 cre que fuera buena idea que Voldemort se materializase en la sala de
profesores. Pens que se aterrorizaran.
El primero en quien pens fue Voldemort dijo Harry con sinceridad. Pero
luego record a los dementores.
Ya veo dijo Lupin pensativamente. Bien, bien..., estoy impresionado.
Sonri ligeramente ante la cara de sorpresa que pona Harry. Eso sugiere que lo
que ms miedo te da es... el miedo. Muy sensato, Harry.
Harry no supo qu contestar; de forma que dio otro sorbo al t.
As que pensabas que no te crea capaz de enfrentarte a un boggart? dijo
Lupin astutamente.
Bueno..., s dijo Harry. Estaba mucho ms contento. Profesor Lupin, usted
conoce a los dementores...
Le interrumpieron unos golpes en la puerta.
Adelante dijo Lupin.
Se abri la puerta y entr Snape. Llevaba una copa de la que sala un poco de humo
y se detuvo al ver a Harry. Entorn sus ojos negros.
Ah, Severus! dijo Lupin sonriendo. Muchas gracias. Podras dejarlo aqu,
en el escritorio? Snape pos la copa humeante. Sus ojos pasaban de Harry a Lupin.
Estaba enseando a Harry mi
grindylow
dijo Lupin con cordialidad, sealando el
depsito.
Fascinante coment Snape, sin mirar a la criatura. Deberas tomrtelo ya,
Lupin.
S, s, enseguida dijo Lupin.
He hecho un caldero entero. Si necesitas ms...
Seguramente maana tomar otro poco. Muchas gracias, Severus.
De nada respondi Snape. Pero haba en sus ojos una expresin que a Harry
no le gust. Sali del despacho retrocediendo, sin sonrer y receloso.
Harry mir la copa con curiosidad. Lupin sonri.
El profesor Snape, muy amablemente, me ha preparado esta pocin dijo.
Nunca se me ha dado muy bien lo de preparar pociones y sta es especialmente difcil.
Cogi la copa y la oli. Es una pena que no admita azcar aadi, tomando un
sorbito y torciendo la boca.

Por qu...? comenz Harry.
Lupin lo mir y respondi a la pregunta que Harry no haba acabado de formular:
No me he encontrado muy bien dijo. Esta pocin es lo nico que me sana.
Es una suerte tener de compaero al profesor Snape; no hay muchos magos capaces de
prepararla.
El profesor Lupin bebi otro sorbo y Harry tuvo el impulso de quitarle la copa de
las manos.
El profesor Snape est muy interesado por las Artes Oscuras barbot.
De verdad? pregunt Lupin, sin mucho inters, bebiendo otro trago de la
pocin.
Hay quien piensa... Harry dud, pero se atrevi a seguir hablando, hay
quien piensa que sera capaz de cualquier cosa para conseguir el puesto de profesor de
Defensa Contra las Artes Oscuras.
Lupin vaci la copa e hizo un gesto de desagrado.
Asqueroso dijo. Bien, Harry. Tengo que seguir trabajando. Nos veremos en
el banquete.
De acuerdo dijo Harry, dejando su taza de t. La copa, ya vaca, segua
echando humo.
Aqu tienes dijo Ron. Hemos trado todos los que pudimos.
Un chaparrn de caramelos de brillantes colores cay sobre las piernas de Harry.
Ya haba anochecido, y Ron y Hermione acababan de hacer su aparicin en la sala
comn, con la cara enrojecida por el fro viento y con pinta de habrselo pasado mejor
que en toda su vida.
Gracias dijo Harry, cogiendo un paquete de pequeos y negros diablillos de
pimienta. Cmo es Hogsmeade? Dnde habis ido?
A juzgar por las apariencias, a todos los sitios. A Dervish y Banges, la tienda de
artculos de brujera, a la tienda de artculos de broma de Zonko, a Las Tres Escobas,
para tomarse unas cervezas de mantequilla caliente con espuma, y a otros muchos
sitios...
La oficina de correos, Harry! Unas doscientas lechuzas, todas descansando en
anaqueles, todas con claves de colores que indican la velocidad de cada una!
Honeydukes tiene un nuevo caramelo: daban muestras gratis. Aqu tienes un poco,
mira.
Nos ha parecido ver un ogro. En Las Tres Escobas hay todo tipo de gente...
Ojal te hubiramos trado cerveza de mantequilla. Realmente te reconforta.
Y t que has hecho? le pregunt Hermione. Has trabajado?
