etalle.
Sac su varita mgica y se volvi hacia ellos.
Lo lamento profundamente, muchachos, pero ahora os tengo que echar uno de
mis embrujos desmemorizantes. No puedo permitir que revelis a todo el mundo mis
secretos. No volvera a vender ni un solo libro...
Harry sac su varita justo a tiempo. Lockhart apenas haba alzado la suya cuando

Harry grit:

Expelliarmus!
Lockhart sali despedido hacia atrs y cay sobre uno de los bales. La varita vol
por el aire. Ron la cogi y la tir por la ventana.
No debera haber permitido que el profesor Snape nos enseara esto dijo
Harry furioso, apartando el bal a un lado de una patada. Lockhart lo miraba, otra vez
con aspecto desvalido. Harry lo apuntaba con la varita.
Qu queris que haga yo? dijo Lockhart con voz dbil. No s dnde est la
Cmara de los Secretos. No puedo hacer nada.
Tiene suerte dijo Harry, obligndole a levantarse a punta de varita. Creo
que nosotros s sabemos dnde est. Y qu es lo que hay dentro. Vamos.
Hicieron salir a Lockhart de su despacho, descendieron por las escaleras ms
cercanas y fueron por el largo corredor de los mensajes en la pared, hasta la puerta de
los aseos de Myrtle
la Llorona
.
Hicieron pasar a Lockhart delante. A Harry le hizo gracia que temblara.
Myrtle
la Llorona
estaba sentada sobre la cisterna del ltimo retrete.
Ah, eres t! dijo ella, al ver a Harry. Qu quieres esta vez?
Preguntarte cmo moriste dijo Harry.
El aspecto de Myrtle cambi de repente. Pareca como si nunca hubiera odo una
pregunta que la halagara tanto.
Oooooooh, fue horrible! dijo encantada. Sucedi aqu mismo. Mor en este
mismo retrete. Lo recuerdo perfectamente. Me haba escondido porque Olive Hornby se
rea de mis gafas. La puerta estaba cerrada y yo lloraba, y entonces o que entraba
alguien. Decan algo raro. Pienso que deban de estar hablando en una lengua extraa.
De cualquier manera, lo que de verdad me llam la atencin es que era un chico el que
hablaba. As que abr la puerta para decirle que se fuera y utilizara sus aseos, pero
entonces... Myrtle estaba henchida de orgullo, el rostro iluminado me mor.
Cmo? pregunt Harry.
Ni idea dijo Myrtle en voz muy baja. Slo recuerdo haber visto unos
grandes ojos amarillos. Todo mi cuerpo qued como paralizado, y luego me fui
flotando... dirigi a Harry una mirada ensoadora. Y luego regres. Estaba decidida
a hacerle un embrujo a Olive Hornby. Ah, pero ella estaba arrepentida de haberse redo
de mis gafas.
Exactamente dnde viste los ojos? pregunt Harry
Por ah contest Myrtle, sealando vagamente hacia el lavabo que haba
enfrente de su retrete.
Harry y Ron se acercaron a toda prisa. Lockhart se qued atrs, con una mirada de
profundo terror en el rostro.
Pareca un lavabo normal. Examinaron cada centmetro de su superficie, por dentro
y por fuera, incluyendo las caeras de debajo. Y entonces Harry lo vio: haba una
diminuta serpiente grabada en un lado de uno de los grifos de cobre.
Ese grifo no ha funcionado nunca dijo Myrtle con alegra, cuando intentaron
accionarlo.
Harry dijo Ron, di algo. Algo en lengua
prsel
.
Pero... Harry hizo un esfuerzo. Las nicas ocasiones en que haba logrado
hablar en lengua
prsel
estaba delante de una verdadera serpiente. Se concentr en la
diminuta figura, intentando imaginar que era una serpiente de verdad.
brete dijo.
Mir a Ron, que negaba con la cabeza.
Lo has dicho en nuestra lengua explic.

