, que reprimi rpidamente. Se incorpor con la jarra en las manos y
esforzndose por contener las lgrimas.
Nosotros tambin estaremos contigo, Hagrid comenz, pero Hagrid neg con
la despeinada cabeza.
Tenis que volver al castillo. Os he dicho que no quera que lo vierais. Y
tampoco deberais estar aqu. Si Fudge y Dumbledore te pillan fueran sin permiso,
Harry, te vers en un aprieto.
Por el rostro de Hermione corran lgrimas silenciosas, pero disimul ante Hagrid
preparando el t. Al coger la botella de leche para verter parte de ella en la jarra, dio un
grito.
Ron! No... no puedo creerlo. Es
Scabbers
!
Ron la mir boquiabierto.

Qu dices?
Hermione acerc la jarra a la mesa y la volc. Con un gritito asustado y
desesperado por volver a meterse en el recipiente,
Scabbers
apareci correteando por la
mesa.

Scabbers!
exclam Ron desconcertado.
Scabbers
, qu haces aqu?
Cogi a la rata, que forcejeaba por escapar; y la levant para verla a la luz. Tena
un aspecto horrible. Estaba ms delgada que nunca. Se le haba cado mucho pelo,
dejndole amplias lagunas, y se retorca en las manos de Ron, desesperada por escapar.
No te preocupes,
Scabbers
dijo Ron. No hay gatos. No hay nada que temer.
De pronto, Hagrid se puso en pie, mirando la ventana fijamente. Su cara,
habitualmente rubicunda, se haba puesto del color del pergamino.
Ya vienen...
Harry, Ron y Hermione se dieron rpidamente la vuelta. Un grupo de hombres
bajaba por los lejanos escalones de la puerta principal del castillo. Delante iba Albus
Dumbledore. Su barba plateada brillaba al sol del ocaso. A su lado iba Cornelius Fudge.
Tras ellos marchaban el viejo y dbil miembro de la Comisin y el verdugo Macnair.
Tenis que iros dijo Hagrid. Le temblaba todo el cuerpo. No deben veros
aqu... Marchaos ya.
Ron se meti a
Scabbers
en el bolsillo y Hermione cogi la capa.
Salid por detrs.
Lo siguieron hacia la puerta trasera que daba al huerto. Harry se senta muy raro y
an ms al ver a
Buckbeak
a pocos metros, atado a un rbol, detrs de las calabazas.
Buckbeak
pareca presentir algo. Volvi la cara afilada de un lado a otro y golpe el
suelo con la zarpa, nervioso.
No temas,
Buckbeak
dijo Hagrid con voz suave. No temas. Se volvi
hacia los tres amigos. Venga, marchaos.
Pero no se movieron.
Hagrid, no podemos... Les diremos lo que de verdad sucedi.
No pueden matarlo...
Marchaos! orden Hagrid con firmeza. Ya es bastante horrible y slo
faltara que adems os metierais en un lo.
No tenan opcin. Mientras Hermione echaba la capa sobre los otros dos, oyeron
hablar al otro lado de la cabaa. Hagrid mir hacia el punto por el que acababan de
desaparecer.
Marchaos, rpido dijo con acritud. No escuchis.
Y volvi a entrar en la cabaa al mismo tiempo que alguien llamaba a la puerta de
delante.
Lentamente, como en trance, Harry, Ron y Hermione rodearon silenciosamente la
casa. Al llegar al otro lado, la puerta se cerr con un golpe seco.
Vmonos aprisa, por favor susurr Hermione. No puedo seguir aqu, no lo
puedo soportar...
Empezaron a subir hacia el castillo. El sol se apresuraba a ocultarse; el cielo se
haba vuelto de un gris claro teido de prpura, pero en el oeste haba destellos de rojo
rub.
Ron se detuvo en seco.
Por favor; Ron comenz Hermione.
Se trata de
Scabbers
..., quiere salir.
Ron se inclinaba intentando impedir que
Scabbers
se escapara, pero la rata estaba
fuera de s; chillando como loca, se debata y trataba de morder a Ron en la mano.

Scabbers
, tonta, soy yo susurr Ron.

