y.
Es de Dumbledore dijo Harry, encogindose para pasar.
Y cmo has conseguido esa espada? dijo Ron, mirando con la boca abierta el
arma que brillaba en la mano de Harry.
Te lo explicar cuando salgamos dijo Harry, mirando a Ginny de soslayo.
Pero...
Ms tarde insisti Harry. No crea que fuera buena idea decirle en aquel
momento quin haba abierto la cmara, y menos delante de Ginny. Dnde est
Lockhart?
Volvi atrs dijo Ron, sonriendo y sealando con la cabeza hacia el principio
del tnel. No est bien. Ya veris.
Guiados por
Fawkes
, cuyas alas rojas emitan en la oscuridad reflejos dorados,
desanduvieron el camino hasta la tubera. Gilderoy Lockhart estaba all sentado,
tarareando plcidamente.
Ha perdido la memoria dijo Ron. El embrujo desmemorizante le sali por la
culata. Le dio a l. No tiene ni idea de quin es, ni de dnde est, ni de quines somos.
Le dije que se quedara aqu y nos esperara. Es un peligro para s mismo.
Lockhart los mir a todos afablemente.
Hola dijo. Qu sitio tan curioso, verdad? Vivs aqu?
No respondi Ron, mirando a Harry y arqueando las cejas.
Harry se inclin y mir la larga y oscura tubera.
Has pensado cmo vamos a subir? pregunt a Ron.
Ron neg con la cabeza, pero
Fawkes
ya haba pasado delante de Harry y se
hallaba revoloteando delante de l. Los ojos redondos del ave brillaban en la oscuridad
mientras agitaba sus alas doradas. Harry lo mir, dubitativo.
Parece como si quisiera que te cogieras a l... dijo Ron, perplejo. Pero pesas
demasiado para que un pjaro te suba.
Fawkes
aclar Harry no es un pjaro normal.
Se volvi inmediatamente a los otros. Vamos a darnos la mano. Ginny, coge
la de Ron. Profesor Lockhart...
Se refiere a usted aclar Ron a Lockhart.
Coja la otra mano de Ginny.
Harry se meti la espada y el Sombrero Seleccionador en el cinto. Ron se agarr a
los bajos de la tnica de Harry, y Harry, a las plumas de la cola de
Fawkes,
que
resultaban curiosamente clidas al tacto.
Una extraordinaria luminosidad pareci extenderse por todo el cuerpo del ave, y en
un segundo se encontraron subiendo por la tubera a toda velocidad. Harry poda or a
Lockhart que deca:
Asombroso, asombroso! Parece cosa de magia!
El aire helado azotaba el pelo de Harry, y cuando empezaba a disfrutar del paseo, el
viaje por la tubera termin. Los cuatro fueron saltando al suelo mojado junto a Myrtle
la Llorona
, y mientras Lockhart se arreglaba el sombrero, el lavabo que ocultaba la
tubera volvi a su lugar cerrando la abertura.
Myrtle los miraba con ojos desorbitados.

Ests vivo dijo a Harry sin comprender.
Pareces muy decepcionada respondi serio, limpindose las motas de sangre y
de barro que tena en las gafas.
No, es que... haba estado pensando. Si hubieras muerto, aqu seras bienvenido.
Te dejara compartir mi retrete le dijo Myrtle, ruborizndose de color plata.
Uf! dijo Ron, cuando salieron de los aseos al corredor oscuro y desierto.
Harry, creo que le gustas a Myrtle! Ginny, tienes una rival!
Pero por el rostro de Ginny seguan resbalando unas lgrimas silenciosas.
Adnde vamos? pregunt Ron, mirando a Ginny con impaciencia. Harry
seal hacia delante.
Fawkes
iluminaba el camino por el corredor, con su destello de oro. Lo siguieron a
grandes zancadas, y en un instante se hallaron ante el despacho de la profesora
McGonagall.
Harry llam y abri la puerta.
18
La recompensa de Dobby
Hubo un momento de silencio cuando Harry, Ron, Ginny y Lockhart aparecieron en la
puerta, llenos de barro, suciedad y, en el caso de Harry, sangre. Luego alguien grit:
Ginny!
Era la seora Weasley, que estaba llorando delante de la chimenea. Se puso en pie
de un salto, seguida por su marido, y se abalanzaron sobre su hija.
Harry, sin embargo, miraba detrs de ellos. El profesor Dumbledore estaba ante la
repisa de la chimenea, sonriendo, junto a la profesora McGonagall, que respiraba con
dificultad y se llevaba una mano al pecho.
