ne a visitarte? Me est
volviendo loco tambin.
Oh, dijo Ron, avergonzado, s, est bien.
Si no quieres salir con ella, le deberas decir, agreg Harry.
S  bueno  no es tan fcil o s? dijo Ron. Tom aire y agreg. Hermione vendr antes de ir a ver el
partido?
No, de hecho ella ya est en el campo con Ginny.
Oh, dijo Ron, tristemente. Est bien. Bueno. Buena suerte, espero que aplastes a McLaggen, quiero decir,
Smith.
Lo intentar, dijo Harry poniendo la mano en su escoba. Te ver despus del partido.





Se apresur a bajar por los corredores desiertos, toda la escuela estaba vaca, todos estaban ya en el estadio o
dirigindose hacia l. Harry miraba por las ventanas y trataba de averiguar la cantidad de viento a la que se enfrentara,
cuando un ruido delante le hizo voltear hacia arriba y ver a Malfoy, el cual se diriga hacia l, acompaado de dos
chicas, las cuales lucan tanto enfurruadas como resentidas.
Malfoy se detuvo cuando mir a Harry, entonces solt una leve carcajada y contino caminado.
A dnde te diriges? le pregunt Harry.
S, realmente te lo iba a decir, porque es de tu incumbencia, Potter, se burl Malfoy. Te deberas apresurar, ya que
todos estarn esperando por El capitn elegido, el chico que anot o como quiera que te llamen en esta ocasin.
Una de las chicas solt una risita. Harry solo se limit a mirarla. Ella se sonroj. Malfoy se apresur a irse, pasado
enfrente de Harry, seguido por las dos chicas en un leve trote, dieron la vuelta a la esquina y desaparecieron.
Harry permaneci paralizado en donde estaba mirndolos desaparecer. Estaba furioso, estaba a tiempo para llegar al
partido y aun as ah se encontraba a Malfoy, merodeando, mientras que el resto de la escuela estaba ausente, la mejor
oportunidad de descubrir lo que Malfoy estaba haciendo. Los segundos pasaban y Harry permaneca donde estaba,
congelado, mirando el lugar por donde Malfoy se haba desvanecido 
Dnde has estado? le pregunt Ginny mientras Harry llegaba corriendo a los vestidores. Todo el equipo est listo,
Coote y Peaks, los golpeadores, estaban golpeando nerviosamente sus garrotes contra sus piernas.
Me encontr a Malfoy, le dijo en voz baja, al tiempo que se pasaba su tnica por arriba de la cabeza.
As que quise averiguar qu es lo que hace en el castillo con su pareja de novias mientras que todo el mundo se
encuentra aqu !
Y eso importa en este momento?
Bueno, no estoy para responderlo ahora, o s? dijo Harry, mientras agarraba su Saeta de Fuego y se pona los
anteojos. Venga entonces!
Y sin ninguna palabra marcharon hacia el campo entre porras y abucheos.
Haba poco viento, las nubes se conformaban de manera caprichosa y haba deslumbrantes destellos de luz solar.
Condiciones difciles, McLaggen dijo al resto del equipo. Coote, Peakes, deberan volar hacia el Sol, as ellos no
los vern venir.
Yo soy el capitn, McLaggen, deja de darles instrucciones, dijo Harry enojado. Solo asegrate de no dejar pasar
los goles.
Una vez que McLaggen se march, Harry regres con Coote y Peakes.
Asegrense de volar lejos del Sol, les dijo de mala gana.
Harry estrech las manos con el capitn de Hufflepuff y luego, al silbido de Madam Hooch, dieron una patada al suelo
y se elevaron por el aire, ms alto que el resto de su equipo, movindose rpido por el campo en busca de la Snitch.
Si tan solo la pudiese agarrar rpido, tendra una buena oportunidad de regresar al castillo, tomar el Mapa del
Merodeador, saber lo que haca Malfoy 
Y ahora Smith de Hufflepuff tiene la quaffle, dijo una soadora voz que resonaba por los terrenos de Hogwarts. El
que hizo los comentarios la ltima vez, claro, y Ginny Weasley vuela hacia l, creo que a propsito ... Smith haba sido
muy grosero acerca de Gryfindor y espero que se arrepienta ahora que est jugando en contra de ellos. Oh, miren,
perdi la quaffle, Ginny se la arrebat, ella me agrada, es muy amable 
Harry mir hacia el palco del comentarista, seguramente nadie en su sano juicio dejara que Luna Lovegood
comentase el partido, pero no haba error, enmaraada cabellera rubia, collar de corchos de botella de cerveza de
mantequilla  al lado de Luna, la profesora McGonagall pareca un poco incmoda, pensando quiz acerca de su
decisin.
 y ahora ese enorme jugador de Hufflepuff le quita la quaffle, no puedo recordar su nombre, es algo como Bibble,
no Buggins.