No respondi Harry. Lupin me invit a un t en su despacho. Y entr
Snape...
Les cont lo de la copa. Ron se qued con la boca abierta.
Y Lupin se la bebi? exclam. Est loco?
Hermione mir la hora.
Ser mejor que vayamos bajando El banquete empezar dentro de cinco minutos
Pasaron por el retrato entre la multitud, todava hablando de Snape.
Pero si l..., ya sabis... Hermione baj la voz, mirando a su alrededor con
cautela. Si intentara envenenar a Lupin, no lo hara delante de Harry.
S, quiz tengas razn dijo Harry mientras llegaban al vestbulo y lo cruzaban
para entrar en el Gran Comedor. Lo haban decorado con cientos de calabazas con velas
dentro, una bandada de murcilagos vivos que revoloteaban y muchas serpentinas de

color naranja brillante que caan del techo como culebras de ro.
La comida fue deliciosa. Incluso Hermione y Ron, que estaban que reventaban de
los dulces que haban comido en Honeydukes, repitieron. Harry no paraba de mirar a la
mesa de los profesores. El profesor Lupin pareca alegre y ms sano que nunca. Hablaba
animadamente con el pequesimo profesor Flitwick, que imparta Encantamientos.
Harry recorri la mesa con la mirada hasta el lugar en que se sentaba Snape. Se lo
estaba imaginando o Snape miraba a Lupin y parpadeaba ms de lo normal?
El banquete termin con una actuacin de los fantasmas de Hogwarts. Saltaron de
los muros y de las mesas para llevar a cabo un pequeo vuelo en formacin. Nick Casi
Decapitado, el fantasma de Gryffindor; cosech un gran xito con una representacin de
su propia desastrosa decapitacin.
Fue una noche tan estupenda que Malfoy no pudo enturbiar el buen humor de
Harry al gritarle por entre la multitud, cuando salan del Gran Comedor:
Los dementores te envan recuerdos, Potter!
Harry, Ron y Hermione siguieron al resto de los de su casa por el camino de la
torre de Gryffindor, pero cuando llegaron al corredor al final del cual estaba el retrato de
la seora gorda, lo encontraron atestado de alumnos.
Por qu no entran? pregunt Ron intrigado.
Harry mir delante de l, por encima de las cabezas. El retrato estaba cerrado.
Dejadme pasar; por favor dijo la voz de Percy. Se esforzaba por abrirse paso a
travs de la multitud, dndose importancia. Qu es lo que ocurre? No es posible que
nadie se acuerde de la contrasea. Dejadme pasar, soy el Premio Anual.
La multitud guard silencio entonces, empezando por los de delante. Fue como si
un aire fro se extendiera por el corredor. Oyeron que Percy deca con una voz
repentinamente aguda:
Que alguien vaya a buscar al profesor Dumbledore, rpido.
Las cabezas se volvieron. Los de atrs se ponan de puntillas.
Qu sucede? pregunt Ginny, que acababa de llegar. Al cabo de un instante
hizo su aparicin el profesor Dumbledore, dirigindose velozmente hacia el retrato. Los
alumnos de Gryffindor se apretujaban para dejarle paso, y Harry; Ron y Hermione se
acercaron un poco para ver qu suceda.
Anda, mi madr...! exclam Hermione, cogindose al brazo de Harry.
La seora gorda haba desaparecido del retrato, que haba sido rajado tan
ferozmente que algunas tiras del lienzo haban cado al suelo. Faltaban varios trozos
grandes.
Dumbledore dirigi una rpida mirada al retrato estropeado y se volvi. Con ojos
entristecidos vio a los profesores McGonagall, Lupin y Snape, que se acercaban a toda
prisa.
Hay que encontrarla dijo Dumbledore. Por favor; profesora McGonagall,
dgale enseguida al seor Filch que busque a la seora gorda por todos los cuadros del
castillo.
Apaados vais! dijo una voz socarrona.
Era Peeves, que revoloteaba por encima de la multitud y estaba encantado, como
cada vez que vea a los dems preocupados por algn problema.
Qu quieres decir, Peeves? le pregunt Dumbledore tranquilamente. La
sonrisa de Peeves desapareci. No se atreva a burlarse de Dumbledore. Adopt una voz
empalagosa que no era mejor que su risa.
Le da vergenza, seor director. No quiere que la vean. Es un desastre de mujer.
La vi correr por el paisaje, hacia el cuarto piso, seor; esquivando los rboles