en colricamente, tapando su cara.
Y usted? El otro, tomndolo del suelo, dijo Soy el Sr. Gaunt.
Lo que le pasa en la cara lo hizo l?
S, l lo hizo! grit Ogden.
Debera haberle dicho quin era, no? dijo Gaunt agresivamente. sta es una propiedad privada. Simplemente no
puede caminar por aqu adentro y esperar que mi hijo no se defienda.
Se defienda en contra de qu? dijo Ogden, acercndose hacia l.
Los intrusos, los sangre- sucia, Muggles y porquera. Ogden apunt con su varita hacia su nariz, la cual todava
chorraba grandes cantidades de pus amarillo, y el flujo se detuvo de inmediato. El Sr. Gaunt se expres por la
comisura de la boca hacia Morfin. Vuelve a casa. No discutas!
Esta vez, listo para esto, Harry reconoci el Prsel. Aun pudiendo entender lo que estaba diciendo, distingui el ruido
extrao del siseo que fue todo lo que Ogden poda or. Morfin pareca estar a punto de discutir, pero cuando su padre
lo mir con apariencia amenazadora, l cambi de parecer, cruzando los rboles hacia la casa de campo con un modo
de andar extrao, y cerrando de un golpe la puerta principal detrs de l, con lo que la serpiente se meci tristemente
otra vez.
Ese debe ser su hijo, Sr. Gaunt, dijo Ogden, limpindose el ltimo resto de pus de delante de su abrigo. era
Morfin, no?
S, ese era Morfin, dijo el hombre viejo indiferentemente. Es usted de sangre pura? Le pregunt repentinamente
agresivo.
Eso no tiene nada que ver, dijo Ogden framente, y Harry sinti como su respeto por Ogden aumentaba.
Aparentemente Gaunt sinti ms bien indiferencia.
l entrecerr los ojos y mir a Ogdens y mascull, en lo que fue claramente un tono ofensivo, ahora que lo pienso, he
visto narices como la suya abajo en el pueblo.
No lo dudo, si ha dejado a sus hijos sueltos por ah, dijo Ogden. Quizs podramos continuar este debate
adentro?
En el Interior?





S, Sr. Gaunt. Ya le he dicho. He venido aqu por Morfin. Enviamos a un bho ... 
Tengo poco trato con los bhos, dijo Gaunt. No abro las cartas.
Entonces usted no puede quejarse de que no obtiene advertencias de las visitas, dijo Ogden agriamente. Estoy aqu
por una brecha seria que se hizo a la ley mgica, lo cual ocurri aqu a horas muy tempranas de esta maana ...
Est bien, est bien, est bien! bram Gaunt. Entre en la casa si tanto bien le hace!
La casa pareca tener tres cuartos diminutos. Dos puertas condujeron hacia afuera del cuarto principal, lo cual serva a
su vez como el cuarto de cocina y sala de estar. Morfin estaba sentado en un silln muy sucio al lado del fuego
humeante, retorciendo un avivador del fuego sus dedos gruesos y canturreando suavemente en Parsel:
Hissy, hissy, pequea serpiente,
Repta en el suelo
s buena con Morfin
O te acorralar para la puerta.
Hubo un ruido de rozamiento en la esquina, al lado de la ventana abierta y Harry, que haba pensado que no haba
ms nadie, vi a una chica cuyo vestido que era gris harapiento era del color exacto que las piedras sucias de la pared
que haba detrs de ella. Estaba de pie al lado de una cazuela llena de vapor en una estufa negra mugrienta, y perda el
tiempo con el estante de utensilios de cocina mirando por encima de l. Su pelo era lacio y desafilado y tena una cara
simple, y muy plida. Sus ojos, como los de su hermano, se quedaron con la mirada fija al frente. Se qued mirando
claramente a los dos hombres, pero Harry pens que nunca haba visto a una persona que mirara de un modo tan
derrotado.
Mi hija, Merope, dijo Gaunt a regaadientes, cuando Ogden mir interrogativamente hacia ella.
Buenos das, dijo Ogden.
Ella no contest, pero le devolvi a su padre una mirada asustada y continu en el lugar cambiando de posicin las
cazuelas en el estante que haba detrs de ella.
Seor Gaunt, dijo Ogden, vayamos directamente al grano, tenemos motivos para pensar que su hijo, Morfin, realiz
magia delante de un Muggle ayer por la noche.
Hubo un ruido metlico ensordecedor. Merope haba dejado caer una de las cazuelas.
