abos?
S. No los hemos podido utilizar en todo el curso porque siempre le dan tales
llantinas que lo deja todo inundado. De todas maneras, nunca entro en ellos si puedo
evitarlo, es horroroso ir al servicio mientras la oyes llorar.
Mira, comida! dijo Ron.
Al otro lado de la mazmorra haba una mesa larga, cubierta tambin con terciopelo
negro. Se acercaron con entusiasmo, pero ante la mesa se quedaron inmviles,
horrorizados. El olor era muy desagradable. En unas preciosas fuentes de plata haba
unos pescados grandes y podridos; los pasteles, completamente quemados, se
amontonaban en las bandejas; haba un pastel de vsceras con gusanos, un queso
cubierto de un esponjoso moho verde y, como plato estrella de la fiesta, un gran pastel
gris en forma de lpida funeraria, decorado con unas letras que parecan de alquitrn y
que componan las palabras:
Sir Nicholas de Mimsy-Porpington,
fallecido el 31 de octubre de 1492.
Harry contempl, asombrado, que un fantasma corpulento se acercaba y,
avanzando en cuclillas para ponerse a la altura de la comida, atravesaba la mesa con la
boca abierta para ensartar por ella un salmn hediondo.
Le encuentras el sabor de esa manera? le pregunt Harry.
Casi contest con tristeza el fantasma, y se alej sin rumbo.
Supongo que lo habrn dejado pudrirse para que tenga ms sabor dijo
Hermione con aire de entendida, tapndose la nariz e inclinndose para ver ms de cerca

el pastel de vsceras podrido.
Vmonos, me dan nuseas dijo Ron.
Pero apenas se haban dado la vuelta cuando un hombrecito surgi de repente de
debajo de la mesa y se detuvo frente a ellos, suspendido en el aire.
Hola, Peeves dijo Harry, con precaucin.
A diferencia de los fantasmas que haba alrededor, Peeves el
poltergeist
no era ni
gris ni transparente. Llevaba sombrero de fiesta de color naranja brillante, pajarita
giratoria y exhiba una gran sonrisa en su cara ancha y malvada.
Picis? invit amablemente, ofrecindoles un cuenco de cacahuetes
recubiertos de moho.
No, gracias dijo Hermione.
Os he odo hablar de la pobre Myrtle dijo Peeves, moviendo los ojos. No
has sido muy amable con la pobre Myrtle. Tom aliento y grit: EH! MYRTLE!
No, Peeves, no le digas lo que he dicho, le afectar mucho susurr Hermione,
desesperada. No quise decir eso, no me importa que ella... Eh, hola, Myrtle.
Hasta ellos se haba deslizado el fantasma de una chica rechoncha. Tena la cara
ms triste que Harry hubiera visto nunca, medio oculta por un pelo lacio y basto y unas
gruesas gafas de concha.
Qu? pregunt enfurruada.
Cmo ests, Myrtle? dijo Hermione, fingiendo un tono animado. Me
alegro de verte fuera de los lavabos.
Myrtle solloz.
Ahora mismo la seorita Granger estaba hablando de ti dijo Peeves a Myrtle al
odo, maliciosamente.
Slo comentbamos..., comentbamos... lo guapa que ests esta noche dijo
Hermione, mirando a Peeves.
Myrtle dirigi a Hermione una mirada recelosa.
Te ests burlando de m dijo, y unas lgrimas plateadas asomaron
inmediatamente a sus ojos pequeos, detrs de las gafas.
No, lo digo en serio... Verdad que estaba comentando lo guapa que est Myrtle
esta noche? dijo Hermione, dndoles fuertemente a Harry y Ron con los codos en las
costillas.
S, s.
Claro.
No me mintis dijo Myrtle entre sollozos, con las lgrimas cayndole por la
cara, mientras Peeves, que estaba encima de su hombro, se rea entre dientes. Creis
que no s cmo me llama la gente a mis espaldas? Myrtle la gorda! Myrtle la fea!
Myrtle la desgraciada, la llorona, la triste!
Se te ha olvidado la granos dijo Peeves al odo.
Myrtle
la Llorona
estall en sollozos angustiados y sali de la mazmorra corriendo.
Peeves corri detrs de ella, tirndole cacahuetes mohosos y gritndole: La granos!
La granos!
Dios mo! dijo Hermione con tristeza.
Nick Casi Decapitado iba hacia ellos entre la multitud.
Os lo estis pasando bien?
S! mintieron.
Ha venido bastante gente dijo con orgullo Nick Casi Decapitado. Mi
Desconsolada Viuda ha venido de Kent. Bueno, ya es casi la hora de mi discurso, as
que voy a avisar a la orquesta.
La orquesta, sin embargo, dej de tocar en aquel mismo instante. Se haba odo un

