medor. Le oyeron chillar:
Hasta luego, Harry! Y desapareci.
Qu es lo que dice sobre ti un chaval de su clase? pregunt Hermione.
Que soy el heredero de Slytherin, supongo dijo Harry, y el corazn se le

encogi un poco ms al recordar cmo lo haba rehuido Justin Finch-Fletchley a la hora
de la comida.
La gente aqu es capaz de creerse cualquier cosa dijo Ron, con disgusto.
La masa de alumnos se aclar, y consiguieron subir sin dificultad al siguiente
rellano.
Crees que realmente hay una Cmara de los Secretos? pregunt Ron a
Hermione.
No lo s respondi ella, frunciendo el entrecejo. Dumbledore no fue capaz
de curar a la
Seora Norris
, y eso me hace sospechar que quienquiera que la atacase no
deba de ser..., bueno..., humano.
Al doblar la esquina se encontraron en un extremo del mismo corredor en que
haba tenido lugar la agresin. Se detuvieron y miraron. El lugar estaba tal como lo
haban encontrado aquella noche, salvo que ningn gato tieso colgaba de la argolla en
que se fijaba la antorcha, y que haba una silla apoyada contra la pared del mensaje: La
cmara ha sido abierta.
Aqu es donde Filch ha estado haciendo guardia dijo Ron.
Se miraron unos a otros. El corredor se encontraba desierto.
No hay nada malo en echar un vistazo dijo Harry, dejando la bolsa en el suelo
y ponindose a gatear en busca de alguna pista.
Esto est chamuscado! dijo. Aqu... y aqu!
Ven y mira esto! dijo Hermione. Es extrao.
Harry se levant y se acerc a la ventana ms prxima a la inscripcin de la pared.
Hermione sealaba al cristal superior, por donde una veintena de araas estaban
escabullndose, segn pareca tratando de penetrar por una pequea grieta en el cristal.
Un hilo largo y plateado colgaba como una soga, y daba la impresin de que las araas
lo haban utilizado para salir apresuradamente.
Habais visto alguna vez que las araas se comportaran as? pregunt
Hermione, perpleja.
Yo no dijo Harry. Y t, Ron? Ron?
Volvi la cabeza hacia su amigo. Ron haba retrocedido y pareca estar luchando
contra el impulso de salir corriendo.
Qu pasa? le pregunt Harry.
No... no me gustan... las araas dijo Ron, nervioso.
No lo saba dijo Hermione, mirando sorprendida a Ron. Has usado araas
muchas veces en la clase de Pociones...
Si estn muertas no me importa explic Ron, quien tena la precaucin de
mirar a cualquier parte menos a la ventana. No soporto la manera en que se mueven.
Hermione solt una risita tonta.
No tiene nada de divertido dijo Ron impetuosamente. Si quieres saberlo,
cuando yo tena tres aos, Fred convirti mi... mi osito de peluche en una araa grande
y asquerosa porque yo le haba roto su escoba de juguete. A ti tampoco te haran gracia
si estando con tu osito, le hubieran salido de repente muchas patas y...
Dej de hablar, estremecido. Era evidente que Hermione segua aguantndose la
risa. Pensando que sera mejor cambiar de tema, Harry dijo:
Recordis toda aquella agua en el suelo? De dnde vendra? Alguien ha
pasado la fregona.
Estaba por aqu dijo Ron, recobrndose y caminando unos pasos ms all de la
silla de Filch para indicrselo, a la altura de esta puerta.
Asi el pomo metlico de la puerta, pero retir la mano inmediatamente, como si se
hubiera quemado.

