ra... esto... ir a Hogsmeade?
La profesora McGonagall baj la vista y comenz a revolver los papeles de su
escritorio.
Me temo que no, Potter. Ya has odo lo que dije. Sin autorizacin no hay visita al
pueblo. Es la norma.
Pero... mis tos... sabe?, son muggles. No entienden nada de... de las cosas de
Hogwarts explic Harry, mientras Ron le haca seas de nimo. Si usted me diera
permiso...
Pero no te lo doy dijo la profesora McGonagall ponindose en pie y
guardando ordenadamente sus papeles en un cajn. El impreso de autorizacin dice
claramente que el padre o tutor debe dar permiso. Se volvi para mirarlo, con una
extraa expresin en el rostro. Era de pena?. Lo siento, Potter; pero es mi ltima
palabra. Lo mejor ser que te des prisa o llegars tarde a la prxima clase.

No haba nada que hacer. Ron llam de todo a la profesora McGonagall y eso le pareci
muy mal a Hermione. Hermione puso cara de mejor as, lo cual consigui enfadar a
Ron an ms, y Harry tuvo que aguantar que todos sus compaeros de clase comentaran
en voz alta y muy contentos lo que haran al llegar a Hogsmeade.
Por lo menos te queda el banquete. Ya sabes, el banquete de la noche de
Halloween.
S acept Harry con tristeza. Genial.
El banquete de Halloween era siempre bueno, pero sabra mucho mejor si acuda a
l despus de haber pasado el da en Hogsmeade con todos los dems. Nada de lo que le
dijeran le haca resignarse. Dean Thomas, que era bueno con la pluma, se haba ofrecido
a falsificar la firma de to Vernon, pero como Harry ya le haba dicho a la profesora
McGonagall que no se la haban firmado, no era posible probar aquello. Ron sugiri no
muy convencido la capa invisible, pero Hermione rechaz de plano la posibilidad
recordndole a Ron lo que les haba dicho Dumbledore sobre que los dementores podan
ver a travs de ellas.
Percy pronunci las palabras que probablemente le ayudaron menos a resignarse:
Arman mucho revuelo con Hogsmeade, pero te puedo asegurar que no es para
tanto le dijo muy serio. Bueno, es verdad que la tienda de golosinas es bastante
buena, pero la tienda de artculos de broma de Zonko es francamente peligrosa. Y la
Casa de los Gritos merece la visita, pero aparte de eso no te pierdes nada.
La maana del da de Halloween, Harry se despert al mismo tiempo que los dems y
baj a desayunar muy triste, pero tratando de disimularlo.
Te traeremos un montn de golosinas de Honeydukes le dijo Hermione,
compadecindose de l.
S, montones dijo Ron. Por fin haban hecho las paces l y Hermione.
No os preocupis por m dijo Harry con una voz que procur que le saliera
despreocupada. Ya nos veremos en el banquete. Divertios.
Los acompa hasta el vestbulo, donde Filch, el conserje, de pie en el lado interior
de la puerta, sealaba los nombres en una lista, examinando detenida y recelosamente
cada rostro y asegurndose de que nadie sala sin permiso.
Te quedas aqu, Potter? grit Malfoy, que estaba en la cola, junto a Crabbe y
a Goyle. No te atreves a cruzarte con los dementores?
Harry no le hizo caso y volvi solo por las escaleras de mrmol y los pasillos
vacos, y lleg a la torre de Gryffindor.
Contrasea? dijo la seora gorda despertndose sobresaltada.

Fortuna maior
contest Harry con desgana.
El retrato le dej paso y entr en la sala comn. Estaba repleta de chavales de
primero y de segundo, todos hablando, y de unos cuantos alumnos mayores que
obviamente haban visitado Hogsmeade tantas veces que ya no les interesaba.
Harry! Harry! Hola, Harry! Era Colin Creevey, un estudiante de segundo
que senta veneracin por Harry y nunca perda la oportunidad de hablar con l. No
vas a Hogsmeade, Harry? Por qu no? Eh! Colin mir a sus amigos con inters,
si quieres puedes venir a sentarte con nosotros!
No, gracias, Colin dijo Harry, que no estaba de humor para ponerse delante de
gente deseosa de contemplarle la cicatriz de la frente.Yo... he de ir a la biblioteca.
Tengo trabajo.
Despus de aquello no tena ms remedio que dar media vuelta y salir por el

