pata) salieron por la ventana y volaron hasta perderse de vista. Harry, muy triste, cogi
la jaula y la escondi en el armario.
Pero no tuvo mucho tiempo para entristecerse. Enseguida ta Petunia le empez a
gritar para que bajara y se preparase para recibir a la invitada.
Pinate bien! le dijo imperiosamente ta Petunia en cuanto lleg al vestbulo.
Harry no entenda por qu tena que aplastarse el pelo contra el cuero cabelludo. A
ta Marge le encantaba criticarle, as que cuanto menos se arreglara, ms contenta
estara ella.
Oy crujir la gravilla bajo las ruedas del coche de to Vernon. Luego, los golpes de
las puertas del coche y pasos por el camino del jardn.
Abre la puerta! susurr ta Petunia a Harry
Harry abri la puerta con un sentimiento de pesadumbre.
En el umbral de la puerta estaba ta Marge. Se pareca mucho a to Vernon: era
grande, robusta y tena la cara colorada. Incluso tena bigote, aunque no tan poblado
como el de to Vernon. En una mano llevaba una maleta enorme; y debajo de la otra se
hallaba un perro viejo y con malas pulgas.
Dnde est mi Dudders? rugi ta Marge. Dnde est mi sobrinito
querido?
Dudley se acerc andando como un pato, con el pelo rubio totalmente pegado al
gordo crneo y una pajarita que apenas se vea debajo de las mltiples papadas. Ta
Marge tir la maleta contra el estmago de Harry (y le cort la respiracin), estrech a
Dudley fuertemente con un solo brazo, y le plant en la mejilla un beso sonoro.
Harry saba bien que Dudley soportaba los abrazos de ta Marge slo porque le
pagaba muy bien por ello, y con toda seguridad, al separarse despus del abrazo, Dudley
encontrara un billete de veinte libras en el interior de su manaza.
Petunia! grit ta Marge pasando junto a Harry sin mirarlo, como si fuera un
perchero.
Ta Marge y ta Petunia se dieron un beso, o ms bien ta Marge golpe con su
prominente mandbula el huesudo pmulo de ta Petunia.
Entr to Vernon sonriendo jovialmente mientras cerraba la puerta.
Un t, Marge? pregunt. Y qu tomar
Ripper
?
Ripper
sorber el t que se me derrame en el plato dijo ta Marge mientras
entraban todos en tropel en la cocina, dejando a Harry solo en el vestbulo con la maleta.
Pero Harry no lo lament; cualquier cosa era mejor que estar con ta Marge. Subi la
maleta por las escaleras hasta la habitacin de invitados lo ms despacio que pudo.
Cuando regres a la cocina, a ta Marge le haban servido t y pastel de frutas, y
Ripper
lama t en un rincn, haciendo mucho ruido. Harry not que ta Petunia se
estremeca al ver a
Ripper
manchando el suelo de t y babas. Ta Petunia odiaba a los
animales.
Has dejado a alguien al cuidado de los otros perros, Marge? inquiri to
Vernon.
El coronel Fubster los cuida dijo ta Marge con voz de trueno. Est jubilado.
Le viene bien tener algo que hacer. Pero no podra dejar al viejo y pobre
Ripper
. Sufre
tanto si no est conmigo...!

Ripper
volvi a gruir cuando se sent Harry. Ta Marge se fij en l por primera
vez.
Conque todava ests por aqu, eh? bram.
S respondi Harry
No digas s en ese tono maleducado gru ta Marge. Demasiado bien te
tratan Vernon y Petunia tenindote aqu con ellos. Yo en su lugar no lo hubiera hecho.
Si te hubieran abandonado a la puerta de mi casa te habra enviado directamente al
orfanato.
Harry estuvo a punto de decir que hubiera preferido un orfanato a vivir con los
Dursley, pero se contuvo al recordar la autorizacin para ir a Hogsmeade. Se le dibuj
en la cara una triste sonrisa.
No pongas esa cara! rugi ta Marge. Ya veo que no has mejorado desde la
ltima vez que te vi. Esperaba que el colegio te hubiera enseado modales. Tom un
largo sorbo de t, se limpi el bigote y pregunt: Adnde me has dicho que lo
enviis, Vernon?
Al colegio San Bruto dijo con prontitud to Vernon. Es una institucin de
primera categora para casos desesperados.