Qu pasa? pregunt Harry
No puedo entrar ah dijo Ron bruscamente, es un aseo de chicas.
Pero Ron, si no habr nadie dentro dijo Hermione, ponindose derecha y
acercndose; aqu es donde est Myrtle
la Llorona
. Venga, echemos un vistazo.
Y sin hacer caso del letrero de No funciona, Hermione abri la puerta.
Era el cuarto de bao ms triste y deprimente en que Harry haba puesto nunca los
pies. Debajo de un espejo grande, quebrado y manchado, haba una fila de lavabos de
piedra en muy mal estado. El suelo estaba mojado y reflejaba la luz triste que daban las
llamas de unas pocas velas que se consuman en sus palmatorias. Las puertas de los
retretes estaban rayadas y rotas, y una colgaba fuera de los goznes.
Hermione les pidi silencio con un dedo en los labios y se fue hasta el ltimo
retrete. Cuando lleg, dijo:
Hola, Myrtle, qu tal?
Harry y Ron se acercaron a ver. Myrtle
la Llorona
estaba sobre la cisterna del
retrete, reventndose un grano de la barbilla.
Esto es un aseo de chicas dijo, mirando con recelo a Harry y Ron. Y ellos
no son chicas.
No confirm Hermione. Slo quera ensearles lo... lo bien que se est aqu.
Con la mano, indic vagamente el espejo viejo y sucio, y el suelo hmedo.
Pregntale si vio algo dijo Harry a Hermione, sin pronunciar, para que le
leyera en los labios.
Qu murmuras? le pregunt Myrtle, mirndole.
Nada se apresur a decir Harry. Queramos preguntar...
Me gustara que la gente dejara de hablar a mis espaldas! dijo Myrtle, con la
voz ahogada por las lgrimas. Tengo sentimientos, sabis?, aunque est muerta.
Myrtle, nadie quiere molestarte dijo Hermione. Harry slo...
Nadie quiere molestarme! sta s que es buena! gimi Myrtle. Mi vida en
este lugar no fue ms que miseria, y ahora la gente viene aqu a amargarme la muerte!
Queramos preguntarte si habas visto ltimamente algo raro dijo Hermione
dndose prisa. Porque la noche de Halloween agredieron a un gato justo al otro lado
de tu puerta.
Viste a alguien por aqu aquella noche? le pregunt Harry.
No me fij dijo Myrtle con afectacin. Me doli tanto lo que dijo Peeves,
que vine aqu e intent suicidarme. Luego, claro, record que estoy..., que estoy...
Muerta ya dijo Ron, con la intencin de ayudar. Myrtle solloz trgicamente,
se elev en el aire, se volvi y se sumergi de cabeza en la taza del retrete,
salpicndoles, y desapareci de la vista; a juzgar por la procedencia de sus sollozos
ahogados, deba de estar en algn lugar del sifn.
Harry y Ron se quedaron con la boca abierta, pero Hermione, que ya estaba harta,
se encogi de hombros, y les dijo:
Tratndose de Myrtle, esto es casi estar alegre. Bueno, vmonos...
Harry acababa de cerrar la puerta a los sollozos gorjeantes de Myrtle, cuando una
potente voz les hizo dar un respingo a los tres.
RON!
Percy Weasley, con su resplandeciente insignia de prefecto, se haba detenido al
final de las escaleras, con una expresin de susto en la cara.
Esos son los aseos de las chicas! grit. Qu ests haciendo?
Slo echaba un vistazo dijo Ron, encogindose de hombros. Buscando
pistas, ya sabes...
Percy pareca a punto de estallar. A Harry le record mucho a la seora Weasley.

Marchaos... fuera... de aqu... dijo, caminando hacia ellos con paso firme y
agitando los brazos para echarlos. No os dais cuenta de lo que podra parecer, volver
a este lugar mientras todos estn cenando?
Por qu no podemos estar aqu? repuso Ron acaloradamente, parndose de
pronto y enfrentndose a Percy. Escucha, nosotros no le hemos tocado un pelo a ese
gato!
Eso es lo que dije a Ginny dijo Percy con contundencia, pero ella todava
cree que te van a expulsar. No la he visto nunca tan afectada, llorando amargamente.
Podras pensar un poco en ella, y adems, todos los de primero estn asustados.
A ti no te preocupa Ginny replic Ron, enrojeciendo hasta las orejas, a ti
slo te preocupa que yo eche a perder tus posibilidades de ser Representante del
Colegio.
Cinco puntos menos para Gryffindor! dijo Percy secamente, llevndose una
mano a su insignia de prefecto. Y espero que esto te ensee la leccin! Se acab el
hacer de detective, o de lo contrario escribir a mam!
Y se march con el paso firme y la nuca tan colorada como las orejas de Ron.



Aquella noche, en la sala comn, Harry, Ron y Hermione escogieron los asientos ms
alejados del de Percy. Ron estaba todava de muy mal humor y segua emborronando
sus deberes de Encantamientos. Cuando, sin darse cuenta, cogi su varita mgica para
quitar las manchas, el pergamino empez a arder. Casi echando tanto humo como sus
deberes, Ron cerr de golpe
El libro reglamentario de hechizos
(clase 2). Para sorpresa
de Harry, Hermione lo imit.
Pe