agujero del retrato.
Con qu motivo me has despertado? refunfu la seora gorda cuando pas
por all.
Harry anduvo sin entusiasmo hacia la biblioteca, pero a mitad de camino cambi de
idea; no le apeteca trabajar. Dio media vuelta y se top de cara con Filch, que acababa
de despedir al ltimo de los visitantes de Hogsmeade.
Qu haces? le gru Filch, suspicaz.
Nada respondi Harry con franqueza.
Nada? le solt Filch, con las mandbulas temblando. No me digas!
Husmeando por ah t solo. Por qu no ests en Hogsmeade, comprando bombas
ftidas, polvos para eructar y gusanos silbantes, como el resto de tus desagradables
amiguitos?
Harry se encogi de hombros.
Bueno, regresa a la sala comn de tu colegio dijo Filch, que sigui mirndolo
fijamente hasta que Harry se perdi de vista.
Pero Harry no regres a la sala comn; subi una escalera, pensando en que tal vez
poda ir a la pajarera de las lechuzas, e iba por otro pasillo cuando dijo una voz que sala
del interior de un aula:
Harry? Harry retrocedi para ver quin lo llamaba y se encontr al profesor
Lupin, que lo miraba desde la puerta de su despacho. Qu haces? le pregunt
Lupin en un tono muy diferente al de Filch. Dnde estn Ron y Hermione?
En Hogsmeade respondi Harry; con voz que finga no dar importancia a lo
que deca.
Ah dijo Lupin. Observ a Harry un momento. Por qu no pasas? Acabo de
recibir un
grindylow
para nuestra prxima clase.
Un qu? pregunt Harry.
Entr en el despacho siguiendo a Lupin. En un rincn haba un enorme depsito de
agua. Una criatura de un color verde asqueroso, con pequeos cuernos afilados, pegaba
la cara contra el cristal, haciendo muecas y doblando sus dedos largos y delgados.
Es un demonio de agua dijo Lupin, observando el
grindylow
ensimismado.
No debera darnos muchas dificultades, sobre todo despus de los
kappas
. El truco es
deshacerse de su tenaza. Te das cuenta de la extraordinaria longitud de sus dedos?
Fuertes, pero muy quebradizos.
El
grindylow
ense sus dientes verdes y se meti en una espesura de algas que
haba en un rincn.
Una taza de t? le pregunt Lupin, buscando la tetera. Iba a prepararlo.
Bueno dijo Harry, algo embarazado.
Lupin dio a la tetera un golpecito con la varita y por el pitorro sali un chorro de
vapor.
Sintate dijo Lupin, destapando una caja polvorienta. Lo lamento, pero slo
tengo t en bolsitas. Aunque me imagino que estars harto del t suelto.
Harry lo mir. A Lupin le brillaban los ojos.
Cmo lo sabe? pregunt Harry
Me lo ha dicho la profesora McGonagall explic Lupin, pasndole a Harry
una taza descascarillada. No te preocupa, verdad?
No respondi Harry
Pens por un momento en contarle a Lupin lo del perro que haba visto en la calle
Magnolia, pero se contuvo. No quera que Lupin creyera que era un cobarde y menos
desde que el profesor pareca suponer que no poda enfrentarse a un boggart.
Algo de los pensamientos de Harry debi de reflejarse en su cara, porque Lupin

dijo:
Ests preocupado por algo, Harry?
No minti Harry. Sorbi un poco de t y vio que el
grindylow
lo amenazaba
con el puo. S dijo de repente, dejando el t en el escritorio de Lupin.
Recuerda el da que nos enfrentamos al boggart?
S respondi Lupin.
Por qu no me dej enfrentarme a l? le pregunt.
Lupin alz las cejas.
Cre que estaba claro dijo sorprendido.
Harry, que haba imaginado que Lupin lo negara, se qued atnito.
Por qu? volvi a preguntar.
Bueno respondi Lupin frunciendo un poco el entrecejo, pens que si el
boggart se enfrentaba contigo adoptara la forma de lord Voldemort.
Harry se le qued mirando, impresionado. No slo era aqulla la respuesta que
menos esperaba, sino que adems Lupin haba pronunciado el nombre de Voldemort. La
nica persona a la que haba odo pronunciar ese nombre (aparte de l mismo) era el
profesor Dumbledore.
Es evidente que estaba en un error aadi Lupin, frunciendo el entrecejo.
Pero no