del elfo a tiempo de impedir que volviera a coger la jarra del agua.
Adems, yo no soy de familia
muggle
. Por qu va a suponer la cmara un peligro para
mi?
Ah, seor, no me haga ms preguntas, no pregunte ms al pobre Dobby
tartamude el elfo. Los ojos le brillaban en la oscuridad. Se estn planeando
acontecimientos terribles en este lugar, pero Harry Potter no debe encontrarse aqu
cuando se lleven a cabo. Vyase a casa, Harry Potter. Vyase, porque no debe verse
involucrado, es demasiado peligroso...
Quin es, Dobby? le pregunt Harry, mantenindolo firmemente sujeto por la
mueca para impedirle que volviera a golpearse con la jarra del agua. Quin la ha
abierto? Quin la abri la ltima vez?
Dobby no puede hablar, seor, no puede, Dobby no debe hablar! chill el
elfo. Vyase a casa, Harry Potter, vyase a casa!
No me voy a ir a ningn lado! dijo Harry con dureza. Mi mejor amiga es
de familia
muggle
, y su vida est en peligro si es verdad que la cmara ha sido abierta!
Harry Potter arriesga su propia vida por sus amigos! gimi Dobby, en una
especie de xtasis de tristeza. Es tan noble, tan valiente...! Pero tiene que salvarse,
tiene que hacerlo, Harry Potter no puede...
Dobby se qued inmvil de repente, y temblaron sus orejas de murcilago. Harry
tambin lo oy: eran pasos que se acercaban por el corredor.
Dobby tiene que irse! musit el elfo, aterrorizado.
Se oy un fuerte ruido, y el puo de Harry se cerr en el aire. Se ech de nuevo en
la cama, con los ojos fijos en la puerta de la enfermera, mientras los pasos se
acercaban.
Dumbledore entr en el dormitorio, vestido con un camisn largo de lana y un
gorro de dormir. Acarreaba un extremo de lo que pareca una estatua. La profesora
McGonagall apareci un segundo despus, sosteniendo los pies. Entre uno y otra,
dejaron la estatua sobre una cama.
Traiga a la seora Pomfrey susurr Dumbledore, y la profesora McGonagall
desapareci a toda prisa pasando junto a los pies de la cama de Harry. Harry estaba
inmvil, hacindose el dormido. Oy voces apremiantes, y la profesora McGonagall
volvi a aparecer, seguida por la seora Pomfrey, que se estaba poniendo un jersey
sobre el camisn de dormir. Harry la oy tomar aire bruscamente.
Qu ha ocurrido? pregunt la seora Pomfrey a Dumbledore en un susurro,
inclinndose sobre la estatua.
Otra agresin explic Dumbledore. Minerva lo ha encontrado en las
escaleras.
Tena a su lado un racimo de uvas dijo la profesora McGonagall.
Suponemos que intentaba llegar hasta aqu para visitar a Potter.
A Harry le dio un vuelco el corazn. Lentamente y con cuidado, se alz unos
centmetros para poder ver la estatua que haba sobre la cama. Un rayo de luna le caa
sobre el rostro.

Era Colin Creevey. Tena los ojos muy abiertos y sus manos sujetaban la cmara de
fotos encima del pecho.
Petrificado? susurr la seora Pomfrey.
S dijo la profesora McGonagall. Pero me estremezco al pensar... Si Albus
no hubiera bajado por chocolate caliente, quin sabe lo que podra haber...
Los tres miraban a Colin. Dumbledore se inclin y desprendi la cmara de fotos
de las manos rgidas de Colin.
Cree que pudo sacar una foto a su atacante? le pregunt la profesora
McGonagall con expectacin.
Dumbledore no respondi. Abri la cmara.
Por favor! exclam la seora Pomfrey.
Un chorro de vapor sali de la cmara. A Harry, que se encontraba tres camas ms
all, le lleg el olor agrio del plstico quemado.
Derretido dijo asombrada la seora Pomfrey. Todo derretido...
Qu significa esto, Albus? pregunt apremiante la profesora McGonagall.
Significa contest Dumbledore que es verdad que han abierto de nuevo la
Cmara de los Secretos.
La seora Pomfrey se llev una mano a la boca. La profesora McGonagall mir a
Dumbledore fijamente.
Pero, Albus..., quin...?
La cuestin no es
quin
dijo Dumbledore, mirando a Colin; la cuestin es
cmo
.
