arry se atragant y la mujer aprovech la oportunidad para obligarle a volver a
la cama.
Ahora, por favor; seor ministro... Estos nios necesitan cuidados. Les ruego que
salgan.
Volvi a abrirse la puerta. Era Dumbledore. Harry trag con dificultad el trozo de
chocolate y volvi a levantarse.
Profesor Dumbledore, Sirius Black...
Por Dios santo! Es esto una enfermera o qu? Seor director; he de insistir en
que...
Te pido mil perdones, Poppy, pero necesito cambiar unas palabras con el seor
Potter y la seorita Granger. He estado hablando con Sirius Black.
Supongo que le ha contado el mismo cuento de hadas que meti en la cabeza de
Potter espet Snape. Algo sobre una rata y sobre que Pettigrew est vivo?
Eso es efectivamente lo que dice Black dijo Dumbledore, examinando
detenidamente a Snape por sus gafas de media luna.
Y acaso mi testimonio no cuenta para nada? gru Snape. Peter Pettigrew
no estaba en la Casa de los Gritos ni vi seal alguna de l por all.
Eso es porque usted estaba inconsciente, profesor! dijo con seriedad
Hermione. No lleg con tiempo para or...
Seorita Granger! CIERRE LA BOCA!
Vamos, Snape dijo Fudge. La muchacha est trastornada, hay que ser

comprensivos.
Me gustara hablar con Harry y con Hermione a solas dijo Dumbledore
bruscamente. Cornelius, Severus, Poppy Se lo ruego, djennos.
Seor director farfull la seora Pomfrey. Necesitan tratamiento, necesitan
descanso.
Esto no puede esperar dijo Dumbledore. Insisto.
La seora Pomfrey frunci la boca, se fue con paso firme a su despacho, que estaba
al final de la sala, y dio un portazo al cerrar. Fudge consult la gran saboneta de oro que
le colgaba del chaleco.
Los dementores deberan de haber llegado ya. Ir a recibirlos. Dumbledore, nos
veremos arriba.
Fue hacia la puerta y la mantuvo abierta para que pasara Snape. Pero Snape no se
movi.
No creer una palabra de lo que dice Black, verdad? susurr con los ojos
fijos en Dumbledore.
Quiero hablar a solas con Harry y con Hermione repiti Dumbledore.
Snape avanz un paso hacia Dumbledore.
Sirius Black demostr ser capaz de matar cuando tena diecisis aos dijo
Snape en voz baja. No lo habr olvidado. No habr olvidado que intent matarme.
Mi memoria sigue siendo tan buena como siempre, Severus respondi
Dumbledore con tranquilidad.
Snape gir sobre los talones y sali con paso militar por la puerta que Fudge
mantena abierta. La puerta se cerr tras ellos y Dumbledore se volvi hacia Harry y
Hermione. Los dos empezaron a hablar al mismo tiempo.
Seor profesor; Black dice la verdad: nosotros vimos a Pettigrew
Escap cuando el profesor Lupin se convirti en hombre lobo.
Es una rata.
La pata delantera de Pettigrew... quiero decir; el dedo: l mismo se lo cort.
Pettigrew atac a Ron. No fue Sirius.
Pero Dumbledore levant una mano para detener la avalancha de explicaciones.
Ahora tenis que escuchar vosotros y os ruego que no me interrumpis, porque
tenemos muy poco tiempo dijo con tranquilidad. Black no tiene ninguna prueba de
lo que dice, salvo vuestra palabra. Y la palabra de dos brujos de trece aos no
convencer a nadie. Una calle llena de testigos jur haber visto a Sirius matando a
Pettigrew. Yo mismo di testimonio al Ministerio de que Sirius era el guardin secreto de
los Potter.
El profesor Lupin tambin puede testificarlo dijo Harry, incapaz de
mantenerse callado.
El profesor Lupin se encuentra en estos momentos en la espesura del bosque,
incapaz de contarle nada a nadie. Cuando vuelva a ser humano, ya ser demasiado tarde.
Sirius estar ms que muerto. Y adems, la gente confa tan poco en los licntropos que
su declaracin tendr muy poco peso. Y el hecho de que l y Sirius sean viejos amigos...
Pero...
Escchame, Harry. Es demasiado tarde, lo entiendes? Tienes que comprender
que la versin del profesor Snape es mucho ms convincente que la vuestra.
l odia a Sirius dijo Hermione con desesperacin. Por una broma tonta que
le gast.
Sirius no ha obrado como un inocente. La agresin contra la seora gorda...,
entrar con un cuchillo en la torre de Gryffindor... Si no encontramos a Pettigrew, vivo o
muerto, no tendremos ninguna posibilidad de cambiar la sentencia.

