
cabeza furiosamente contra la pared.
Est bien! grit Harry, sujetando al elfo del brazo para detenerlo. No puede
decirlo, lo comprendo. Pero por qu ha venido usted a avisarme? Un pensamiento
repentino y desagradable lo sacudi. Un momento! Esto no tiene nada que ver con
Vol..., perdn, con Quien-usted-sabe, verdad? Basta con que asiente o niegue con la
cabeza aadi apresuradamente, porque Dobby ya se dispona a golpearse de nuevo
contra la pared.
Dobby movi lentamente la cabeza de lado a lado.
No, no se trata de Aquel-que-no-debe-ser-nombrado, seor.
Pero Dobby tena los ojos muy abiertos y pareca que trataba de darle una pista.
Harry, sin embargo, estaba completamente desorientado.
l no tiene hermanos, verdad?
Dobby neg con la cabeza, con los ojos ms abiertos que nunca.
Bueno, siendo as, no puedo imaginar quin ms podra provocar que en
Hogwarts sucedieran cosas terribles dijo Harry. Quiero decir que, adems, all est
Dumbledore. Sabe usted quin es Dumbledore?
Dobby hizo una inclinacin con la cabeza.
Albus Dumbledore es el mejor director que ha tenido Hogwarts. Dobby lo sabe,
seor. Dobby ha odo que los poderes de Dumbledore rivalizan con los de Aquel-que-
no-debe-ser-nombrado. Pero, seor la voz de Dobby se transform en un apresurado
susurro, hay poderes que Dumbledore no..., poderes que ningn mago honesto...
Y antes de que Harry pudiera detenerlo, Dobby salt de la cama, cogi la lmpara
de la mesa de Harry y empez a golpearse con ella en la cabeza lanzando unos alaridos
que destrozaban los tmpanos.
En el piso inferior se hizo un silencio repentino. Dos segundos despus, Harry, con
el corazn palpitndole frenticamente, oy que to Vernon se acercaba, explicando en
voz alta:
Dudley debe de haberse dejado otra vez el televisor encendido, el muy tunante!
Rpido! En el ropero! dijo Harry, empujando a Dobby, cerrando la puerta y
echndose en la cama en el preciso instante en que giraba el pomo de la puerta.
Qu demonios ests haciendo? pregunt to Vernon rechinando los dientes,
su cara espantosamente cerca de la de Harry. Acabas de arruinar el final de mi chiste
sobre el jugador japons de golf... Un ruido ms, y desears no haber nacido, mocoso!
To Vernon sali de la habitacin pisando fuerte con sus pies planos.
Harry, temblando, abri la puerta del armario y dej salir a Dobby.
Se da cuenta de lo que es vivir aqu? le dijo. Ve por qu debo volver a

Hogwarts? Es el nico lugar donde tengo..., bueno, donde creo que tengo amigos.
Amigos que ni siquiera escriben a Harry Potter? pregunt maliciosamente.
Supongo que habrn estado... Un momento! dijo Harry, frunciendo el
entrecejo. Cmo sabe usted que mis amigos no me han escrito?
Dobby cambi los pies de posicin.
Harry Potter no debe enfadarse con Dobby. Dobby pens que era lo mejor...
Ha interceptado usted mis cartas?
Dobby las tiene aqu, seor dijo el elfo, y escapando gilmente del alcance de
Harry, extrajo un grueso fajo de sobres del almohadn que llevaba puesto. Harry pudo
distinguir la esmerada caligrafa de Hermione, los irregulares trazos de Ron, y hasta un
garabato que pareca salido de la mano de Hagrid, el guardabosques de Hogwarts.
Dobby, inquieto, mir a Harry y parpade.
Harry Potter no debe enfadarse... Dobby pensaba... que si Harry Potter crea que
sus amigos lo haban olvidado... Harry Potter no querra volver al colegio, seor.
Harry no escuchaba. Se abalanz sobre las cartas, pero Dobby lo esquiv.
Harry Potter las tendr, seor, si le da a Dobby su palabra de que no volver a
Hogwarts. Seor, es un riesgo que no debe afrontar! Dgame que no ir, seor!
Ir! dijo Harry enojado. Dme las cartas de mis amigos!
Entonces, Harry Potter no le deja a Dobby otra opcin dijo apenado el elfo.
Antes de que Harry pudiera hacer algn movimiento, Dobby se haba lanzado
como una flecha hacia la puerta del dormitorio, la haba abierto y haba bajado las
escaleras corriendo.