Fawkes
pas zumbando cerca de Harry para
posarse en el hombro de Dumbledore. Sin apenas darse cuenta, Harry y Ron se
encontraron atrapados en el abrazo de la seora Weasley
La habis salvado! La habis salvado! Cmo lo hicisteis?
Creo que a todos nos encantara enterarnos dijo con un hilo de voz la
profesora McGonagall.
La seora Weasley solt a Harry, que dud un instante, luego se acerc a la mesa y
deposit encima el Sombrero Seleccionador, la espada con rubes incrustados y lo que
quedaba del diario de Ryddle.
Harry empez a contarlo todo. Habl durante casi un cuarto de hora, mientras los
dems lo escuchaban absortos y en silencio. Cont lo de la voz que no sala de ningn
sitio; que Hermione haba comprendido que lo que l oa era un basilisco que se mova
por las tuberas; que l y Ron siguieron a las araas por el bosque; que Aragog les haba
dicho dnde haba matado a su vctima el basilisco; que haba adivinado que Myrtle
la
Llorona
haba sido la vctima, y que la entrada a la Cmara de los Secretos poda
encontrarse en los aseos...
Muy bien seal la profesora McGonagall, cuando Harry hizo una pausa,
as que averiguasteis dnde estaba la entrada, quebrantando un centenar de normas,
aadira yo. Pero cmo demonios conseguisteis salir con vida, Potter?
As que Harry, con la voz ronca de tanto hablar, les relat la oportuna llegada de
Fawkes
y del Sombrero Seleccionador, que le proporcion la espada. Pero luego

titube. Haba evitado hablar sobre la relacin entre el diario de Ryddle y Ginny. Ella
apoyaba la cabeza en el hombro de su madre, y segua derramando silenciosas lgrimas
por las mejillas. Y si la expulsaban?, pens Harry aterrorizado. El diario de Ryddle no
servira ya como prueba, pues haba quedado inservible... cmo podran demostrar que
era el causante de todo?
Instintivamente, Harry mir a Dumbledore, y ste esboz una leve sonrisa. La
hoguera de la chimenea haca brillar sus lentes de media luna.
Lo que ms me intriga dijo Dumbledore amablemente, es cmo se las
arregl lord Voldemort para embrujar a Ginny, cuando mis fuentes me indican que
actualmente se halla oculto en los bosques de Albania.
Harry se sinti maravillosamente aliviado.
Qu... qu? pregunt el seor Weasley con voz atnita. Sabe qui-quin?
Ginny embrujada? Pero Ginny no ha... Ginny no ha sido... verdad?
Fue el diario dijo inmediatamente Harry, cogindolo y ensendoselo a
Dumbledore. Ryddle lo escribi cuando tena diecisis aos.
Dumbledore cogi el diario que sostena Harry y examin minuciosamente sus
pginas quemadas y mojadas.
Soberbio dijo con suavidad. Por supuesto, l ha sido probablemente el
alumno ms inteligente que ha tenido nunca Hogwarts. Se volvi hacia los Weasley,
que lo miraban perplejos. Muy pocos saben que lord Voldemort se llam antes Tom
Ryddle. Yo mismo le di clase, hace cincuenta aos, en Hogwarts. Desapareci tras
abandonar el colegio... Recorri el mundo..., profundiz en las Artes Oscuras, tuvo trato
con los peores de entre los nuestros, acometi peligros, transformaciones mgicas, hasta
tal punto que cuando resurgi como lord Voldemort resultaba irreconocible.
Prcticamente nadie relacion a lord Voldemort con el muchacho inteligente y
encantador que recibi aqu el Premio Anual.
Pero Ginny dijo la seora Weasley. Qu tiene que ver nuestra Ginny con
l?
Su... su diario! dijo Ginny entre sollozos. He estado escribiendo en l, y me
ha estado contestando durante todo el curso...
Ginny! exclam su padre, atnito. No te he enseado una cosa? Qu te
he dicho siempre? No confes en cosas que tengan la capacidad de pensar pero de las
cuales no sepas dnde tienen el cerebro. Por qu no me enseaste el diario a m o a tu
madre? Un objeto tan sospechoso como se, tena que ser cosa de magia negra!
No..., no lo saba solloz Ginny. Lo encontr dentro de uno de los libros
que me haba comprado mam. Pens que alguien lo haba dejado all y se le haba
olvidado...
La seorita Weasley debera ir directamente a la enfermera terci
Dumbledore con 