xclam sir Cadogan, al mismo tiempo que el
cuadro se abra hacia delante para dejarles paso.
Harry fue directamente al dormitorio, cogi la Saeta de Fuego y el equipo de
mantenimiento de escobas mgicas que Hermione le haba regalado para su
cumpleaos, baj con todo y se puso a mirar si poda hacerle algo a la escoba; pero no
haba ramitas torcidas que cortar y el palo estaba ya tan brillante que resultaba intil
querer sacarle ms brillo. l y Ron se limitaron a sentarse y a admirarla desde cada
ngulo hasta que el agujero del retrato se abri y Hermione apareci acompaada por la
profesora McGonagall.
Aunque la profesora McGonagall era la jefa de la casa de Gryffindor; Harry slo la
haba visto en la sala comn en una ocasin y para anunciar algo muy grave. l y Ron la
miraron mientras sostenan la Saeta de Fuego. Hermione pas por su lado, se sent,
cogi el primer libro que encontr y ocult la cara tras l.
Conque es eso dijo la profesora McGonagall con los ojos muy abiertos,
acercndose a la chimenea y examinando la Saeta de Fuego . La seorita Granger me

acaba de decir que te han enviado una escoba, Potter.
Harry y Ron se volvieron hacia Hermione. Podan verle la frente colorada por
encima del libro, que estaba del revs.
Puedo? pidi la profesora McGonagall. Pero no aguard a la respuesta y les
quit de las manos la Saeta de Fuego. La examin detenidamente, de un extremo a
otro. Mmm... y no vena con ninguna nota, Potter? Ninguna tarjeta? Ningn
mensaje de ningn tipo?
Nada respondi Harry, como si no comprendiera.
Ya veo... dijo la profesora McGonagall. Me temo que me la tendr que
llevar; Potter.
Qu?, qu? dijo Harry, ponindose de pie de pronto. Por qu?
Tendremos que examinarla para comprobar que no tiene ningn hechizo
explic la profesora McGonagall. Por supuesto, no soy una experta, pero seguro
que la seora Hooch y el profesor Flitwick la desmontarn.
Desmontarla? repiti Ron, como si la profesora McGonagall estuviera loca.
Tardaremos slo unas semanas aclar la profesora McGonagall. Te la
devolveremos cuando estemos seguros de que no est embrujada.
No tiene nada malo dijo Harry. La voz le temblaba. Francamente,
profesora...
Eso no lo sabes observ la profesora McGonagall con total amabilidad, no
lo podrs saber hasta que hayas volado en ella, por lo menos. Y me temo que eso ser
imposible hasta que estemos seguros de que no se ha manipulado. Te tendr informado.
La profesora McGonagall dio media vuelta y sali con la Saeta de Fuego por el
retrato, que se cerr tras ella.
Harry se qued mirndola, con la lata de pulimento an en la mano. Ron se volvi
hacia Hermione.
Por qu has ido corriendo a la profesora McGonagall?
Hermione dej el libro a un lado. Segua con la cara colorada. Pero se levant y se
enfrent a Ron con actitud desafiante:
Porque pens (y la profesora McGonagall est de acuerdo conmigo) que la
escoba poda habrsela enviado Sirius Black.
12
El
patronus
Harry saba que la intencin de Hermione haba sido buena, pero eso no le impidi
enfadarse con ella. Haba sido propietario de la mejor escoba del mundo durante unas
horas y, por culpa de Hermione, ya no saba si la volvera a ver. Estaba seguro de que
no le ocurra nada a la Saeta de Fuego, pero en qu estado se encontrara despus de
pasar todas las pruebas antihechizos?
Ron tambin estaba enfadado con Hermione. En su opinin, desmontar una Saeta
de Fuego completamente nueva era un crimen. Hermione, que segua convencida de que
haba hecho lo que deba, comenz a evitar la sala comn. Harry y Ron supusieron que
se haba refugiado en la biblioteca y no intentaron persuadirla de que saliera de all. Se
alegraron de que el resto del colegio regresara poco despus de Ao Nuevo y la torre de
Gryffindor volviera a estar abarrotada de gente y de bullicio.

