esde el momento en que ste
se le haba echado a la cabeza en la tienda de animales mgicos.
En cuanto a l, Harry estaba convencido de que
Crookshanks
se haba comido a
Scabbers
, y cuando intent que Hermione comprendiera que todos los indicios parecan
demostrarlo, la muchacha se enfad con Harry tambin.
Ya saba que te pondras de parte de Ron! chill Hermione. Primero la
Saeta de Fuego, ahora
Scabbers
, todo es culpa ma, verdad? Lo nico que te pido,
Harry, es que me dejes en paz. Tengo mucho que hacer.
Ron estaba muy afectado por la prdida de su rata.
Vamos, Ron. Siempre te quejabas de lo aburrida que era
Scabbers
dijo Fred,
con intencin de animarlo. Y adems llevaba mucho tiempo descolorida. Se estaba
consumiendo. Sin duda ha sido mejor para ella morir rpidamente. Un bocado... y no se
dio ni cuenta.
Fred! exclam Ginny indignada.
Lo nico que haca era comer y dormir; Ron. T tambin lo decas intervino
George.
En una ocasin mordi a Goyle! dijo Ron con tristeza. Te acuerdas,
Harry?
S, es verdad respondi Harry.
Fue su momento grandioso coment Fred, incapaz de contener una sonrisa.
La cicatriz que tiene Goyle en el dedo quedar como un ltimo tributo a su memoria.
Venga, Ron. Vete a Hogsmeade y cmprate otra rata. Para qu lamentarse tanto?
En un desesperado intento de animar a Ron, Harry lo persuadi de que acudiera al
ltimo entrenamiento del equipo de Gryffindor antes del partido contra Ravenclaw, y
podra dar una vuelta en la Saeta de Fuego cuando hubieran terminado. Esto alegr a
Ron durante un rato (Estupendo! podr marcar goles montado en ella?). As que se
encaminaron juntos hacia el campo de quidditch.
La seora Hooch, que segua supervisando los entrenamientos de Gryffindor para
cuidar de Harry, estaba tan impresionada por la Saeta de Fuego como todos los dems.
La tom en sus manos antes del comienzo y les dio su opinin profesional.
Mirad qu equilibrio! Si la serie Nimbus tiene un defecto, es esa tendencia a
escorar hacia la cola. Cuando tienen ya unos aos, desarrollan una resistencia al avance.
Tambin han actualizado el palo, que es algo ms delgado que el de las Barredoras. Me
recuerda el de la vieja Flecha Plateada. Es una pena que dejaran de fabricarlas. Yo
aprend a volar en una y tambin era una escoba excelente...
Sigui hablando de esta manera durante un rato, hasta que Wood dijo:
Seora Hooch, le puede devolver a Harry la Saeta de Fuego? Tenemos que
entrenar.
S, claro. Toma, Potter dijo la seora Hooch. Me sentar aqu con
Weasley...
Ella y Ron abandonaron el campo y se sentaron en las gradas, y el equipo de
Gryffindor rode a Wood para recibir las ltimas instrucciones para el partido del da
siguiente.
Harry, acabo de enterarme de quin ser el buscador de Ravenclaw. Es Cho
Chang. Es una alumna de cuarto y es bastante buena. Yo esperaba que no se encontrara
en forma, porque ha tenido algunas lesiones. Wood frunci el entrecejo para expresar

