l un libro
pequeo y delgado. Tena las tapas muy gastadas, de color negro, y estaba tan
humedecido como el resto de las cosas que haba en los lavabos. Harry se acerc para
cogerlo, pero Ron lo detuvo con el brazo.
Qu pasa? pregunt Harry.
Ests loco? dijo Ron. Podra resultar peligroso.
Peligroso? dijo Harry, riendo. Venga, cmo va a resultar peligroso?
Te sorprendera saber dijo Ron, asustado, mirando el librito que entre los
libros que el Ministerio ha confiscado haba uno que les quem los ojos. Me lo ha dicho
mi padre. Y todos los que han ledo
Sonetos del hechicero
han hablado en cuartetos y
tercetos el resto de su vida. Y una bruja vieja de Bath tena un libro que no se poda
parar nunca de leer! Uno tena que andar por todas partes con el libro delante,
intentando hacer las cosas con una sola mano. Y...
Vale, ya lo he entendido dijo Harry. El librito segua en el suelo, empapado y
misterioso. Bueno, pero si no le echamos un vistazo, no lo averiguaremos dijo y,
esquivando a Ron, lo recogi del suelo.
Harry vio al instante que se trataba de un diario, y la desvada fecha de la cubierta
le indic que tena cincuenta aos de antigedad. Lo abri intrigado. En la primera
pgina poda leerse, con tinta emborronada, T.M. Ryddle.
Espera dijo Ron, que se haba acercado con cuidado y miraba por encima del
hombro de Harry, ese nombre me suena... T.M. Ryddle gan un premio hace
cincuenta aos por Servicios Especiales al Colegio.
Y cmo sabes eso? pregunt Harry sorprendido.
Lo s porque Filch me hizo limpiar su placa unas cincuenta veces cuando nos
castigaron dijo Ron con resentimiento. Precisamente fue encima de esta placa
donde vomit una babosa. Si te hubieras pasado una hora limpiando un nombre, t
tambin te acordaras de l.
Harry separ las pginas humedecidas. Estaban en blanco. No haba en ellas el ms
leve resto de escritura, ni siquiera cumpleaos de ta Mabel o dentista, a las tres y
media.
No lleg a escribir nada dijo Harry, decepcionado.
Me pregunto por qu querra alguien tirarlo al retrete dijo Ron con curiosidad.
Harry volvi a mirar las tapas del cuaderno y vio impreso el nombre de un quiosco
de la calle Vauxhall, en Londres.
Debi de ser de familia
muggle
dijo Harry, especulando, ya que compr el
diario en la calle Vauxhall...
Bueno, eso da igual dijo Ron. Luego aadi en voz muy baja. Cincuenta

puntos si lo pasas por la nariz de Myrtle.
Harry, sin embargo, se lo guard en el bolsillo.
Hermione sali de la enfermera, sin bigotes, sin cola y sin pelaje, a comienzos de
febrero. La primera noche que pas en la torre de Gryffindor, Harry le ense el diario
de T.M. Ryddle y le cont la manera en que lo haban encontrado.
Aaah, podra tener poderes ocultos! dijo con entusiasmo Hermione, cogiendo
el diario y mirndolo de cerca.
Si los tiene, los oculta muy bien repuso Ron. A lo mejor es tmido. No s
por qu lo guardas, Harry
Lo que me gustara saber es por qu alguien intent tirarlo dijo Harry. Y
tambin me gustara saber cmo consigui Ryddle el Premio por Servicios Especiales.
Por cualquier cosa dijo Ron. A lo mejor acumul treinta matrculas de
honor en Brujera o salv a un profesor de los tentculos de un calamar gigante. Quizs
asesin a Myrtle, y todo el mundo lo consider un gran servicio...
Pero Harry estaba seguro, por la cara de inters que pona Hermione, de que ella
estaba pensando lo mismo que l.
Qu pasa? dijo Ron, mirando a uno y a otro.
Bueno, la Cmara de los Secretos se abri hace cincuenta aos, no? explic
Harry. Al menos, eso nos dijo Malfoy.
S... admiti Ron.
Y este diario tiene cincuenta aos dijo Hermione, golpendolo, emocionada,
con el dedo.
Y?
Venga, Ron, despierta ya dijo Hermione bruscamente. Sabemos que la
persona que abri la cmara la ltima vez fue expulsada hace cincuenta aos. Sabemos
que a T.M. Ryddle le dieron un premio hace cincuenta aos por Servicios Especiales al
Colegio. Bueno, y si a Ryddle le dieron el premio por atrapar al heredero de Slytherin?
En su diario seguramente estar todo explicado: dnde est la cmara, cmo se abre y
qu clase de criatura vive en ella. La persona que haya cometido las agresiones en esta
ocasin no querra que el diario anduviera por ah, no?
Es una teora brillante, Hermione dijo Ron, pero tiene un pequeo defecto:
que no hay nada escrito en el diario.
Pero Hermione sac su varita mgica de la bolsa.
Podra ser tinta invisible! susurr.
Y dio tres golpecitos al cuaderno, diciendo:

Aparecium!
Pero no ocurri nada. Impertrrita, volvi a meter la mano en la bolsa y sac lo que
pareca una goma de borrar de color rojo.
Es un
revelador
, lo compr en el callejn Diagon dijo ella.
Frot con fuerza donde pona 1 de enero. Sigui sin pasar nada.
Ya te lo deca yo; no hay nada que encontrar aqu dijo Ron. Simplemente, a
Ryddle le regalaron un diario por Navidad, pero no se molest en rellenarlo.
Harry no podra haber explicado, ni siquiera a s mismo, por qu no tiraba a la basura el
diario de Ryddle. El caso es que aunque saba que el diario estaba en blanco, pasaba las
pginas atrs y adelante, concentrado en ellas, como si contaran una historia que
quisiera acabar de leer. Y, aunque estaba seguro de no haber odo antes el nombre de

T.M. Ryddle, le pareca que ese nombre le deca algo, como si se tratara de un amigo
olvidado de la ms remota infancia. Pero era absurdo: no haba tenido amigos antes de
llegar a Hogwarts, Dudley se haba encargado de eso.
Sin embargo, Harry estaba determinado a averiguar algo ms sobre Ryddle, as que
al da siguiente, en el recreo, se dirigi a la sala de trofeos para examinar el premio
especial de Ryddle, acompaado por una Hermione rebosante de inters y un Ron muy
reticente, que les deca que haba visto el premio lo suficiente para recordarlo toda la
vida.
La placa de oro bruido de Ryddle estaba guardada en un armario esquinero. No
deca nada de por qu se lo haban concedido.
Menos mal dijo Ron, porque si lo dijera, la placa sera ms grande, y en el
da de hoy an no habra acabado de sacarle brillo.
Sin embargo, encontraron el nombre de Ryddle en una vieja Medalla al Mrito
Mgico y en una lista de antiguos alumnos que haban recibido el Premio Anual.
Me recuerda a Percy dijo Ron, arrugando con disgusto la nariz: prefecto,
Premio Anual..., supongo que sera el primero de la clase.
Lo dices como si fuera algo vergonzoso seal Hermione, algo herida.
El sol haba vuelto a brillar dbilmente sobre Hogwarts. Dentro del castillo, la gente
pareca ms optimista. No haba vuelto a haber ataques despus del cometido contra
Justin y Nick Casi Decapitado, y a la seora Pomfrey le encant anunciar que las
mandrgoras se estaban volviendo taciturnas y reservadas, lo que quera decir que
rpidamente dejaran atrs la infancia. Una tarde, Harry oy que la seora Pomfrey
deca a Filch amablemente:
Cuando se les haya ido el acn, estarn listas para volver a ser trasplantadas. Y
entonces, las cortaremos y las coceremos inmediatamente. Dentro de poco tendr a la
Seora Norris
con usted otra vez.
Harry pensaba que tal vez el heredero de Slytherin se haba acobardado. Cada vez
deba de resultar ms arriesgado abrir la Cmara de los Secretos, con el colegio tan
alerta y todo el mundo tan receloso. Tal vez el monstruo, fuera lo que fuera, se dispona
a hibernar durante otros cincuenta aos.
Ernie Macmillan, de Hufflepuff, no era tan optimista. Segua convencido de que
Harry era el culpable y que se haba delatado en el club de duelo. Peeves no era
precisamente una ayuda, pues iba por los abarrotados corredores saltando y cantando:
Oh, Potter, eres un zote, ests podrido...!
, pero ahora adems interpretando un baile
al ritmo de la cancin.
Gilderoy Lockhart estaba convencido de que era l quien haba puesto freno a los
ataques. Harry le oy exponerlo as ante la profesora McGonagall mientras los de
Gryffindor marchaban en hilera hacia la clase de Transfiguracin.
No creo que volvamos a tener problem