Con la boca seca y el corazn en un puo, Harry sali detrs de l, intentando no
hacer ruido. Salt los ltimos seis escalones, cay como un gato sobre la alfombra del
recibidor y busc a Dobby. Del comedor vena la voz de to Vernon que deca:
... seor Mason, cuntele a Petunia aquella divertida ancdota de los fontaneros
americanos, se muere de ganas de orla...
Harry cruz el vestbulo, y al llegar a la cocina, sinti que se le vena el mundo
encima.
El pudn magistral de ta Petunia, el montculo de nata y violetas de azcar, flotaba
cerca del techo. Dobby estaba en cuclillas sobre el armario que haba en un rincn.
No rog Harry con voz ronca. Se lo ruego..., me matarn.. .
Harry Potter debe prometer que no ir al colegio.
Dobby..., por favor...
Dgalo, seor...
No puedo!
Entonces Dobby tendr que hacerlo, seor, por el bien de Harry Potter.
El pudn cay al suelo con un estrpito capaz de provocar un infarto. El plato se
hizo aicos y la nata salpic ventanas y paredes. Dando un chasquido como el de un
ltigo, Dobby desapareci.
Del comedor llegaron unos alaridos y to Vernon entr de sopetn en la cocina y
hall a Harry paralizado por el susto y cubierto de la cabeza a los pies con los restos del
pudn de ta Petunia.
Al principio le pareci que to Vernon an podra disimular el desastre (nuestro
sobrino, ya ven..., est muy mal..., se altera al ver a desconocidos, as que lo tenemos en
el piso de arriba...). Llev a los impresionados Mason de nuevo al comedor, prometi a
Harry que, en cuanto se fueran, lo desollara vivo, y le puso una fregona en las manos.
Ta Petunia sac helado del congelador y Harry, todava temblando, se puso a fregar la
cocina.
To Vernon podra haberlo solucionado de esta manera, si no hubiera sido por la

lechuza.
En el preciso instante en que ta Petunia estaba ofreciendo a sus invitados unos
bombones de menta, una lechuza penetr por la ventana del comedor, dej caer una
carta sobre la cabeza de la seora Mason y volvi a salir. La seora Mason grit como
una histrica y huy de la casa exclamando algo sobre los locos. El seor Mason se
qued slo lo suficiente para explicarles a los Dursley que su mujer tena pnico a los
pjaros de cualquier tipo y tamao, y para preguntarles si aqulla era su forma de gastar
bromas.
Harry estaba en la cocina, agarrado a la fregona para no caerse, cuando to Vernon
avanz hacia l con un destello demonaco en sus ojos diminutos.
Lela! dijo hecho una furia y blandiendo la carta que haba dejado la
lechuza. Vamos, lela!
Harry la cogi. No se trataba de ninguna felicitacin por su cumpleaos.
Estimado Seor Potter:
Hemos recibido la informacin de que un hechizo levitatorio ha sido
usado en su lugar de residencia esta misma noche a las nueve y doce minutos.
Como usted sabe, a los magos menores de edad no se les permite realizar
conjuros fuera del recinto escolar y reincidir en el uso de la magia podra
acarrearle la expulsin del colegio (Decreto para la moderada limitacin de
la brujera en menores de edad, 1875, artculo tercero).
Asimismo le recordamos que se considera falta grave realizar cualquier
actividad mgica que entrae un riesgo de ser advertida por miembros de la
comunidad no mgica o muggles (Seccin decimotercera de la Confederacin
Internacional del Estatuto del Secreto de los Brujos).
Que disfrute de unas buenas vacaciones!
Afectuosamente,
Mafalda Hopkirk
Departamento Contra el Uso Indebido de la Magia
Ministerio de Magia
Harry levant la vista de la carta y trag saliva.
No nos habas dicho que no se te permita hacer magia fuera del colegio dijo
to Vernon, con una chispa de rabia en los ojos. Olvidaste mencionarlo... Un grave
descuido, me atrevera a decir...
Se echaba por momentos encima de Harry como un gran buldog, enseando los
dientes.
Bueno, muchacho, sabes qu te digo? Te voy a encerrar... Nunca regresars a
ese colegio... Nunca... Y si utilizas la magia para escaparte, te expulsarn!
Y, rindose como un loco, lo arrastr escaleras arriba.
To Vernon fue tan duro con Harry como haba pro