Wood busc a Harry la noche anterior al comienzo de las clases.
Qu tal las Navidades? pregunt. Y luego, sin esperar respuesta, se sent,
baj la voz y dijo: He estado meditando durante las vacaciones, Harry. Despus del
ltimo partido, sabes? Si los dementores acuden al siguiente... no nos podemos
permitir que t... bueno...
Wood se qued callado, con cara de sentirse incmodo.
Estoy trabajando en ello dijo Harry rpidamente. El profesor Lupin me dijo
que me dara unas clases para ahuyentar a los dementores. Comenzaremos esta semana.
Dijo que despus de Navidades estara menos atareado.
Ya dijo Wood. Su rostro se anim. Bueno, en ese caso... Realmente no
quera perderte como buscador; Harry. Has comprado ya otra escoba?
No contest Harry.
Cmo? Pues ser mejor que te des prisa. No puedes montar en esa Estrella
Fugaz en el partido contra Ravenclaw.
Le regalaron una Saeta de Fuego en Navidad dijo Ron.
Una Saeta de Fuego? No! En serio? Una Saeta de Fuego de verdad?
No te emociones, Oliver dijo Harry con tristeza. Ya no la tengo. Me la
confiscaron. Y explic que estaban revisando la Saeta de Fuego en aquellos instantes.
Hechizada? Por qu podra estar hechizada?
Sirius Black explic Harry sin entusiasmo. Parece que va detrs de m. As
que McGonagall piensa que l me la podra haber enviado.
Desechando la idea de que un famoso asesino estuviera interesado por la vida de su
buscador; Wood dijo:
Pero Black no podra haber comprado una Saeta de Fuego! Es un fugitivo. Todo
el pas lo est buscando. Cmo podra entrar en la tienda de Artculos de Calidad para
el Juego del Quidditch y comprar una escoba?
Ya lo s. Pero aun as, McGonagall quiere desmontarla.
Wood se puso plido.
Ir a hablar con ella, Harry le prometi. La har entrar en razn... Una Saeta
de Fuego... una autntica Saeta de Fuego en nuestro equipo! Ella tiene tantos deseos
como nosotros de que gane Gryffindor... La har entrar en razn... Una Saeta de
Fuego...!
Las clases comenzaron al da siguiente. Lo ltimo que deseaba nadie una maana de
enero era pasar dos horas en una fila en el patio, pero Hagrid haba encendido una
hoguera de salamandras, para su propio disfrute, y pasaron una clase inusualmente
agradable recogiendo lea seca y hojarasca para mantener vivo el fuego, mientras las
salamandras, a las que les gustaban las llamas, correteaban de un lado para otro de los
troncos incandescentes que se iban desmoronando. La primera clase de Adivinacin del
nuevo trimestre fue mucho menos divertida. La profesora Trelawney les enseaba ahora
quiromancia y se apresur a informar a Harry de que tena la lnea de la vida ms corta
que haba visto nunca.
A la que Harry tena ms ganas de acudir era a la clase de Defensa Contra las Artes
Oscuras. Despus de la conversacin con Wood, quera comenzar las clases contra los
dementores tan pronto como fuera posible.
Ah, s dijo Lupin, cuando Harry le record su promesa al final de la clase.
Veamos... qu te parece el jueves a las ocho de la tarde? El aula de Historia de la
Magia ser bastante grande... Tendr que pensar detenidamente en esto... No podemos
traer a un dementor de verdad al castillo para practicar...

An parece enfermo, verdad? dijo Ron por el pasillo, camino del Gran
Comedor. Qu crees que le pasa?
Oyeron un chist de impaciencia detrs de ellos. Era Hermione, que haba estado
sentada a los pies de una armadura, ordenando la mochila, tan llena de libros que no se
cerraba.
Por qu nos chistas? le pregunt Ron irritado.
Por nada dijo Hermione con altivez, echndose la mochila al hombro.
Por algo ser dijo Ron. Dije que no saba qu le ocurra a Lupin y t...
Bueno, no es evidente? dijo Hermione con una mirada de superioridad
exasperante.
Si no nos lo quieres decir, no lo hagas dijo Ron con brusquedad.
Vale respondi Hermione, y se march altivamente.
No lo sabe dijo Ron, siguindola con los ojos y resentido. Slo quiere que
le volvamos a hablar.
A las ocho de la tarde del jueves, Harry sali de la torre de Gryffindor para acudir al
aula de Historia de la Magia. Cuando lleg estaba a oscuras y vaca, pero encendi las
luces con la varita mgica y al cabo de cinc