do el
conocimiento. Estaba haciendo aparecer por arte de magia unas camillas y suba a ellas
los cuerpos inconscientes de Harry, Hermione y Black. Una cuarta camilla, que sin duda
llevaba a Ron, flotaba ya a su lado. Luego, apuntndolos con la varita, los llev hacia el
castillo.
Bueno, ya es casi el momento dijo Hermione, nerviosa, mirando el reloj.

Disponemos de unos 45 minutos antes de que Dumbledore cierre con llave la puerta de
la enfermera. Tenemos que rescatar a Sirius y volver a la enfermera antes de que nadie
note nuestra ausencia.
Aguardaron. Vean reflejarse en el lago el movimiento de las nubes. La brisa
susurraba entre las hojas del arbusto que tenan al lado. Aburrido,
Buckbeak
haba
vuelto a buscar lombrices en la tierra.
Crees que ya estar all arriba? pregunt Harry, consultando la hora. Levant
la mirada hacia el castillo y empez a contar las ventanas de la derecha de la torre oeste.
Mira! susurr Hermione. Quin es? Alguien vuelve a salir del castillo!
Harry mir en la oscuridad. El hombre se apresuraba por los terrenos del colegio
hacia una de las entradas. Algo brillaba en su cinturn.
Macnair! dijo Harry. El verdugo! Va a buscar a los dementores!
Hermione puso las manos en el lomo de
Buckbeak
y Harry la ayud a montar.
Luego apoy el pie en una rama baja del arbusto y mont delante de ella. Pas la cuerda
por el cuello de
Buckbeak
y la at tambin al otro lado, como unas riendas.
Preparada? susurr a Hermione. Ser mejor que te sujetes a m.
Espole a
Buckbeak
con los talones.
Buckbeak
emprendi el vuelo hacia el oscuro cielo. Harry le presion los costados
con las rodillas y not que levantaba las alas. Hermione se sujetaba con fuerza a la
cintura de Harry, que la oa murmurar:
Ay, ay, qu poco me gusta esto, ay, ay, qu poco me gusta.
Planeaban silenciosamente hacia los pisos ms altos del castillo. Harry tir de la
rienda de la izquierda y
Buckbeak
vir. Harry trataba de contar las ventanas que pasaban
como relmpagos.
Sooo! dijo, tirando de las riendas todo lo que pudo.
Buckbeak
redujo la velocidad y se detuvieron. Pasando por alto el hecho de que
suban y bajaban casi un metro cada vez que
Buckbeak
bata las alas, poda decirse que
estaban inmviles.
Ah est! dijo Harry, localizando a Sirius mientras ascendan junto a la
ventana. Sac la mano y en el momento en que
Buckbeak
bajaba las alas, golpe en el
cristal.
Black levant la mirada. Harry vio que se quedaba boquiabierto. Salt de la silla,
fue aprisa hacia la ventana y trat de abrirla, pero estaba cerrada con llave.
chate hacia atrs! le grit Hermione, y sac su varita, sin dejar de sujetarse
con la mano izquierda a la tnica de Harry.

Alohomora!
La ventana se abri de golpe.
Cmo... cmo... ? pregunt Black casi sin voz, mirando al hipogrifo.
Monta, no hay mucho tiempo dijo Harry, abrazndose al cuello liso y brillante
de
Buckbeak
, para impedir que se moviera. Tienes que huir, los dementores estn a
punto de llegar. Macnair ha ido a buscarlos.
Black se sujet al marco de la ventana y asom la cabeza y los hombros. Fue una
suerte que estuviera tan delgado. En unos segundos pas una pierna por el lomo de
Buckbeak
y mont detrs de Hermione.
Arriba,
Buckbeak
! dijo Harry, sacudiendo las riendas. Arriba, a la torre.
Vamos!
El hipogrifo bati las alas y volvi a emprender el vuelo. Navegaron a la altura del
techo de la torre oeste.
Buckbeak
aterriz tras las almenas con mucho alboroto, y Harry
y Hermione se bajaron inmediatamente.
Ser mejor que escapes rpido, Sirius dijo Harry jadeando. No tardarn en