Oyeron abrirse una puerta detrs de ellos y luego voces masculinas.
Por favor; Ron, vmonos, estn a punto de hacerlo! insisti Hermione.
Vale, qudate quieta,
Scabbers
!
Siguieron caminando; al igual que Hermione, Harry procuraba no or el sordo
rumor de las voces que sonaban detrs de ellos. Ron volvi a detenerse.
No la puedo sujetar... Calla,
Scabbers
, o nos oir todo el mundo.
La rata chillaba como loca, pero no lo bastante fuerte para eclipsar los sonidos que
llegaban del jardn de Hagrid. Las voces de hombre se mezclaban y se confundan.
Hubo un silencio y luego, sin previo aviso, el inconfundible silbido del hacha rasgando
el aire. Hermione se tambale.
Ya est! susurr a Harry. No me lo puedo creer; lo han hecho!
17
El perro, el gato y la rata
A Harry se le qued la mente en blanco a causa de la impresin. Los tres se haban
quedado paralizados bajo la capa invisible. Los ltimos rayos del sol arrojaron una luz
sanguinolenta sobre los terrenos, en los que las sombras se dibujaban muy alargadas.
Detrs de ellos oyeron un aullido salvaje.
Hagrid! susurr Harry. Sin pensar en lo que hacia, fue a darse la vuelta, pero
Ron y Hermione lo cogieron por los brazos.
No podemos dijo Ron, blanco como una pared. Se ver en un problema ms
serio si se descubre que lo hemos ido a visitar...
Hermione respiraba floja e irregularmente.
Cmo... han podido...? pregunt jadeando, como si se ahogase. Cmo han
podido?
Vamos dijo Ron, tiritando.
Reemprendieron el camino hacia el castillo, andando muy despacio para no
descubrirse. La luz se apagaba. Cuando llegaron a campo abierto, la oscuridad se cerna
sobre ellos como un embrujo.

Scabbers,
estate quieta susurr Ron, llevndose la mano al pecho. La rata se
retorca como loca. Ron se detuvo, obligando a
Scabbers
a que se metiera del todo en el
bolsillo. Qu te ocurre, tonta? Qudate quieta... AY! Me ha mordido!
Ron, cllate! susurr Hermione. Fudge se presentar aqu dentro de un
minuto...
No hay manera.
Scabbers
estaba aterrorizada. Se retorca con todas sus fuerzas, intentando soltarse
de Ron.
Qu le ocurre?
Pero Harry acababa de ver a
Crookshanks
acercndose a ellos sigilosamente,
arrastrndose y con los grandes ojos amarillos destellando pavorosamente en la
oscuridad. Harry no saba si el gato los vea o se orientaba por los chillidos de
Scabbers
.

Crookshanks!
gimi Hermione. No, vete,
Crookshanks
! Vete!
Pero el gato se acercaba ms...

Scabbers
... NO!
Demasiado tarde... La rata escap por entre los dedos de Ron, se ech al suelo y

huy a toda prisa. De un salto,
Crookshanks
se lanz tras el roedor; y antes de que
Harry y Hermione pudieran detenerlo, Ron se sali de la capa y se intern en la
oscuridad.
Ron! gimi Hermione.
Ella y Harry se miraron y lo siguieron a la carrera. Era imposible correr a toda
velocidad debajo de la capa, as que se la quitaron y la llevaron al vuelo, ondeando
como un estandarte mientras seguan a Ron. Oan delante de ellos el ruido de sus pasos
y los gritos que diriga a
Crookshanks
.
Aljate de l..., aljate...
Scabbers
, ven aqu...
Oyeron un golpe seco.
Te he atrapado! Vete, gato asqueroso.
Harry y Hermione casi chocaron contra Ron. Estaba tendido en el suelo.
Scabbers
haba vuelto a su bolsillo y Ron sujetaba con ambas manos el tembloroso bulto.
Vamos, Ron, volvamos a cubrirnos dijo Hermione jadeando. Dumbledore y
el ministro saldrn dentro de un minuto.
Pero antes de que pudieran volver a taparse, antes incluso de que pudieran
recuperar el aliento, oyeron los pasos de unas patas gigantes. Algo se acercaba a ellos en
la oscuridad: un enorme perro negro de ojos claros.
Harry quiso coger la varita, pero era ya demasiado tarde. El perro haba dado un
gran salto y sus patas delanteras le golpearon el pecho. Harry cay de espaldas, con un
fardo de pelo. Sinti el clido aliento del fardo, sus dientes de tres centmetros de
longitud...
Pero el empujn lo haba llevado demasiado lejos. Se apart rodando. Aturdido,
sintiendo como si le hubieran roto las costillas, trat de ponerse en pie; oy rugir al
animal, preparndose para un nuevo ataque.
Ron se levant. Cuando el perro volvi a saltar contra ellos, Ron empuj a Harry
hacia un lado y el perro mordi el brazo estirado de Ron. Harry embisti y agarr al
animal por el pelo, pero ste arrastraba a Ron con tanta facilidad como si fuera un
mueco de trapo.
Entonces, algo surgido de no se saba d