su disgusto ante la total recuperacin de Cho Chang, y luego dijo: Por otra parte,
monta una Cometa 260, que al lado de la Saeta de Fuego parece un juguete.
Ech a la escoba una mirada de ferviente admiracin y dijo: Vamos!
Y por fin Harry mont en la Saeta de Fuego y se elev del suelo.
Era mejor de lo que haba soado. La Saeta giraba al ms ligero roce. Pareca
obedecer ms a sus pensamientos que a sus manos. Corri por el terreno de juego a tal
velocidad que el estadio se convirti en una mancha verde y gris. Harry le dio un viraje
tan brusco que Alicia Spinnet profiri un grito. A continuacin descendi en picado con
perfecto control y roz el csped con los pies antes de volver a elevarse diez, quince,
veinte metros.
Harry, suelto la snitch! grit Wood.
Harry se volvi y corri junto a una bludger hacia la portera. La adelant con
facilidad, vio la snitch que sala disparada por detrs de Wood y al cabo de diez
segundos la tena en la mano.
El equipo lo vitore entusiasmado. Harry solt la snitch, le dio un minuto de
ventaja y se lanz tras ella esquivando al resto del equipo. La localiz cerca de una
rodilla de Katie Bell, dio un rodeo y volvi a atraparla.
Fue la mejor sesin de entrenamiento que haban tenido nunca. El equipo, animado
por la presencia de la Saeta de Fuego, realiz los mejores movimientos de forma
impecable, y cuando descendieron, Wood no tena una sola crtica que hacer, lo cual,
como seal George Weasley, era una absoluta novedad.
No s qu problema podramos tener maana dijo Wood. Tan slo... Harry,
has resuelto tu problema con los dementores, verdad?
S dijo Harry, pensando en su dbil patronus y lamentando que no fuera ms
fuerte.
Los dementores no volvern a aparecer; Oliver. Dumbledore se irritara dijo
Fred con total seguridad.
Esperemos que no dijo Wood. En cualquier caso, todo el mundo ha hecho
un buen trabajo. Ahora volvamos a la torre. Hay que acostarse temprano...
Me voy a quedar un ratito. Ron quiere probar la Saeta coment Harry a Wood.
Y mientras el resto del equipo se encaminaba a los vestuarios, Harry fue hacia Ron,
que salt la barrera de las tribunas y se dirigi hacia l.
La seora Hooch se haba quedado dormida en el asiento.
Ten le dijo Harry entregndole la Saeta de Fuego.
Ron mont en la escoba con cara de emocin y sali zumbando en la noche, que
empezaba a caer, mientras Harry paseaba por el extremo del campo, observndolo.
Cuando la seora Hooch despert sobresaltada ya era completamente de noche. Ri a
Harry y a Ron por no despertarla y los oblig a volver al castillo.
Harry se ech al hombro la Saeta de Fuego y los dos salieron del estadio a oscuras,
comentando el suave movimiento de la Saeta, su formidable aceleracin y su viraje
milimtrico. Estaban a mitad de camino cuando Harry, al mirar hacia la izquierda, vio
algo que le hizo dar un brinco: dos ojos que brillaban en la oscuridad. Se detuvo en
seco. El corazn le lata con fuerza.
Qu ocurre? dijo Ron.
Harry seal hacia los ojos. Ron sac la varita y musit:

Lumos!
Un rayo de luz se extendi sobre la hierba, lleg hasta la base de un rbol e ilumin
sus ramas. All, oculto en el follaje, estaba
Crookshanks
.
Sal de ah! grit Ron, agachndose y cogiendo una piedra del suelo. Pero
antes de que pudiera hacer nada,
Crookshanks
se haba desvanecido con un susurro de

su larga cola canela.
Lo ves? dijo Ron furioso, tirando la piedra al suelo. An le permite andar a
sus anchas. Seguramente piensa acompaar los restos de
Scabbers
con un par de
pjaros.
Harry no respondi. Respir aliviado. Durante unos segundos haba credo que
aquellos ojos eran los del
Grim
. Siguieron hacia el castillo. Avergonzado por su instante
de terror, Harry no explic nada a su amigo. Tampoco mir a derecha ni a izquierda
hasta que llegaron al bien iluminado vestbulo.



Al da siguiente, Harry baj a desayunar con los dems chicos de su dormitorio, que por
lo visto pensaban que la Saeta de Fuego era merecedora de una especie de guardia de
honor. Al entrar Harry en el Gran Comedor; todos se volvieron a mirar la Saeta de
Fuego, murmurando emocionados. Harry vio con satisfaccin que los del equipo de
Slytherin estaban atnitos.
Le has visto la cara? le pregunt Ron con alegra, volvindose para mirar a
Malfoy. No se lo puede creer! Es estupendo!
Wood tambin estaba orgulloso de la Saeta de Fuego.
Djala aqu, Harry dijo, poniendo la escoba en el centro de la mesa y dndole
la vuelta con cuidado, para que el nombre quedara visible. Los de Ravenclaw y
Hufflepuff se acercaron para verla. Cedric Diggory fue a felicitar a Harry por haber
conseguido un sustituto tan soberbio para su Nimbus. Y la novia de Percy, Penelope
Clearwater, de Ravenclaw, pidi permiso para cogerla.
Sin sabotajes, eh, Penelope? le dijo efusivamente Percy mientras la joven
examinaba detenidamente la Saeta de Fuego. Penelope y yo hemos hecho una apuesta
dijo al equipo. Diez galeones a ver quin gana.
Penelope dej la Saeta de Fuego, le dio las gracias a Harry y volvi a la mesa.
Har