arte, Ron. Hermione tiene buen corazn. Y vosotros dos sin dirigirle la
palabra...
Si se deshiciera de ese gato, le volvera a hablar dijo Ron enfadado. Pero
todava lo defiende. Est loco, y ella no admite una palabra en su contra.
Ah, bueno, la gente suele ponerse un poco tonta con sus animales de compaa
dijo Hagrid prudentemente.
Buckbeak
escupi unos huesos de hurn sobre la almohada de Hagrid.
Pasaron el resto del tiempo hablando de las crecientes posibilidades de Gryffindor
de ganar la copa de quidditch. A las nueve en punto, Hagrid los acompa al castillo.
Cuando volvieron a la sala comn, un grupo numeroso de gente se amontonaba
delante del tabln de anuncios.
Hogsmeade el prximo fin de semana! dijo Ron, estirando el cuello para leer
la nueva nota por encima de las cabezas ajenas. Qu vas a hacer? pregunt a
Harry en voz baja, al sentarse.
Bueno, Filch no ha tapado la entrada del pasadizo que lleva a Honeydukes
dijo Harry an ms bajo.
Harry dijo una voz en su odo derecho. Harry se sobresalt. Se volvi y vio a
Hermione, sentada a la mesa que tenan detrs, por un hueco que haba en el muro de
libros que la ocultaba, Harry, si vuelves otra vez a Hogsmeade... le contar a la
profesora McGonagall lo del mapa.
Oyes a alguien, Harry? mascull Ron, sin mirar a Hermione.
Ron, cmo puedes dejarle que vaya? Despus de lo que estuvo a punto de
hacerte Sirius Black! Hablo en serio. Le contar...
As que ahora quieres que expulsen a Harry! dijo Ron, furioso. Es que no
has hecho ya bastante dao este curso?
Hermione abri la boca para responder, pero
Crookshanks
salt sobre su regazo
con un leve bufido. Hermione se asust de la expresin de Ron, cogi a
Crookshanks
y
se fue corriendo hacia los dormitorios de las chicas.
Entonces qu te parece? pregunt Ron a Harry, como si no hubiera habido
ninguna interrupcin. Venga, la ltima vez no viste nada. Ni siquiera has estado
todava en Zonko!
Harry mir a su alrededor para asegurarse de que Hermione no poda or sus
palabras:
De acuerdo dijo. Pero esta vez coger la capa invisible.
El sbado por la maana, Harry meti en la mochila la capa invisible, guard en el

bolsillo el mapa del merodeador y baj a desayunar con los otros. Hermione no dejaba
de mirarlo con suspicacia, pero l evitaba su mirada y se asegur de que ella lo viera
subir la escalera de mrmol del vestbulo mientras todos los dems se dirigan a las
puertas principales.
Adis, Harry! le dijo en voz alta. Hasta la vuelta!
Ron se sonri y gui un ojo.
Harry subi al tercer piso a toda prisa, sacando el mapa del merodeador mientras
corra. Se puso en cuclillas detrs de la bruja tuerta y extendi el mapa. Un puntito
diminuto se mova hacia l. Harry lo examin entornando los ojos. La minscula
inscripcin que acompaaba al puntito deca: NEVILLE LONGBOTTOM.
Harry sac la varita rpidamente, musit
Dissendio y
meti la mochila en la
estatua, pero antes de que pudiera entrar por ella Neville apareci por la esquina:
Harry! Haba olvidado que t tampoco ibas a Hogsmeade.
Hola, Neville dijo Harry, separndose rpidamente de la estatua y volviendo a
meterse el mapa en el bolsillo. Qu haces?
Nada dijo Neville, encogindose de hombros. Te apetece una partida de
snap explosivo
?
Ahora no... Iba a la biblioteca a hacer el trabajo sobre los vampiros, para Lupin.
Voy contigo! dijo Neville con entusiasmo. Yo tampoco lo he hecho!
Eh... Pero si lo termin anoche! Se me haba olvidado!
Estupendo, entonces podrs ayudarme! dijo Neville. No me entra todo eso
del ajo. Se lo tienen que comer o...?
Neville se detuvo con un estremecimiento, mirando por encima del hombro de
Harry.
Era Snape. Neville se puso rpidamente detrs de Harry.
Qu hacis aqu los dos? dijo Snape, detenindose y mirando primero a uno y
despus al otro. Un extrao lugar para reunirse...