Recgela! bram su padre dirigindose hacia ella. No hay vuelta de hoja, limpia el suelo como un sucio Muggle,
para qu te sirve la varita? Eres tan intil como un saco de cieno!
Sr. Gaunt, por favor! dijo Ogden con voz horrorizada, mirando como Merope, que ya haba recogido la cazuela,
cogi el asa de la misma y sac temblorosamente la varita de su bolsillo, la dirigi hacia la cazuela, y mascullado uno
hechizo apresurado e inaudible el rayo atraves la cazuela para atravesar velozmente el suelo, le peg a la pared
opuesta, y se raj en dos.
Morfin dej escapar un cacareo alocado de risa. Arreglala, zoquete intil, arreglala!
Merope tropez accidentalmente, pero antes tuvo tiempo para levantar su varita. Ogden levant la suya y dijo
firmemente, Reparo. La cazuela se repar a s misma instantneamente.
Gaunt mir por un momento como si fuera a gritarle a Ogden, pero al parecer cambi de opinin. En su lugar se mof
de su hija, Afortunadamente el buen hombre del Ministerio est aqu, no? Quiz l te quitar de mis manos, quiz a
l no le importen los sucios Squibs ...
Sin saber si mirar a alguien o agradecer a Ogden, Merope recogi la cazuela y la devolvi a su sitio, temblndole las
manos. Luego permaneci realmente inmvil contra la pared, entre la ventana muy sucia y la estufa, y pareca que no
deseara nada ms que hundirse en la piedra y dejar de existir.
Sr. Gaunt, Ogden comenz de nuevo, como he dicho: La razn para mi visita ...
Le o la primera vez! bram Gaunt. Y qu? Morfin le dio a un Muggle un pedacito de a lo que vena, luego
qu?
Morfin ha quebrantado la ley mgica, dijo Ogden severamente.
Morfin ha quebrantado la ley Mgica. dijo Ogdens imitndolo con voz monotona y pomposa.





Morfin cacare otra vez. Le ense una leccin a un Muggle muy sucio, eso es ilegal ahora, es eso?
S, dijo Ogden. Me temo que s.
Se sac de un bolsillo interior un rollo de papel pequeo de pergamino y lo desenroll.
Qu es eso? dijo Gaunt, su voz iba aumentando colricamente.
Es una llamada del Ministerio para una audicin ...
Una citacin! Una citacin? Quin se piensa usted que es, exigiendo a mi hijo una citacin?
Soy jefe del Departamento de Ejecucin de la Ley Mgica, dijo Ogden.
Y usted se piensa que somos escoria, no? dijo Gaunt gritando, acercndose de un modo amenazador a Ogden
ahora, con un dedo con una ua amarilla y sucia apuntndole al pecho. La escoria que ir corriendo cuando el
Ministerio los llame? Sabe con quin est hablando? Usted pequeo sangre-sucia, lo sabe?
Tuve la impresin de que estaba hablando con usted Sr. Gaunt, dijo Ogden, cautelosamente, pero queriendo
mantener su posicin.
As es! dijo Gaunt a gritos.
Por un momento, Harry pens que Gaunt haca un gesto obsceno con la mano, pero entonces se dio cuenta que le
mostraba un anillo feo, con una piedra negra, que tena puesto en su dedo medio, agitndolo ante los ojos de Ogden.
Ve esto? Ve esto? Sabe qu es? Sabe de dnde vino? Los siglos que esto ha estado en nuestra familia, y ahora
estamos de regreso! Los sangre- pura hasta el final! Sabe cunto me han ofrecido por esto, que lleva grabado el
escudo de los Peverell en la piedra?
No tengo realmente ni idea, dijo Ogden, parpadeando cuando el anillo naveg a poca distancia de su nariz, pero
vayamos al punto, Sr. Gaunt. Su hijo ha cometido ...
Con un aullido de furia, Gaunt corri hacia su hija. En un abrir y cerrar de ojos, Harry pens que iba a estrangularla
cuando su mano vol hacia su garganta. Al instante, l la arrastraba hacia Ogden cogido a una cadena de oro
alrededor de su cuello.
Ve esto? le grit a Ogden, sacudiendo un guardapelo pesado de oro, mientras Merope balbuceaba y jadeaba.
Lo veo, lo veo! dijo Ogden precipitadamente.
De Slytherin! brit Gaunt. De Salazar Slytherin! Nosotros somos sus descendentes directos! Qu dice usted al
respecto?
Sr. Gaunt, su hija! dijo Ogden alarmado, pero Gaunt ya haba soltado a Merope; Ella se