llegar al despacho de Flitwick. Descubrirn tu huida.
Buckbeak
dio una coz en el suelo, sacudiendo la afilada cabeza.
Qu le ocurri al otro chico? A Ron pregunt Sirius.
Se pondr bien. Est todava inconsciente, pero la seora Pomfrey dice que se
curar. Rpido, vete!
Pero Black segua mirando a Harry.
Cmo te lo puedo agradecer?
VETE! gritaron a un tiempo Harry y Hermione.
Black dio la vuelta a
Buckbeak,
orientndolo hacia el cielo abierto.
Nos volveremos a ver! dijo. Verdaderamente, Harry, te pareces a tu padre!
Presion los flancos de
Buckbeak
con los talones. Harry y Hermione se echaron
atrs cuando las enormes alas volvieron a batir. El hipogrifo emprendi el vuelo...
Animal y jinete empequeecieron conforme Harry los miraba... Luego, una nube pas
ante la luna... y se perdieron de vista.
22
Ms lechuzas mensajeras
Harry! Hermione le tiraba de la manga, mirando el reloj. Tenemos diez minutos
para regresar a la enfermera sin ser vistos. Antes de que Dumbledore cierre la puerta
con llave.
De acuerdo dijo Harry, apartando los ojos del cielo, vamos!
Entraron por la puerta que tenan detrs y bajaron una estrecha escalera de caracol.
Al llegar abajo oyeron voces. Se arrimaron a la pared y escucharon. Parecan Fudge y
Snape. Caminaban aprisa por el corredor que comenzaba al pie de la escalera.
... Slo espero que Dumbledore no ponga impedimentos deca Snape. Le
darn el Beso inmediatamente?
En cuanto llegue Macnair con los dementores. Todo este asunto de Black ha
resultado muy desagradable. No tiene ni idea de las ganas que tengo de decir a
El
Profeta
que por fin lo hemos atrapado. Supongo que querrn entrevistarle, Snape... Y en
cuanto el joven Harry vuelva a estar en sus cabales, tambin querr contarle al peridico
cmo usted lo salv.
Harry apret los dientes. Entrevi la sonrisa hipcrita de Snape cuando l y Fudge
pasaron ante el lugar en que estaban escondidos. Sus pasos se perdieron. Harry y
Hermione aguardaron unos instantes para asegurarse de que estaban lejos y echaron a
correr en direccin opuesta. Bajaron una escalera, luego otra, continuaron por otro
corredor y oyeron una carcajada delante de ellos.
Peeves! susurr Harry, asiendo a Hermione por la mueca. Entremos
aqu!
Corrieron a toda velocidad y entraron en un aula vaca que encontraron a la
izquierda. Peeves iba por el pasillo dando saltos de contento, rindose a mandbula
batiente.
Es horrible! susurr Hermione, con el odo pegado a la puerta. Estoy
segura de que se ha puesto as de alegre porque los dementores van a ejecutar a Sirius...
Mir el reloj. Tres minutos, Harry.
Aguardaron a que la risa malvada de Peeves se perdiera en la distancia. Entonces

salieron del aula y volvieron a correr.
Hermione, qu ocurrir si no regresamos antes de que Dumbledore cierre la
puerta? jade Harry.
No quiero ni pensarlo dijo Hermione, volviendo a mirar el reloj. Un
minuto! Llegaron al pasillo en que se hallaba la enfermera. Bueno, ya se oye a
Dumbledore dijo nerviosa Hermione. Vamos, Harry!
Siguieron por el corredor cautelosamente. La puerta se abri. Vieron la espalda de
Dumbledore.
Os voy a cerrar con llave le oyeron decir. Son las doce menos cinco.
Seorita Granger; tres vueltas deberan bastar. Buena suerte.
Dumbledore sali de espaldas de la enfermera, cerr la puerta y sac la varita para
cerrarla mgicamente. Asustados, Harry y Hermione se apresuraron. Dumbledore alz
la vista y una sonrisa apareci bajo el bigote largo y plateado.
Bien? pregunt en voz baja.
Lo hemos logrado! dijo Harry jadeante. Sirius se ha ido montado en
Buckbeak
...
Dumbledore les dirigi una amplia sonrisa.
Bien hecho. Creo... Escuch atentamente por si se oa algo dentro de la
enfermera. S, creo que ya no estis ah dentro. Entrad. Os cerrar.
Entraron en la enfermera. Estaba vaca, salvo por lo que se refera a Ron, que
permaneca en la cama. Despus de oir la cerradura, se metieron en sus camas.
Hermione volvi a esconder el giratiempo debajo de la tnica. Un instante despus, la
seora Pomfrey volvi de su oficina con paso enrgico.
Ya se ha ido el director? Se me permitir ahora ocuparme de mis pacientes?
Estaba de muy mal humor. Harry y Hermione pensaron que era mejor aceptar el
chocolate en silencio. La seora Pomfrey se qued all delante para asegurarse de que se
lo coman. Pero Harry apenas se lo poda tragar. Hermione y l ag