Y a juzgar por lo que Harry pudo vislumbrar de la expresin sombra de la
profesora McGonagall, ella no lo comprenda mejor que l.
11
El club de duelo
Al despertar Harry la maana del domingo, hall el dormitorio resplandeciente con la
luz del sol de invierno, y su brazo otra vez articulado, aunque muy rgido. Se sent
enseguida y mir hacia la cama de Colin, pero estaba oculto tras las largas cortinas que
el propio Harry haba corrido el da anterior. Al ver que se haba despertado, la seora
Pomfrey se acerc afanosamente con la bandeja del desayuno, y se puso a flexionarle y
estirarle a Harry el brazo y los dedos.
Todo va bien le dijo, mientras l apuraba torpemente con su mano izquierda
las gachas de avena. Cuando termines de comer, puedes irte.
Harry se visti lo ms deprisa que pudo y sali precipitadamente hacia la torre de
Gryffindor, deseoso de hablar con Ron y Hermione sobre Coln y Dobby, pero no los
encontr all. Harry dej de buscarlos, preguntndose adnde podan haber ido y algo
molesto de que no parecieran interesados en saber si l haba recuperado o no sus
huesos.
Cuando pas por delante de la biblioteca, Percy Weasley precisamente sala de ella,
y pareca estar de mucho mejor humor que la ltima vez que lo haban encontrado.
Ah, hola, Harry! dijo. Excelente jugada la de ayer, realmente excelente.
Gryffindor acaba de ponerse a la cabeza de la copa de las casas: ganaste cincuenta
puntos!

No has visto a Ron ni a Hermione? pregunt Harry.
No, no los he visto contest Percy, dejando de sonrer. Espero que Ron no
est otra vez en el aseo de las chicas...
Harry forz una sonrisa, sigui a Percy con la vista hasta que desapareci, y se fue
derecho al aseo de Myrtle
la Llorona
. No encontraba ningn motivo para que Ron y
Hermione estuvieran all, pero despus de asegurarse de que no merodeaban por el lugar
Filch ni ningn prefecto, abri la puerta y oy sus voces provenientes de un retrete
cerrado.
Soy yo dijo, entrando en los lavabos y cerrando la puerta. Oy un golpe
metlico, luego otro como de salpicadura y un grito ahogado, y vio a Hermione mirando
por el agujero de la cerradura.
Harry! dijo ella. Vaya susto que nos has dado. Entra. Cmo est tu brazo?
Bien dijo Harry, metindose en el retrete. Haban puesto un caldero sobre la
taza del inodoro, y un crepitar que provena de dentro le indic que haban prendido un
fuego bajo el caldero. Prender fuegos transportables y sumergibles era la especialidad
de Hermione.
Pensamos ir a verte, pero decidimos comenzar a preparar la pocin
multijugos
le explic Ron, despus de que Harry cerrara de nuevo la puerta del retrete. Hemos
pensado que ste es el lugar ms seguro para guardarla.
Harry empez a contarles lo de Colin, pero Hermione lo interrumpi.
Ya lo sabemos, omos a la profesora McGonagall hablar con el profesor Flitwick
esta maana. Por eso pensamos que era mejor darnos prisa.
Cuanto antes le saquemos a Malfoy una declaracin, mejor gru Ron. No
piensas igual? Se ve que despus del partido de
quidditch
estaba tan sulfurado que la
tom con Colin.
Hay alguien ms dijo Harry, contemplando a Hermione, que parta manojos de
centinodia
y los echaba a la pocin. Dobby vino en mitad de la noche a hacerme una
visita.
Ron y Hermione levantaron la mirada, sorprendidos. Harry les cont todo lo que
Dobby le haba dicho... y lo que no le haba querido decir. Ron y Hermione lo
escucharon con la boca abierta.
La Cmara de los Secretos ya fue abierta antes? le pregunt Hermione.
Es evidente dijo Ron con voz de triunfo. Lucius Malfoy abrira la cmara en
sus tiempos de estudiante y ahora le ha explicado a su querido Draco cmo hacerlo. Est
claro. Sin embargo, me gustara que Dobby te hubiera dicho qu monstruo hay en ella.
Me gustara saber cmo es posible que nadie se lo haya encontrado merodeando por el
colegio.
Quiz pueda volverse invisible dijo Hermione, empujando unas sanguijuelas
hacia el fondo del caldero. O quiz pueda disfrazarse, hacerse pasar por una armadura
o algo as. He ledo algo sobre fantasmas camalenicos...
Lees demasiado, Hermione 