 en aquel momento Malfoy volva a repetir su
pantomima.
Ese imbcil dijo sin alterarse no estaba tan gallito ayer por la noche, cuando
los dementores se acercaron a la parte del tren en que estbamos. Vino corriendo a
nuestro compartimento, verdad, Fred?
Casi se moja encima dijo Fred, mirando con desprecio a Malfoy.
Yo tampoco estaba muy contento reconoci George. Son horribles esos
dementores...
Se le hiela a uno la sangre, verdad? dijo Fred.
Pero no os desmayasteis, a que no? dijo Harry en voz baja.
No le des ms vueltas, Harry dijo George. Mi padre tuvo que ir una vez a
Azkaban, verdad, Ron?, y dijo que era el lugar ms horrible en que haba estado.
Regres dbil y tembloroso... Los dementores absorben la alegra del lugar en que estn.
La mayora de los presos se vuelven locos all.
De cualquier modo, veremos lo contento que se pone Malfoy despus del primer
partido de quidditch dijo Fred. Gryffindor contra Slytherin, primer partido de la
temporada, os acordis?
La nica ocasin en que Harry y Malfoy se haban enfrentado en un partido de
quidditch, Malfoy haba llevado las de perder. Un poco ms contento, Harry se sirvi

salchichas y tomate frito.
Hermione se aprenda su nuevo horario:
Bien, hoy comenzamos asignaturas nuevas dijo alegremente.
Hermione dijo Ron frunciendo el entrecejo y mirando detrs de ella, se han
confundido con tu horario. Mira, te han apuntado para unas diez asignaturas al da. No
hay tiempo suficiente.
Ya me apaar. Lo he concertado con la profesora McGonagall.
Pero mira dijo Ron riendo, ves la maana de hoy? A las nueve
Adivinacin y Estudios Muggles y... Ron se acerc ms al horario, sin podrselo
creer, mira, Aritmancia, todo a las nueve. S que eres muy buena estudiante,
Hermione, pero no hay nadie capaz de tanto. Cmo vas a estar en tres clases a la vez?
No seas tonto dijo Hermione bruscamente, por supuesto que no voy a estar
en tres clases a la vez.
Bueno, entonces...
Psame la mermelada le pidi Hermione.
Pero...
Y a ti qu te importa si mi horario est un poco apretado, Ron? dijo
Hermione. Ya te he dicho que lo he arreglado todo con la profesora McGonagall.
En ese momento entr Hagrid en el Gran Comedor. Llevaba puesto su abrigo largo
de ratina y de una de sus enormes manos colgaba un turn muerto, que se balanceaba.
Va todo bien? dijo con entusiasmo, detenindose camino de la mesa de los
profesores. Estis en mi primera clase! Inmediatamente despus del almuerzo! Me
he levantado a las cinco para prepararlo todo. Espero que est bien... Yo, profesor...,
francamente...
Les dirigi una amplia sonrisa y se fue hacia la mesa de los profesores,
balanceando el turn.
Me pregunto qu habr preparado dijo Ron con curiosidad.
El Gran Comedor se vaciaba a medida que la gente se marchaba a la primera clase.
Ron comprob el horario.
Lo mejor ser que vayamos ya. Mirad, el aula de Adivinacin est en el ltimo
piso de la torre norte. Tardaremos unos diez minutos en llegar...
Terminaron aprisa el desayuno, se despidieron de Fred y de George, y volvieron a
atravesar el Gran Comedor. Al pasar al lado de la mesa de Slytherin, Malfoy volvi a
repetir la pantomima. Las estruendosas carcajadas acompaaron a Harry hasta el
vestbulo.
El trayecto hasta la torre norte era largo. Los dos aos que llevaban en Hogwarts no
haban bastado para conocer todo el castillo, y ni siquiera haban estado nunca en el
interior de la torre norte.
Tiene... que... haber... un atajo dijo Ron jadeando, mientras ascendan la
sptima larga escalera y salan a un rellano que vean por primera vez y donde lo nico
que haba era un cuadro grande que representaba nicamente un campo de hierba.
Me parece que es por aqu dijo Hermione, echando un vistazo al corredor
desierto que haba a la derecha.
Imposible dijo Ron. Eso es el sur. Mira: por la ventana puedes ver una parte
del lago...
Harry observ el cuadro. Un grueso caballo tordo acababa de entrar en el campo y
paca despreocupadamente. Harry estaba acostumbrado a que los cuadros de Hogwarts
tuvieran movimiento y a que los personajes se salieran del marco para ir a visitarse unos
a otros, pero siempre se haba divertido vindolos. Un momento despus, haciendo un
ruido metlico, entr en el cuadro un caballero rechoncho y bajito, vestido con