Bien dijo ta Marge. Utilizan la vara en San Bruto, chico? dijo,
orientando la boca hacia el otro lado de la mesa.
Bueeenooo...
To Vernon asenta detrs de ta Marge.
S dijo Harry, y luego, pensando que era mejor hacer las cosas bien, aadi:
sin parar.
Excelente dijo ta Marge. No comprendo esas oeras de no pegar a los
que se lo merecen. Una buena paliza es lo que hara falta en el noventa y nueve por
ciento de los casos. Te han sacudido con frecuencia?
Ya lo creo respondi Harry, muchsimas veces.
Ta Marge arrug el entrecejo.
Sigue sin gustarme tu tono, muchacho. Si puedes hablar tan tranquilamente de
los azotes que te dan, es que no te sacuden bastante fuerte. Petunia, yo en tu lugar
escribira. Explica con claridad que con este chico admites la utilizacin de los mtodos
ms enrgicos.
Tal vez a to Vernon le preocupara que Harry pudiera olvidar el trato que acababan
de hacer; de cualquier forma, cambi abruptamente de tema:
Has odo las noticias esta maana, Marge? Qu te parece lo de ese preso que
ha escapado?
Con ta Marge en casa, Harry empezaba a echar de menos la vida en el nmero 4 de
Privet Drive tal como era antes de su aparicin. To Vernon y ta Petunia solan preferir
que Harry se perdiera de vista, cosa que pona a Harry la mar de contento. Ta Marge,
por el contrario, quera tener a Harry continuamente vigilado, para poder lanzar
sugerencias encaminadas a mejorar su comportamiento. A ella le encantaba comparar a
Harry con Dudley, y le produca un placer especial entregarle a ste regalos caros
mientras fulminaba a Harry con la mirada, como si quisiera que Harry se atreviera a
preguntar por qu no le daba nada a l. No dejaba de lanzar indirectas sobre los defectos
de Harry.
No debes culparte por cmo ha salido el chico, Vernon dijo el tercer da, a la
hora de la comida. Si est podrido por dentro, no hay nada que hacer.
Harry intentaba pensar en la comida, pero le temblaban las manos y el rostro le

arda de ira.
Tengo que recordar la autorizacin, tengo que pensar en Hogsmeade, no debo
decir nada, no debo levantarme.
Ta Marge alarg el brazo para coger la copa de vino.
Es una de las normas bsicas de la crianza, se ve claramente en los perros: de tal
palo, tal astilla.
En aquel momento estall la copa de vino que ta Marge tena en la mano. En todas
direcciones salieron volando fragmentos de cristal, y ta Marge parpade y farfull algo.
De su cara grande y encarnada caan gotas de vino.
Marge! chill ta Petunia. Marge!, te encuentras bien?
No te preocupes gru ta Marge secndose la cara con la servilleta. Debo
de haber apretado la copa demasiado fuerte. Me pas lo mismo el otro da, en casa del
coronel Fubster. No tiene importancia, Petunia, es que cojo las cosas con demasiada
fuerza...
Pero tanto ta Petunia como to Vernon miraban a Harry suspicazmente, de forma
que ste decidi quedarse sin tomar el pudn y levantarse de la mesa lo antes posible.
Se apoy en la pared del vestbulo, respirando hondo. Haca mucho tiempo que no
perda el control de aquella manera, haciendo estallar algo. No poda permitirse que
aquello se repitiera. La autorizacin para ir a Hogsmeade no era lo nico que estaba en
juego... Si continuaba as, tendra problemas con el Ministerio de Magia.
Harry era todava un brujo menor de edad y tena prohibido por la legislacin del
mundo mgico hacer magia fuera del colegio. Su expediente no estaba completamente
limpio. El verano anterior le haban enviado una amonestacin oficial en la que se deca
claramente que si el Ministerio volva a tener constancia de que se empleaba la magia
en Privet Drive, expulsaran a Harry del colegio.
Oy a los Dursley levantarse de la mesa y se apresur a desaparecer escaleras
arriba.
Harry soport los tres das siguientes obligndose a pensar en el
Manual de
mantenimiento de la escoba voladora
cada vez que ta Marge se meta con l. El truco
funcion bastante bien, aunque deba de darle aspecto de atontado y ta Marge haba
empezado a decir que era subnormal.
Por fin lleg la ltima noche que haba de pasar ta Marge en la casa. Ta Petunia