y Hermione se reunieron con los dems estudiantes de la casa
Gryffindor que suban en tropel la escalera de mrmol y, ya muy cansados, siguieron
por ms corredores y subieron ms escaleras, hasta que llegaron a la entrada secreta de
la torre de Gryffindor. Los interrog un retrato grande de seora gorda, vestida de rosa:
Contrasea?

Dejadme pasar; dejadme pasar! gritaba Percy desde detrs de la multitud.
La ltima contrasea es Fortuna Maior!
Oh, no! dijo con tristeza Neville Longbottom. Siempre tena problemas para
recordar las contraseas.
Despus de cruzar el retrato y recorrer la sala comn, chicos y chicas se separaron
hacia las respectivas escaleras. Harry subi la escalera de caracol sin otro pensamiento
que la alegra de estar otra vez en Hogwarts. Llegaron al conocido dormitorio de forma
circular; con sus cinco camas con dosel, y Harry, mirando a su alrededor; sinti que por
fin estaba en casa.
6
Posos de t y garras de
hipogrifo
Cuando Harry, Ron y Hermione entraron en el Gran Comedor para desayunar al da
siguiente, lo primero que vieron fue a Draco Malfoy, que entretena a un grupo de gente
de Slytherin con una historia muy divertida. Al pasar por su lado, Malfoy hizo una
parodia de desmayo, coreado por una carcajada general.
No le hagas caso le dijo Hermione, que iba detrs de Harry. T, ni el menor
caso. No merece la pena...
Eh, Potter! grit Pansy Parkinson, una chica de Slytherin que tena la cara
como un dogo. Potter! Que vienen los dementores, Potter! Uuuuuuuuuh!
Harry se dej caer sobre un asiento de la mesa de Gryffindor; junto a George
Weasley.
Los nuevos horarios de tercero anunci George, pasndolos. Qu te ocurre,
Harry?
Malfoy contest Ron, sentndose al otro lado de George y echando una
mirada desafiante a la mesa de Slytherin.
George alz la vista y vio que