Pero usted nos cree.
S, yo s respondi en voz baja. Pero no puedo convencer a los dems ni
desautorizar al ministro de Magia.
Harry mir fijamente el rostro serio de Dumbledore y sinti como si se hundiera el
suelo bajo sus pies. Siempre haba tenido la idea de que Dumbledore lo poda arreglar
todo. Crea que poda sacar del sombrero una solucin asombrosa. Pero no: su ltima
esperanza se haba esfumado.
Lo que necesitamos es ganar tiempo dijo Dumbledore despacio. Sus ojos azul
claro pasaban de Harry a Hermione.
Pero... empez Hermione, poniendo los ojos muy redondos. AH!
Ahora prestadme atencin dijo Dumbledore, hablando muy bajo y muy
claro. Sirius est encerrado en el despacho del profesor Flitwick, en el sptimo piso.
Torre oeste, ventana nmero trece por la derecha. Si todo va bien, esta noche podris
salvar ms de una vida inocente. Pero recordadlo los dos: no os pueden ver. Seorita
Granger, ya conoces las normas. Sabes lo que est en juego. No deben veros.
Harry no entenda nada. Dumbledore se alej y al llegar a la puerta se volvi.
Os voy a cerrar con llave. Son consult su reloj las doce menos cinco.
Seorita Granger; tres vueltas deberan bastar. Buena suerte.
Buena suerte? repiti Harry, cuando la puerta se hubo cerrado tras
Dumbledore. Tres vueltas? Qu quiere decir? Qu es lo que tenemos que hacer?
Pero Hermione rebuscaba en el cuello de su tnica y sac una cadena de oro muy
larga y fina.
Ven aqu, Harry dijo perentoriamente. Rpido!
Harry, perplejo, se acerc a ella. Hermione estir la cadena por fuera de la tnica
y Harry pudo ver un pequeo reloj de arena que penda de ella. As. Puso la cadena
tambin alrededor del cuello de Harry. Preparado? dijo jadeante.
Qu hacemos? pregunt Harry sin comprender.
Hermione dio tres vueltas al reloj de arena.
La sala oscura desapareci. Harry tuvo la sensacin de que volaba muy
rpidamente hacia atrs. A su alrededor vea pasar manchas de formas y colores
borrosos. Notaba palpitaciones en los odos. Quiso gritar; pero no poda or su propia
voz.
Sinti el suelo firme bajo sus pies y todo volvi a aclararse. Se hallaba de pie, al
lado de Hermione, en el vaco vestbulo, y un chorro de luz dorada baaba el suelo
pavimentado penetrando por las puertas principales, que estaban abiertas. Mir a
Hermione con la cadena clavndosele en el cuello.
Hermione, qu...?
Ah dentro! Hermione cogi a Harry del brazo y lo arrastr por el vestbulo
hasta la puerta del armario de la limpieza. Lo abri, empuj a Harry entre los cubos y
las fregonas, entr ella tras l y cerr la puerta.
Qu..., cmo...? Hermione, qu ha pasado?
Hemos retrocedido en el tiempo susurr Hermione, quitndole a Harry, a
oscuras, la cadena del cuello. Tres horas.
Harry se palp la pierna y se dio un fuerte pellizco. Le doli mucho, lo que en
principio descartaba la posibilidad de que estuviera soando.
Pero...
Chist! Escucha! Alguien viene! Creo que somos nosotros! Hermione haba
pegado el odo a la puerta del armario. Pasos por el vestbulo... S, creo que somos
nosotros yendo hacia la cabaa de Hagrid.
Quieres decir que estamos aqu en este armario y que tambin estamos ah

fuera?
S respondi Hermione, con el odo an pegado a la puerta del armario.
Estoy segura de que somos nosotros. No parecen ms de tres personas. Y... vamos
despacio porque vamos ocultos por la capa invisible. Dej de hablar; pero sigui
escuchando. Acabamos de bajar la escalera principal...
Hermione se sent en un cubo puesto boca abajo. Harry estaba impaciente y quera
que Hermione le respondiera a algunas preguntas.
De dnde has sacado ese reloj de arena?
Se llama
giratiempo
explic Hermione. Me lo dio la profesora McGonagall
el da que volvimos de vacaciones. Lo he utilizado durante el curso pa