Es Cadwallader! grit la profesora McGonagall al lado de Luna. La multitud se ech a rer.
Harry mir alrededor en busca de la Snitch, de la cual no haba seal alguna. Momentos despus Cadwaller anotaba.
McLaggen le estaba reclamando a Ginny por dejarse quitar la quaffle, sin que se diera cuenta de la enorme bola roja
que haba pasado muy cerca de su oreja derecha.





McLaggen, podras poner atencin a lo que se supone debes hacer y dejar de molestar a los dems! bram Harry
volteando para mirar perfectamente a su guardin.
Pues tu no ests poniendo un buen ejemplo! McLaggen le respondi, con la cara roja de furia.
Y ahora Harry Potter est teniendo una discusin con su guardin, dijo Luna tranquilamente, mientras que en las
gradas ambos los Hufflepuffs y Slytherins abucheaban y aplaudan. No creo que eso ayude a encontrar la Snitch, tal
vez es una lista estrategia 
Insultando amargamente, Harry emprendi de nuevo la bsqueda de la Snitch, observando los cielos y el campo en
busca de la pequea alada pelota dorada.
Ginny y Demelza anotaron un gol cada uno, dndoles a los seguidores de los colores rojo y dorado algo que festejar.
Entonces Cadwaller anot de nuevo, haciendo que las cosas se nivelaran, pero a Luna pareca no importarle, ya que
pareca no interesarse en tan mundanas cosas como las anotaciones, y segua intentando llamar la atencin de los
espectadores a cosas ms importantes como las formas de la nubes y la posibilidad de que Zacharias Smith fallase
tanto en mantener la quaffle por ms de un minuto, el cual estaba sufriendo de ansiedad de perdedor.
Setenta a cuarenta, a favor de Hufflepuff! grit la profesora McGonagall en el megfono de Luna.
Ya? Tan rpido? dijo Luna vagamente. No, miren, el guardin de Gryffindor tom el garrote de uno de los
golpeadores.
Harry gir en medio del aire. Seguramente McLaggen, por razones que solo l conoca, tom el garrote de Peake y
decidi mostrarle cmo golpear una bludger, lanzndosela hacia un Cadwaller que se aproximaba.
Se lo podras regresar y volver a tu posicin en los postes de meta? gru Harry, arrojndole una mirada de enojo
a McLaggen al tiempo que ste le propinaba un golpe furioso a una bludger y la despeda lejos.
Una ciega  enferma sensacin de dolor  un destello de luz  gritos lejanos  y la sensacin de estar cayendo
por un largo tnel 
Y la siguiente cosa que Harry supo, es que yaca en una cama caliente y cmoda, mirando hacia una lmpara que
arrojaba un crculo de luz dorada en un oscuro techo. Levant su cabeza un poco. Ah, a su derecha, haba un rostro
familiar, pecoso y con el cabello rojo.
Qu amable de tu parte pasar por aqu, dijo Ron sonriendo.
Harry parpade y mir a su alrededor. Claro, se encontraba en el ala del hospital. El cielo estaba de un azul muy
oscuro mezclado con algo de rojo del atardecer. El partido debe de haber terminado hacia horas, ya no haba manera
de atrapar a Malfoy. La cabeza de Harry se senta extraamente pesada, levant una mano y sinti un duro y apretado
turbante de vendas.
Qu sucedi?
Un crneo fracturado, respondi Madam Pomfrey, apresurndose a acomodarle las almohadas evitando que se
levantara. Nada de preocuparse, lo enmend de una sola vez, pero mejor que te quedes en la noche, no te debes de
mover por las prximas horas.
No quiero pasar la noche aqu, respondi Harry enojado, sentndose y echando a un lado las cobijas. Quiero
encontrar a McLaggen y matarlo.
Me temo que te ests emocionando de ms dijo Madam Pomfrey, querindolo regresar a la cama, mientras
levantaba su varita amenazadoramente. Estars aqu hasta 