Harry volvi a mirar a la serpiente, intentando imaginarse que estaba viva. Al
mover la cabeza, la luz de la vela produca la sensacin de que la serpiente se mova.
brete repiti.
Pero ya no haba pronunciado palabras, sino que haba salido de l un extrao
silbido, y de repente el grifo brill con una luz blanca y comenz a girar. Al cabo de un
segundo, el lavabo empez a moverse. El lavabo, de hecho, se hundi, desapareci,
dejando a la vista una tubera grande, lo bastante ancha para meter un hombre dentro.
Harry oy que Ron exhalaba un grito ahogado y levant la vista. Estaba planeando
qu era lo que haba que hacer.
Bajar por l dijo.
No poda echarse atrs, ahora que haban encontrado la entrada de la cmara. No
poda desistir si exista la ms ligera, la ms remota posibilidad de que Ginny estuviera
viva.
Yo tambin dijo Ron.
Hubo una pausa.
Bien, creo que no os hago falta dijo Lockhart, con una reminiscencia de su
antigua sonrisa. As que me...
Puso la mano en el pomo de la puerta, pero tanto Ron como Harry lo apuntaron con
sus varitas.
Usted bajar delante gru Ron.
Con la cara completamente blanca y desprovisto de varita, Lockhart se acerc a la
abertura.
Muchachos dijo con voz dbil, muchachos, de qu va a servir?
Harry le peg en la espalda con su varita. Lockhart meti las piernas en la tubera.
No creo realmente... empez a decir, pero Ron le dio un empujn, y se hundi
tubera abajo. Harry se apresur a seguirlo. Se meti en la tubera y se dej caer.
Era como tirarse por un tobogn interminable, viscoso y oscuro. Poda ver otras
tuberas que surgan como ramas en todas las direcciones, pero ninguna era tan larga
como aquella por la que iban, que se curvaba y retorca, descendiendo sbitamente.
Calculaba que ya estaban por debajo incluso de las mazmorras del castillo. Detrs de l
poda or a Ron, que haca un ruido sordo al doblar las curvas.
Y entonces, cuando se empezaba a preguntar qu sucedera cuando llegara al final,
la tubera tom una direccin horizontal, y l cay del extremo del tubo al hmedo suelo
de un oscuro tnel de piedra, lo bastante alto para poder estar de pie. Lockhart se estaba
incorporando un poco ms all, cubierto de barro y blanco como un fantasma. Harry se
hizo a un lado y Ron sali tambin del tubo como una bala.
Debemos encontrarnos a kilmetros de distancia del colegio dijo Harry, y su
voz resonaba en el negro tnel.
Y debajo del lago, quiz dijo Ron, afinando la vista para vislumbrar los muros
negruzcos y llenos de barro.
Los tres intentaron ver en la oscuridad lo que haba delante.
Lumos!
orden Harry a su varita, y la lucecita se encendi de nuevo.
Vamos dijo a Ron y a Lockhart, y comenzaron a andar. Sus pasos retumbaban en el
hmedo suelo.
El tnel estaba tan oscuro que slo podan ver a corta distancia. Sus sombras,
proyectadas en las hmedas paredes por la luz de la varita, parecan figuras
monstruosas.
Recordad dijo Harry en voz baja, mientras caminaban con cautela: al menor
signo de movimiento, hay que cerrar los ojos inmediatamente.
Pero el tnel estaba tranquilo como una tumba, y el primer sonido inesperado que

oyeron fue cuando Ron pis el crneo de una rata. Harry baj la varita para alumbrar el
suelo y vio que estaba repleto de huesos de pequeos animales. Haciendo un esfuerzo
para no imaginarse el aspecto que podra presentar Ginny si la encontraban, Harry fue
marcndoles el camino. Doblaron una oscura curva.
Harry, ah hay algo... dijo Ron con la voz ronca, cogiendo a Harry por el
hombro.
Se quedaron quietos, mirando. Harry poda ver tan slo la silueta de una cosa
grande y encorvada que yaca de un lado a otro del tnel. No se mova.
Quizs est dormido musit, volvindose a mirar a los otros dos. Lockhart se
tapaba los ojos con las manos. Harry volvi a mirar aquello; el corazn le palpitaba con
tanta rapidez que le dola.
Muy despacio, abriendo los ojos slo lo justo para ver, Harry avanz con la varita
en alto.
La luz ilumin la piel de una serpiente gigantesca, una piel de un verde intenso,
ponzooso, que yaca atravesada en el suelo del tnel, retorcida y vaca. El animal que
haba dejado all su muda deba de medir al menos siete metros.
Caray! exclam Ron con voz dbil.
Algo se movi de pronto detrs de ellos. Gilderoy Lockhart se haba cado de
rodillas.
Levntese le dijo Ron con brusquedad, apuntando a Lockhart con su varita.
Lockhart se puso de pie, pero se abalanz sobre Ron y lo derrib al suelo de un
golpe.
Harry salt hacia delante, pero ya era demasiado tarde. Lockhart se incorporaba,
