ulminando con la mirada. Todos, en alguna ocasin, haban llamado sabelotodo a
Hermione, y Ron, que lo hacia por lo menos dos veces a la semana, dijo en voz alta:
Usted nos ha hecho una pregunta y ella le ha respondido. Por qu pregunta si no
quiere que se le responda?
Sus compaeros comprendieron al instante que haba ido demasiado lejos.
Te quedars castigado, Weasley dijo Snape con voz suave y acercando el
rostro al de Ron. Y si vuelvo a orte criticar mi manera de dar clase, te arrepentirs.
Nadie se movi durante el resto de la clase. Sigui cada uno en su sitio, tomando
notas sobre los hombres lobo del libro de texto, mientras Snape rondaba entr las filas
de pupitres examinando el trabajo que haban estado haciendo con el profesor Lupin.
Muy pobremente explicado... Esto es incorrecto... El
kappa
se encuentra sobre
todo en Mongolia... El profesor Lupin te puso un ocho? Yo no te habra puesto ms de
un tres.
Cuando el timbre son por fin, Snape los retuvo:
Escribiris una redaccin de dos pergaminos sobre las maneras de reconocer y
matar a un hombre lobo. Para el lunes por la maana. Ya es hora de que alguien meta en
cintura a esta clase. Weasley, qudate, tenemos que hablar sobre tu castigo.
Harry y Hermione abandonaron el aula con los dems alumnos, que esperaron a
encontrarse fuera del alcance de los odos de Snape para estallar en crticas contra l.
Snape nunca ha actuado as con ninguno de los otros profesores de Defensa
Contra las Artes Oscuras, aunque quisiera el puesto coment Harry a Hermione.
Por qu la tiene tomada con Lupin? Ser por lo del boggart?
No sdijo Hermione pensativamente. Pero espero que el profesor Lupin se
recupere pronto.
Ron los alcanz cinco minutos ms tarde, muy enfadado.
Sabis lo que ese... (llam a Snape algo que escandaliz a Hermione) me ha
mandado? Tengo que lavar los orinales de la enfermera. Sin magia! dijo con la
respiracin alterada. Tena los puos fuertemente cerrados. Por qu no poda haberse
ocultado Black en el despacho de Snape, eh? Poda haber acabado con l!
Al da siguiente, Harry se despert muy temprano. Tan temprano que todava estaba
oscuro. Por un instante crey que lo haba despertado el ruido del viento. Luego sinti
una brisa fra en la nuca y se incorpor en la cama. Peeves flotaba a su lado, soplndole
en la oreja.
Por qu has hecho eso? le pregunt Harry enfadado.
Peeves hinch los carrillos, sopl muy fuerte y sali del dormitorio hacia atrs, a
toda prisa, rindose.
Harry tante en busca de su despertador y lo mir: eran las cuatro y media.
Echando pestes de Peeves, se dio la vuelta y procur volver a dormirse. Pero una vez
despierto fue difcil olvidar el ruido de los truenos que retumbaban por encima de su

cabeza, los embates del viento contra los muros del castillo y el lejano crujir de los
rboles en el bosque prohibido. Unas horas despus se hallara all fuera, en el campo de
quidditch, batallando en medio del temporal. Finalmente, renunci a su propsito de
volver a dormirse, se levant, se visti, cogi su Nimbus 2.000 y sali silenciosamente
del dormitorio.
Cuando Harry abri la puerta, algo le roz la pierna. Se agach con el tiempo justo
de coger a
Crookshanks
por el extremo de la cola peluda y sacarlo a rastras.
Sabes? Creo que Ron tiene razn sobre ti le dijo Harry receloso. Hay
muchos ratones por aqu. Ve a cazarlos. Vamos aadi, echando a
Crookshanks
con
el pie, para que bajara por la escalera de caracol. Deja en paz a
Scabbers
.
El ruido de la tormenta era ms fuerte en la sala comn. Harry tena demasiada
experiencia para creer que se cancelara el partido. Los partidos de quidditch no se
cancelaban por nimiedades como una tormenta. Sin embargo, empezaba a preocuparse.
Wood le haba indicado quin era Cedric Diggory en el corredor; Diggory estaba en
quinto y era mucho mayor que Harry. Los buscadores solan ser ligeros y veloces, pero
el peso de Diggory sera una ventaja con aquel tiempo, porque tendra muchas menos
posibilidades de que el viento le desviara el rumbo.