Ante el desasosiego de Harry, los ojos negros de Snape miraron hacia las puertas
que haba a cada lado y luego a la bruja tuerta.
No nos hemos reunido aqu explic Harry. Slo nos hemos encontrado por
casualidad.
De veras? dijo Snape. Tienes la costumbre de aparecer en lugares
inesperados, Potter; y raramente te encuentras en ellos sin motivo. Os sugiero que
volvis a la torre de Gryffindor, que es donde debis estar.
Harry y Neville se pusieron en camino sin decir nada. Al doblar la esquina, Harry
mir atrs. Snape pasaba una mano por la cabeza de la bruja tuerta, examinndola
detenidamente. Harry se las arregl para deshacerse de Neville en el retrato de la seora
gorda, diciendo la contrasea y simulando que se haba dejado el trabajo sobre los
vampiros en la biblioteca y que volva por l. Despus de perder de vista a los troles de
seguridad, volvi a sacar el mapa.
El corredor del tercer piso pareca desierto. Harry examin el mapa con
detenimiento y vio con alivio que la minscula mota con la inscripcin SEVERUS
SNAPE estaba otra vez en el despacho.
Ech una carrera hasta la estatua de la bruja, abri la entrada de la joroba y se
desliz hasta encontrar la mochila al final de aquella especie de tobogn de piedra.
Borr el mapa del merodeador y ech a correr.
Completamente oculto por la capa invisible, Harry sali a la luz del sol por la puerta de
Honeydukes y dio un codazo a Ron en la espalda.

Soy yo susurro.
Por qu has tardado tanto? dijo Ron entre dientes.
Snape rondaba por all.
Echaron a andar por High Street.
Dnde ests? le preguntaba Ron de vez en cuando, por la comisura de la
boca. Sigues ah? Qu raro resulta esto...
Fueron a la oficina de correos. Ron hizo como que miraba el precio de una lechuza
que iba hasta Egipto, donde estaba Bill, y de esa manera Harry pudo hartarse de
curiosear. Por lo menos trescientas lechuzas ululaban suavemente, desde las grises
grandes hasta las pequesimas
scops
(Slo entregas locales), que caban en la palma
de la mano de Harry.
Luego visitaron la tienda de Zonko, que estaba tan llena de estudiantes de
Hogwarts que Harry tuvo que tener mucho cuidado para no pisar a nadie y no provocar
el pnico. Haba artculos de broma para satisfacer hasta los sueos ms descabellados
de Fred y George. Harry susurr a Ron lo que quera que le comprara y le pas un poco
de oro por debajo de la capa. Salieron de Zonko con los monederos bastante ms vacos
que cuando entraron, pero con los bolsillos abarrotados de bombas ftidas, dulces de
hipots, jabn de huevos de rana y una taza que morda la nariz.
El da era agradable, con un poco de brisa, y a ninguno de los dos le apeteca
meterse dentro de ningn sitio, as que siguieron caminando, dejaron atrs Las Tres
Escobas y subieron una cuesta para ir a visitar la Casa de los Gritos, el edificio ms
embrujado de Gran Bretaa. Estaba un poco separada y ms elevada que el resto del
pueblo, e incluso a la luz del da resultaba escalofriante con sus ventanas cegadas y su
jardn hmedo, sombro y cuajado de maleza.
Hasta los fantasmas de Hogwarts la evitan explic Ron, apoyado como Harry
en la valla, levantando la vista hacia ella. Le he preguntado a Nick Casi Decapitado...
Dice que ha odo que aqu residen unos fantasmas muy bestias. Nadie puede entrar.
Fred y George lo intentaron, claro, pero todas las entradas estn tapadas.
Harry, agotado por la subida, estaba pensando en quitarse la capa durante unos
minutos cuando oy voces cercanas. Alguien suba hacia la casa por el otro lado de la
colina. Un momento despus apareci Malfoy, seguido de cerca por Crabbe y Goyle.
Malfoy deca:
... en cualquier momento recibir una lechuza de mi padre. Tengo que ir al juicio
para declarar por lo de mi brazo. Tengo que explicar que lo tuve inutilizado durante tres
meses...
Crabbe y Goyle se rieron.
Ojal pudiera or a ese gigante imbcil y peludo defendindose: Es inofensivo,
de verdad. Ese hipogrifo es tan bueno como un... Malfoy vio a Ron de repente. Hizo
una mueca malvola. Qu haces, Weasley? Levant la vista hacia la casa en
ruinas que haba detrs de Ron: Supongo que te encantara vivir