armadura, persiguiendo al caballo. A juzgar por las manchas de hierba que haba en sus
rodilleras de hierro, acababa de caerse.
Pardiez! grit, viendo a Harry, Ron y Hermione. Quines son estos
villanos que osan internarse en mis dominios? Acaso os mofis de mi cada?
Desenvainad, bellacos!
Se asombraron al ver que el pequeo caballero sacaba la espada de la vaina y la
blanda con violencia, saltando furiosamente arriba y abajo. Pero la espada era
demasiado larga para l. Un movimiento demasiado violento le hizo perder el equilibrio
y cay de bruces en la hierba.
Se encuentra usted bien? le pregunt Harry, acercndose al cuadro.
Atrs, vil bellaco! Atrs, malandrn!
El caballero volvi a empuar la espada y la utiliz para incorporarse, pero la hoja
se hundi profundamente en el suelo, y aunque tir de ella con todas sus fuerzas, no
pudo sacarla. Finalmente, se dej caer en la hierba y se levant la visera del casco para
limpiarse la cara empapada en sudor.
Disculpe dijo Harry, aprovechando que el caballero estaba exhausto,
estamos buscando la torre norte. Por casualidad conoce usted el camino?
Una empresa! La ira del caballero desapareci al instante. Se puso de pie
haciendo un ruido metlico y exclam: Vamos, seguidme, queridos amigos, y
hallaremos lo que buscamos o pereceremos en el empeo! Volvi a tirar de la espada
sin ningn resultado, intent pero no pudo montar en el caballo, y exclam: A pie,
pues, bravos caballeros y gentil seora! Vamos!
Y corri por el lado izquierdo del marco, haciendo un fuerte ruido metlico.
Corrieron tras l por el pasillo, siguiendo el sonido de su armadura. De vez en
cuando lo localizaban delante de ellos, cruzando un cuadro.
Endureced vuestros corazones, lo peor est an por llegar! grit el caballero,
y lo volvieron a ver enfrente de un grupo alarmado de mujeres con miriaque, cuyo
cuadro colgaba en el muro de una estrecha escalera de caracol.
Jadeando, Harry, Ron y Hermione ascendieron los escalones marendose cada vez
ms, hasta que oyeron un murmullo de voces por encima de ellos y se dieron cuenta de
que haban llegado al aula.
Adis! grit el caballero asomando la cabeza por el cuadro de unos monjes de
aspecto siniestro. Adis, compaeros de armas! Si en alguna ocasin necesitis un
corazn noble y un temple de acero, llamad a sir Cadogan!
S, lo haremos murmur Ron cuando desapareci el caballero, si alguna vez
necesitamos a un chiflado.
Subieron los escalones que quedaban y salieron a un rellano diminuto en el que ya
aguardaba la mayora de la clase. No haba ninguna puerta en el rellano; Ron golpe a
Harry con el codo y seal al techo, donde haba una trampilla circular con una placa de
bronce.
Sybill Trelawney, profesora de Adivinacin ley Harry. Cmo vamos a
subir ah?
Como en respuesta a su pregunta, la trampilla se abri de repente y una escalera
plateada descendi hasta los pies de Harry. Todos se quedaron en silencio.
T primero dijo Ron con una sonrisa, y Harry subi por la escalera delante de
los dems.
Fue a dar al aula de aspecto ms extrao que haba visto en su vida. No se pareca
en nada a un aula; era algo a medio camino entre un tico y un viejo saln de t. Al
menos veinte mesas circulares, redondas y pequeas, se apretujaban dentro del aula,
todas rodeadas de sillones tapizados con tela de colores y de cojines pequeos y

redondos. Todo estaba iluminado con una luz tenue y roja. Haba cortinas en todas las
ventanas y las numerosas lmparas estaban tapadas con paoletas rojas. Haca un calor
agobiante, y el fuego que arda en la chimenea, bajo una repisa abarrotada de cosas,
calentaba una tetera grande de cobre y emanaba una especie de perfume denso. Las
estanteras de