Harry pas ante la chimenea las horas que quedaban hasta el amanecer. De vez en
cuando se levantaba para evitar que
Crookshanks
volviera a escabullirse por la escalera
que llevaba al dormitorio de los chicos. Al cabo de un tiempo le pareci a Harry que ya
era la hora del desayuno y se dirigi l solo hacia el retrato.
En guardia, malandrn! lo ret sir Cadogan.
Cllate ya contest Harry, bostezando.
Se reanim algo tomando un plato grande de gachas de avena y cuando ya haba
empezado con las tostadas, apareci el resto del equipo.
Va a ser difcil dijo Wood, sin probar bocado.
Deja de preocuparte, Oliver lo tranquiliz Alicia. No nos asustamos por un
poquito de lluvia.
Pero era bastante ms que un poquito de lluvia. El quidditch era tan popular que
todo el colegio sali a ver el partido, como de costumbre. Corran por el csped hasta el
campo de quidditch, con la cabeza agachada contra el feroz viento que arrancaba los
paraguas de las manos. Poco antes de entrar en el vestuario, Harry vio a Malfoy, a
Crabbe y a Goyle camino del campo de quidditch; cubiertos por un enorme paraguas, lo
sealaban y se rean.
Los miembros del equipo se pusieron la tnica escarlata y aguardaron la habitual
arenga de Wood, pero sta no se produjo. Wood intent varias veces hablarles, trag
saliva con un ruido extrao, cabece desesperanzado y les indic por seas que lo
siguieran.
El viento era tan fuerte que se tambalearon al entrar en el campo. A causa del
retumbar de los truenos, no podan saber si la multitud los aclamaba. La lluvia rociaba
los cristales de las gafas de Harry Cmo demonios iba a ver la snitch en aquellas
condiciones?
Los de Hufflepuff se aproximaron desde el otro extremo del campo, con la tnica
amarillo canario. Los capitanes de ambos equipos se acercaron y se estrecharon la
mano. Diggory sonri a Wood, pero Wood pareca tener ahora la mandbula encajada y
se limit a hacer un gesto con la cabeza. Harry vio que la boca de la seora Hooch
articulaba:
Montad en las escobas.
Harry sac del barro el pie derecho y pas la pierna por encima de la Nimbus
2.000. La seora Hooch se llev el silbato a los labios y dio un pitido que son distante

y estridente... Dio comienzo el partido.
Harry se elev rpidamente, pero la Nimbus 2.000 oscilaba a causa del viento. La
sostuvo tan firmemente como pudo y dio media vuelta de cara a la lluvia, con los ojos
entornados.
Al cabo de cinco minutos, Harry estaba calado hasta los huesos y helado de fro.
Apenas poda ver a sus compaeros de equipo y menos an la pequea snitch. Atraves
el campo de un lado a otro, adelantando bultos rojos y amarillos, sin idea de lo que
suceda. El viento no le permita or los comentarios. La multitud estaba oculta bajo un
mar de capas y de paraguas maltrechos. En dos ocasiones estuvo a punto de ser
derribado por una bludger. Su visin estaba tan limitada por el agua de las gafas que no
las vio acercarse.
Perdi la nocin del tiempo. Era cada vez ms difcil sujetar la escoba con firmeza.
El cielo se oscureci, como si hubiera llegado la noche en plena maana. Dos veces
estuvo a punto de chocar contra otro jugador; que no saba si era de su equipo o del
oponente. Todos estaban ahora tan calados, y la lluvia era tan densa, que apenas poda
distinguirlos...
Con el primer relmpago lleg el pitido del silbato de la seora Hooch. Harry slo
pudo ver a travs de la densa lluvia la silueta de Wood, que le indicaba por seas que
descendiera. Todo el equipo aterriz en el barro, salpicando.
He pedido tiempo muerto! grit a sus jugadores. Venid aqu debajo.
Se apiaron en el borde del campo, debajo de un enorme paraguas. Harry se quit
las gafas y se las limpi con la tnica.
Cul es la puntuacin?
Cincuenta puntos a nuestro favor. Pero si no atrapamos la snitch, seguiremos
jugando hasta la noche.
Con esto me resulta imposible respondi Harry, blandiendo las gafas.
En ese instante apareci Hermione a su lado. Se tapaba la cabeza con la capa e,
inexplicable