cuerno de caza y todos los que estaban en la mazmorra quedaron en silencio, a la
expectativa.
Ya estamos dijo Nick Casi Decapitado con cierta amargura.
A travs de uno de los muros de la mazmorra penetraron una docena de caballos
fantasma, montados por sendos jinetes sin cabeza. Los asistentes aplaudieron con
fuerza; Harry tambin empez a aplaudir, pero se detuvo al ver la cara fnebre de Nick.
Los caballos galoparon hasta el centro de la sala de baile y se detuvieron
encabritndose; un fantasma grande que iba delante, y que llevaba bajo el brazo su
cabeza barbada y soplaba el cuerno, descabalg de un brinco, levant la cabeza en el
aire para poder mirar por encima de la multitud, con lo que todos se rieron, y se acerc
con paso decidido a Nick Casi Decapitado, ajustndose la cabeza en el cuello.
Nick! dijo con voz ronca, cmo ests? Todava te cuelga la cabeza?
Rompi en una sonora carcajada y dio a Nick Casi Decapitado unas palmadas en el
hombro.
Bienvenido, Patrick dijo Nick con frialdad.
Vivos! dijo sir Patrick, al ver a Harry, Ron y Hermione. Dio un salto
tremendo pero fingido de sorpresa y la cabeza volvi a carsele.
La gente se ri otra vez.
Muy divertido dijo Nick Casi Decapitado con voz apagada.
No os preocupis por Nick! grit desde el suelo la cabeza de sir Patrick.
Aunque se enfade, no le dejaremos entrar en el club! Pero quiero decir..., mirad el
amigo...
Creo dijo Harry a toda prisa, en respuesta a una mirada elocuente de Nick
que Nick es terrorfico y esto..., mmm...
Ja! grit la cabeza de sir Patrick, apuesto a que Nick te pidi que dijeras
eso.
Si me conceden su atencin, ha llegado el momento de mi discurso! dijo en
voz alta Nick Casi Decapitado, caminando hacia el estrado con paso decidido y
colocndose bajo un foco de luz de un azul glacial.
Mis difuntos y afligidos seores y seoras, es para m una gran tristeza...
Pero nadie le prestaba atencin. Sir Patrick y el resto del Club de Cazadores Sin
Cabeza acababan de comenzar un juego de Cabeza Hockey y la gente se agolpaba para
mirar. Nick Casi Decapitado trat en vano de recuperar la atencin, pero desisti
cuando la cabeza de sir Patrick le pas al lado entre vtores.
Harry senta mucho fro, y no digamos hambre.
No aguanto ms dijo Ron, con los dientes castaeteando, cuando la orquesta
volvi a tocar y los fantasmas volvieron al baile.
Vmonos dijo Harry.
Fueron hacia la puerta, sonriendo e inclinando la cabeza a todo el que los miraba, y
un minuto ms tarde suban a toda prisa por el pasadizo lleno de velas negras.
Quizs an quede pudn dijo Ron con esperanza, abriendo el camino hacia la
escalera del vestbulo.
Y entonces Harry lo oy.

... Desgarrar... Despedazar... Matar...
Fue la misma voz, la misma voz fra, asesina, que haba odo en el despacho de
Lockhart.
Trastabill al detenerse, y tuvo que sujetarse al muro de piedra. Escuch lo ms
atentamente que pudo, al tiempo que miraba con los ojos entornados a ambos lados del
pasadizo pobremente iluminado.
Harry, qu...?

Es de nuevo esa voz... Callad un momento...

... deseado... durante tanto tiempo...
Escuchad! dijo Harry, y Ron y Hermione se quedaron inmviles, mirndole.

... matar... Es la hora de matar...
La voz se fue apagando. Harry estaba seguro de que se alejaba... hacia arriba. Al
mirar al oscuro techo, se apoder de l una mezcla de miedo y emocin. Cmo poda
irse hacia arriba? Se trataba de un fantasma, para quien no era obstculo un techo de
piedra?
Por aqu! grit, y se puso a correr escaleras arriba hasta el vestbulo. All era
imposible or nada, debido al ruido de la fiesta de Halloween que tena lugar en el Gran
Comedor. Harry apret el paso para alcanzar rpidamente el primer piso. Ron y
Hermione lo seguan.
Harry, qu estamos...?
Chssst!
Harry aguz el odo. En la 