 seorita Granger. Podis retiraraos.
Harry, Ron y Hermione subieron las escaleras hasta el vestbulo. Harry todava
meditaba lo que le haba dicho Malfoy, en tanto que Ron estaba furioso por lo de Snape.
Cinco puntos menos para Gryffindor porque la pocin estaba bien hecha! Por
qu no mentiste, Hermione? Deberas haber dicho que lo hizo Neville solo!
Ella no contest. Ron mir a su alrededor.
Dnde est Hermione?
Harry tambin se volvi. Estaban en la parte superior de las escaleras, viendo pasar
al resto de la clase que se diriga al Gran Comedor para almorzar.
Vena detrs de nosotros dijo Ron, frunciendo el entrecejo.
Malfoy los adelant, flanqueado por Crabbe y Goyle. Dirigi a Harry una sonrisa
de suficiencia y desapareci.
Ah est dijo Harry
Hermione jadeaba un poco al subir las escaleras a toda velocidad. Con una mano
sujetaba la mochila; con la otra sujetaba algo que llevaba metido en la tnica.
Cmo lo hiciste? le pregunt Ron.
El qu? pregunt a su vez Hermione, reunindose con ellos.
Hace un minuto venas detrs de nosotros y un instante despus estabas al pie de
las escaleras.
Qu? Hermione pareca un poco confusa. Ah, tuve que regresar para
coger una cosa! Oh, no...!
En la mochila de Hermione se haba abierto una costura. A Harry no le sorprenda;
contena al menos una docena de libros grandes y pesados.
Por qu llevas encima todos esos libros? le pregunt Ron.
Ya sabes cuntas asignaturas estudio dijo Hermione casi sin aliento. No
me podras sujetar stos?
Pero... Ron daba vueltas a los libros que Hermione le haba pasado y miraba

las tapas. Hoy no tienes estas asignaturas. Esta tarde slo hay Defensa Contra las
Artes Oscuras.
Ya dijo Hermione, pero volvi a meter todos los libros en la mochila, como si
no la hubieran comprendido. Espero que haya algo bueno para comer. Me muero de
hambre aadi, y continu hacia el Gran Comedor.
No tienes la sensacin de que Hermione nos oculta algo? pregunt Ron a
Harry.
El profesor Lupin no estaba en el aula cuando llegaron a su primera clase de Defensa
Contra las Artes Oscuras. Todos se sentaron, sacaron los libros, las plumas y los
pergaminos, y estaban hablando cuando por fin lleg el profesor. Lupin sonri
vagamente y puso su desvencijado maletn en la mesa. Estaba tan desaliado como
siempre, pero pareca ms sano que en el tren, como si hubiera tomado unas cuantas
comidas abundantes.
Buenas tardes dijo. Podrais, por favor; meter los libros en la mochila? La
leccin de hoy ser prctica. Slo necesitaris las varitas mgicas.
La clase cambi miradas de curiosidad mientras recoga los libros. Nunca haban
tenido una clase prctica de Defensa Contra las Artes Oscuras, a menos que se contara
la memorable clase del ao anterior, en que el antiguo profesor haba llevado una jaula
con duendecillos y los haba soltado en clase.
Bien dijo el profesor Lupin cuando todo el mundo estuvo listo. Si tenis la
amabilidad de seguirme...
Desconcertados pero con inters, los alumnos se pusieron en pie y salieron del aula
con el profesor Lupin. Este los condujo a lo largo del desierto corredor. Doblaron una
esquina. Al primero que vieron fue a Peeves
el poltergeist
, que flotaba boca abajo en
medio del aire y tapaba con chicle el ojo de una cerradura. Peeves no levant la mirada
hasta que el profesor Lupin estuvo a medio metro. Entonces sacudi los pies de dedos
retorcidos y se puso a cantar una montona cancin:
Locatis luntico Lupin, locatis luntico Lupin, locatis luntico Lupin...
Aunque casi siempre era desobediente y maleducado, Peeves sola tener algn
respeto por los profesores. Todos miraron de inmediato al profesor Lupin para ver cmo
se lo tomara. Ante su sorpresa, el mencionado segua sonriendo.
Yo en tu lugar quitara ese chicle de la cerradura, Peeves dijo amablemente.
El seor Filch no podr entrar a por sus escobas.
Filch era el conserje de Hogwarts, un brujo fracasado y de mal genio que estaba en
guerra permanente con los alumnos y por supuesto con Peeves. Pero Peeves no prest
atencin al profesor Lupin, salvo para soltarle una sonora pedorreta.
El profesor Lupin suspir y sac la varita mgica.
Es un hechizo til y sencillo dijo a la clase, volviendo la cabeza. Por favor;
estad atentos.
Alz la varita a la altura del hombro, dijo
Waddiwasi!
y apunt a Peeves.
Con la fuerza de una bala, el chicle sali disparado del agujero de la cerradura y fue
a taponar la fosa nasal izquierda de Peeves; ste ascendi dando vueltas como en un
remolino y se alej como un blido, zumbando y echando maldiciones.
Chachi, profesor! dijo Dean Thomas, asombrado.
Gracias, Dean respondi el profesor Lupin, guardando la varita.
Continuamos?
Se pusieron otra vez en marcha, mirando al desaliado profesor Lupin con
creciente respeto. Los condujo por otro corredor y se detuvo en la puerta de la sala de

profesores.
Entrad, por favor dijo el profesor Lupin abriendo la puerta y cediendo el paso.
En la sala de profesores, una estancia larga, con paneles de madera en las paredes y
llena de sillas viejas y dispares, no haba nadie salvo un profesor. Snape estaba sentado
en un silln bajo y observ a la clase mientras sta penetraba en la sala. Los ojos le
brillaban y en la boca tena una sonrisa desagradable. Cuando el profesor Lupin entr y
cerr la puerta tras l, dijo Snape:
Djela abierta, Lupin. Prefiero no ser testigo de esto. Se puso de pie y pas
entre los alumnos. Su toga negra ondeaba a su espalda. Ya en la puerta, gir sobre sus
talones y dijo: Posiblemente no le haya avisado nadie, Lupin, pero Neville
Longbottom est aqu. Yo le aconsejara no confiarle nada difcil. A menos que la
seorita Granger le est susurrando las instrucciones al odo.
Neville se puso colorado. Harry ech a Snape una mirada fulminante; ya era
desagradable que se metiera con Neville en clase, y no digamos delante de otros
profesores.
El profesor Lupin haba alzado las cejas.
Tena la intencin de que Neville me ayudara en la primera fase de la operacin,
y estoy seguro de que lo har muy bien.
El rostro de Neville se puso an ms colorado. Snape torci el gesto, pero sali de
la sala dando un portazo.
Ahora dijo el profesor Lupin llamando la atencin del fondo de la clase, donde
no haba ms que un viejo armario en el que los profesores guardaban las togas y
tnicas de repuesto. Cuando el profesor Lupin se acerc, el armario tembl de repente,
golpeando la pared.
No hay por qu preocuparse dijo con tranquilidad el profesor Lupin cuando
algunos de los alumnos se echaron hacia atrs, alarmados. Hay un
boggart
ah dentro.
Casi todos pensaban que un boggart era algo preocupante. Neville dirigi al
profesor Lupin una mirada de terror y Seamus Finnigan vio con aprensin moverse el
pomo de la puerta.
A los boggarts les gustan los lugares oscuros y cerrados prosigui el profesor
Lupin: los roperos, los huecos debajo de las camas, el armario de debajo del
fregadero... En una ocasin vi a uno que se haba metido en un reloj de pared. Se vino
aqu ayer por la tarde, y le pregunt al director si se le poda dejar donde estaba, para
utilizarlo hoy en una clase de prcticas. La primera pregunta que debemos contestar es:
qu es un boggart?
Hermione levant la mano.
Es un ser que cambia de forma dijo. Puede tomar la forma de aquello que
ms miedo nos da.
Yo no lo podra haber explicado mejor admiti el profesor Lupin, y Hermione
se puso radiante de felicidad. El boggart que est ah dentro, sumido en la oscuridad,
an no ha adoptado una forma. Todava no sabe qu es lo que ms miedo le da a la
persona del otro lado. Nadie sabe qu forma tiene un boggart cuando est solo, pero
cuando lo dejemos salir; se convertir de inmediato en lo que ms temamos. Esto
significa prosigui el profesor Lupin, optando por no hacer caso de los balbuceos de
terror de Neville que ya antes de empezar tenemos una enorme ventaja sobre el
boggart. Sabes por qu, Harry?
Era difcil responder a una pregunta con Hermione al lado, que no dejaba de
ponerse de